{"id":12939,"date":"2016-03-29T01:18:32","date_gmt":"2016-03-29T06:18:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-dominio-propio-y-la-biblia\/"},"modified":"2016-03-29T01:18:32","modified_gmt":"2016-03-29T06:18:32","slug":"el-dominio-propio-y-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-dominio-propio-y-la-biblia\/","title":{"rendered":"El Dominio Propio Y La Biblia"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" ><strong>El Dominio Propio Y La Biblia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>\u201c&#8230;NO NOS HA DADO DIOS ESP\u00cdRITU DE COBARD\u00cdA, SINO DE PODER, DE AMOR Y DE DOMINIO PROPIO\u201d (2 Timoteo 1:7)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En la obra<strong> \u201cLos Miserables\u201d<\/strong> de V\u00edctor Hugo se menciona a un sacerdote, quien <strong>\u201cestaba destinado a padecer la suerte de cada reci\u00e9n llegado a un pueblo peque\u00f1o donde hab\u00eda muchas bocas parlantes, pero pocas cabezas pensantes\u201d<\/strong>. Una mente indisciplinada se convierte en una mente retrasada. Y eso es muy peligroso porque con mucha facilidad la mente sucumbe al conocimiento general y a otras influencias de su alrededor. Pocas cosas importantes se aprenden en un mon\u00f3logo, sea un serm\u00f3n o un discurso. Hay muchos oradores elocuentes hoy quienes son infatigables en dar su opini\u00f3n sobre cualquier tema, proporcionando un encantamiento de conceptos que exime a la persona de explorarlos por s\u00ed misma.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el libro de los Hechos leemos que los de Berea escudri\u00f1aron<strong> \u201c&#8230;cada d\u00eda las Escrituras para ver si estas cosas eran as\u00ed\u201d (Hechos 17:11b). Preguntar: \u201c\u00bfPor qu\u00e9?\u201d, \u201c\u00bfC\u00f3mo?\u201d, \u201c\u00bfQui\u00e9n lo dice?\u201d<\/strong> no es un acto de rebeld\u00eda, es sabidur\u00eda divina. Hoy en d\u00eda uno sabe perfectamente que una respuesta inadecuada a un comentario pol\u00edtico, o a un tema religioso, o a un asunto de pol\u00edtica social puede hacerte perder los amigos, la reputaci\u00f3n e incluso el empleo. Una mente fiel a Dios, sin embargo, se resiste a aceptar esta manera de pensar tajante. Pone en la balanza cada cuesti\u00f3n y se pregunta si la Biblia lo menciona directa o indirectamente. Lo analiza a la luz de la historia: \u00bfc\u00f3mo lo ha enfrentado el pueblo de Dios anteriormente? Sopesa la cuesti\u00f3n en t\u00e9rminos de capacidad de reflejar el amor redentor de Cristo. Se pregunta: <strong>\u201c\u00bfVa a proporcionar credibilidad o verg\u00fcenza al reino de Dios al cual yo represento?\u201d.\u201c&#8230;NOS HA DADO DIOS&#8230; DOMINIO PROPIO\u201d (2 Timoteo 1:7)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">G.K. Chesterton dijo una vez de <strong>Abraham Lincoln: \u201cEste gran hombre ten\u00eda un \u2018vicio secreto\u2019 que era mucho m\u00e1s impopular entre sus seguidores que el h\u00e1bito de la bebida; ten\u00eda la costumbre de pensar\u201d.<\/strong> Busca la compa\u00f1\u00eda de buenos pensadores. Salom\u00f3n dijo: <strong>\u201cEl que anda entre sabios ser\u00e1 sabio&#8230;\u201d (Proverbios 13:20).<\/strong> Cuando sometemos nuestras vidas a Cristo, \u00c9l no nos dice que dejemos de pensar, sino que renovemos nuestro entendimiento <strong>(cfr. Romanos 12:2b).<\/strong> <strong>\u00bfC\u00f3mo ganamos a alguien para Cristo? \u00bfAtacando sus pensamientos? No, eso lo aleja. Debemos hacer tres cosas:<\/strong><\/p>\n<p><strong>(1) Convencerle de que realmente nos preocupamos por \u00e9l;<\/strong> <strong> (2) Convencerle de que el Se\u00f1or realmente se preocupa por \u00e9l;<\/strong> <strong> (3) Encontrar d\u00f3nde est\u00e1 da\u00f1ado y aplicar el \u201cb\u00e1lsamo\u201d curativo de la Palabra de Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando se trata de compartir nuestra fe, muchos de nosotros s\u00f3lo est\u00e1n c\u00f3modos cuando hablan con los que est\u00e1n abatidos. \u00a1Eh!, \u00bfy qui\u00e9n va a alcanzar a los que se encuentran muy bien? Pablo dijo: <strong>\u201cPersevero en dar testimonio a peque\u00f1os y a grandes\u201d (cfr. Hechos 26:22).<\/strong> Cuando visit\u00f3 Atenas, termin\u00f3 en el Are\u00f3pago, donde se dirigi\u00f3 a algunos de los mejores cerebros de la ciudad<strong> (cfr. Hechos 17:18-19).<\/strong> Sus palabras son una demostraci\u00f3n brillante de una mente que funcionaba muy bien porque estaba espiritualmente agudizada. Pablo no era un hombre insignificante en aquella regi\u00f3n, sino uno que estaba en contacto con el mundo a su alrededor. Estaba c\u00f3modo en una ciudad lejana como era Derbe, una comunidad de negocios como \u00c9feso, una capital pol\u00edtica como Roma, y un centro intelectual como Atenas<strong>. \u201c&#8230;a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos\u201d (1 Corintios 9:22b).<\/strong> As\u00ed que, entrena tu mente, ded\u00edcala a los prop\u00f3sitos de Cristo y \u00fasala para ponerte en contacto con tu mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Dominio Propio Y La Biblia \u201c&#8230;NO NOS HA DADO DIOS ESP\u00cdRITU DE COBARD\u00cdA, SINO DE PODER, DE AMOR Y DE DOMINIO PROPIO\u201d (2 Timoteo 1:7) En la obra \u201cLos Miserables\u201d de V\u00edctor Hugo se menciona a un sacerdote, quien \u201cestaba destinado a padecer la suerte de cada reci\u00e9n llegado a un pueblo peque\u00f1o donde &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-dominio-propio-y-la-biblia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Dominio Propio Y La Biblia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12939","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12939"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12939\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}