{"id":1318,"date":"2015-11-30T19:38:32","date_gmt":"2015-12-01T00:38:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-el-barco-se-dirige-a-la-tormenta\/"},"modified":"2015-11-30T19:38:32","modified_gmt":"2015-12-01T00:38:32","slug":"cuando-el-barco-se-dirige-a-la-tormenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-el-barco-se-dirige-a-la-tormenta\/","title":{"rendered":"Cuando el Barco se Dirige a la Tormenta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Texto Biblico: Hechos 27:20-25<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia ha cambiado. Ya Pablo no est\u00e1 al frente de ning\u00fan concilio, ni de gobernantes. Ahora es un prisionero que est\u00e1 en un barco y va rumbo a Roma, la \u00faltima parada de su vida terrenal. Pero las pruebas no han terminado; en todo caso han cambiado de lugar; \u00a0ahora surgen en el mar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando uno lee este pen\u00faltimo cap\u00edtulo del libro de los Hechos pareciera estar oliendo el aire salado del mar, escuchando el canto de las aves ribere\u00f1as, as\u00ed como el sonido del viento y del mar, mientras el barco se desliza suavemente. Lo que vamos a estudiar hoy nos recuerda que en la vida hay d\u00edas hermosos, llenos de luz y una brisa calmada, pero tambi\u00e9n \u00a0hay d\u00edas llenos de nubarrones,\u00a0 donde una tormenta repentina pudiera cambiar la tranquilidad de la vida y luego crear un estado de zozobra con el que se roba la paz. Nos recuerda que no hay miel sin abejas, ni rosas sin espinas. \u00a0\u00bfC\u00f3mo reaccionar\u00eda usted al saber que \u00a0el barco en el que navega se le ha notificado que va rumbo a la boca de una tormenta feroz? \u00bfC\u00f3mo reaccion\u00f3 Pablo? Como siempre lo hizo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las veces que estuvo preso, termin\u00f3 siendo el carcelero. Cuando estuvo frente a los reyes como prisionero, termin\u00f3 siendo \u00a0el \u00a0juez. Ahora v\u00e9alo en el barco como un prisionero, pero pronto siendo el capit\u00e1n de la nave.\u00a0 As\u00ed que mientras los presos estaban paralizados de \u00a0p\u00e1nico, algunos dispuestos salir y huir por la tormenta, \u00e9l les invita a calmarse, a comer y tener buen \u00e1nimo. Pablo estaba seguro en el barco, porque sab\u00eda que el Se\u00f1or tambi\u00e9n se hab\u00eda embarcado con \u00e9l. Hay muchas formas de enfrentar las tormentas. Hoy \u00a0la tecnolog\u00eda \u00a0pueden advertirnos, de manera que aun cuando haya muchos\u00a0 da\u00f1os materiales, no\u00a0 siempre hay tantas p\u00e9rdidas humanas. Pero hay otras tormentas que no avisan, \u00a0y si no estamos preparados cuando vienen, nos pueden afectar enormemente. Descubramos, pues,\u00a0 c\u00f3mo navegar en un barco que se dirige hacia la tormenta misma y c\u00f3mo salir de ella a salvo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I. ALGUNAS VECES \u00a0EL BARCO SE DIRIGE A LA TORMENTA POR\u00a0 CULPA DE NUESTRAS PROPIAS \u00a0DECISIONES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. El consejo no atendido v. 9-10. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La advertencia de Pablo fue muy clara. Como hombre y profeta de Dios, algo ya le dec\u00eda que aquel viaje estar\u00eda acompa\u00f1ado de fuertes tempestades. Su radal espiritual ya hab\u00eda identificado un eminente peligro en la distancia. En la intervenci\u00f3n de Pablo percibimos la diferencia entre meterse en una tormenta por las acciones deliberadas, donde solo act\u00faa la sabidur\u00eda humana, que aquellas que nos vienen repentinamente. La confianza en la experiencia\u00a0 humana no siempre funciona para