{"id":13052,"date":"2016-03-29T01:20:53","date_gmt":"2016-03-29T06:20:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aun-te-sigues-preguntando-quien-es-tu-projimo\/"},"modified":"2016-03-29T01:20:53","modified_gmt":"2016-03-29T06:20:53","slug":"aun-te-sigues-preguntando-quien-es-tu-projimo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aun-te-sigues-preguntando-quien-es-tu-projimo\/","title":{"rendered":"Aun te sigues preguntando \u00bfQui\u00e9n es tu pr\u00f3jimo?"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >Aun te sigues preguntando \u00bfQui\u00e9n es tu pr\u00f3jimo?<\/p>\n<p align=\"justify\">Caminaba una mujer con sus dos hijos peque\u00f1os, se encontr\u00f3 de pronto frente a s\u00ed un pobre hombre con aspecto totalmente desali\u00f1ado, sucio, golpeado, aun con sangre en su rostro y evidentemente alcoholizado durmiendo sobre la banqueta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Su coraz\u00f3n se entristeci\u00f3 y al instante levant\u00f3 un clamor a Dios por la vida de este hombre, estaba cerca de su casa y a\u00fan cuando lleg\u00f3 all\u00ed sus ojos estaban cristalizados de l\u00e1grimas al recordar la escena y sigui\u00f3 clamando, minutos m\u00e1s tarde alguien toc\u00f3 a su puerta, se sorprendi\u00f3 al ver que se trataba de aquel hombre que con torpes palabras le dec\u00eda, ya no quiero estar as\u00ed <strong>\u00bfusted me puede ayudar a cambiar?,<\/strong> la mujer respondi\u00f3 que ella no, pero que Jes\u00fas<\/p>\n<p align=\"justify\">si pod\u00eda, le comparti\u00f3 el evangelio y lo acompa\u00f1o a hacer su oraci\u00f3n de fe y despu\u00e9s le dio algo de comer.<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre se fue y d\u00edas despu\u00e9s muri\u00f3 por el da\u00f1o causado por su adicci\u00f3n, hoy esta mujer aun platica su experiencia con l\u00e1grimas en los ojos, pero de alegr\u00eda, porque sabe que este hombre sin duda est\u00e1 en la presencia de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hace unos d\u00edas tres amigos iban caminando y se encontraron de frente un hombre muy parecido al de la historia anterior, uno de ellos dijo<strong> \u00bfqu\u00e9 gana este hombre estando as\u00ed?,<\/strong> con ese tono juzgador y de desprecio que bien podemos identificar, los tres se pasaron de largo, no haciendo el m\u00e1s m\u00ednimo intento de ayudarle ni siquiera con una oraci\u00f3n, solo Dios sabe el destino de este hombre pero estos tres amigos perdieron una gran oportunidad de practicar misericordia.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este caso no hubo l\u00e1grimas y quiz\u00e1 nunca recuerden aquel episodio en sus vidas, me atrever\u00eda a decir que puede llegar a ser tan frecuente que vivan esto, que solo es parte de la rutina de sus vidas y una actitud com\u00fan, contrario a la de aquella mujer cuya forma de actuar resulta una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pareciera que la pregunta sigue siendo la misma <strong>\u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?<\/strong>, a aquella mujer le hab\u00eda quedado clara la par\u00e1bola del buen samaritano, pero a los tres amigos la evidencia parece indicar que no, lo m\u00e1s triste es que todos ellos acuden a la misma iglesia y escuchan los mismos sermones cada domingo, record\u00e9mosla hoy:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Lucas 10:29-37<\/strong> \u201c29 Pero \u00e9l, queriendo justificarse a s\u00ed mismo, dijo a Jes\u00fas: \u00bfY qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo? 30 Respondiendo Jes\u00fas, dijo: Un hombre descend\u00eda de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3, y cay\u00f3 en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiri\u00e9ndole, se fueron, dej\u00e1ndole medio muerto. 31 Aconteci\u00f3 que descendi\u00f3 un sacerdote por aquel camino, y vi\u00e9ndole, pas\u00f3 de largo. 32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y vi\u00e9ndole, pas\u00f3 de largo. 33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de \u00e9l, y vi\u00e9ndole, fue movido a misericordia; 34 y acerc\u00e1ndose, vend\u00f3 sus heridas, ech\u00e1ndoles aceite y vino; y poni\u00e9ndole en su cabalgadura, lo llev\u00f3 al mes\u00f3n, y cuid\u00f3 de \u00e9l. 35 Otro d\u00eda al partir, sac\u00f3 dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\">Cu\u00eddamele; y todo lo que gastes de m\u00e1s, yo te lo pagar\u00e9 cuando regrese. 36 \u00bfQui\u00e9n, pues, de estos tres te parece que fue el pr\u00f3jimo del que cay\u00f3 en manos de los ladrones\u00ed 37 El dijo: El que us\u00f3 de misericordia con \u00e9l. Entonces Jes\u00fas le dijo: Ve, y haz t\u00fa lo mismo.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas ense\u00f1a de una manera especial, siempre haciendo responsable a cada persona de su actuar, no se trata de qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo, sino con qui\u00e9n yo actuar\u00e9 como pr\u00f3jimo y me considerar\u00e1 as\u00ed, luego entonces no hay m\u00e1s que obedecer para agradar a Dios, vayamos pues a hacer lo mismo, vayamos pues a hacer misericordia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios les Bendiga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aun te sigues preguntando \u00bfQui\u00e9n es tu pr\u00f3jimo? Caminaba una mujer con sus dos hijos peque\u00f1os, se encontr\u00f3 de pronto frente a s\u00ed un pobre hombre con aspecto totalmente desali\u00f1ado, sucio, golpeado, aun con sangre en su rostro y evidentemente alcoholizado durmiendo sobre la banqueta. 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