mantener el barco a flote en medio de la tormenta. Puede que usted sea un gran conocedor de los \u201cmares de la vida\u201d, pero debe recordar que Dios es el due\u00f1o de las tempestades. En este pasaje se puede ver c\u00f3mo en ocasiones los hombres le dan m\u00e1s cr\u00e9dito a la supuesta \u201csabidur\u00eda\u201d del mundo que a los hombres que tienen una relaci\u00f3n con Dios v.11. As\u00ed que no resulta extra\u00f1o que seamos arrastrados hacia el \u201cojo del hurac\u00e1n\u201d por la decisiones de otros. Hay que o\u00edr primero la voz de Dios, para entonces seguir el consejo de los hombres. \u00bfA qui\u00e9n oye primero cuando est\u00e1 en una tormenta?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. \u201cUn viento huracanado llamado Euroclid\u00f3n. v. 14.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si supi\u00e9ramos a qu\u00e9 nos vamos a enfrentar al tomar\u00a0 decisiones apresuradas, pensar\u00edamos antes de seguir adelante. La\u00a0 embarcaci\u00f3n de Pablo se enfrent\u00f3 a un monstruo llamado \u201cEuroclid\u00f3n\u201d. La traducci\u00f3n de este nombre ser\u00eda algo as\u00ed como \u201ceste noreste\u201d, para explicar que fue un hurac\u00e1n que atac\u00f3 por todo los lados. Note lo que pas\u00f3. Cuando todos vieron que no pod\u00edan manejar la tormenta se rindieron y se dejaron llevar por ella v. 18-20. La experiencia ha revelado que \u00a0una de las cosas m\u00e1s dif\u00edciles de hacer cuando usted est\u00e1 pasando por una tormenta ser\u00e1 el poder resistir la tentaci\u00f3n de manejar sus tormentas en la forma en que usted piensa que ser\u00e1 mejor. Los criterios humanos para manejarnos en una crisis no funcionan. Tome el ejemplo de alguna tormenta financiera. \u00bfCu\u00e1l es el consejo que m\u00e1s escucha para resolverla? Algunos manejan una tormenta conyugal por la misma v\u00eda que le resolvi\u00f3 su padre, con el divorcio. Lo mismo sucede cuando usted pasa por alguna prueba donde no ve la mano de Dios. La decisi\u00f3n que m\u00e1s impulsa su condici\u00f3n es alejarse de Dios y la iglesia. No maneja su tormenta solo. Recuerde lo que dice Proverbios 3:5, 6. &#8220;F\u00edate de Jehov\u00e1 de todo tu coraz\u00f3n y no te apoyes en tu propia prudencia. Recon\u00f3celo en todos tus caminos, y\u00e9l enderezar\u00e1 tus veredas. &#8221; . Las tormentas deben ser\u00a0 manejadas por su Creador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II. CUANDO EL BARCO EST\u00c1 EN LA\u00a0 TORMENTA HAY QUE\u00a0 RECORDAR QUE JES\u00daS EST\u00c1 A BORDO TAMBI\u00c9N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. Al mal tiempo buena cara v. 22.\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A estas alturas de este viaja, las personas que integran la embarcaci\u00f3n est\u00e1n cambiando de opini\u00f3n acerca de qui\u00e9n est\u00e1 en la direcci\u00f3n de la nave. Las palabras del vers\u00edculo 21 estar\u00edan confirmando este liderazgo. \u00a0El capit\u00e1n y el centuri\u00f3n ya se han dado cuenta que en el prisionero Pablo hay algo distinto. Porque mientras\u00a0 los dem\u00e1s han perdido toda esperanza de vivir, debido a las condiciones \u00a0dram\u00e1ticas que nos muestra el vers\u00edculo 20, Pablo se presenta en medio de ellos para levantarles la moral.\u00a0 Su \u00a0exhortaci\u00f3n tuvo dos prop\u00f3sitos. Lo primero fue recordarles las consecuencias de las males decisiones, y en segundo lugar,\u00a0 animarles en medio de la feroz tormenta. \u00bfPuede imaginarse a un hombre decir esto en medio de semejante problema? \u00bfHabr\u00eda alguien que creyera eso v. 22? Hay algunos que piensan que somos unos ingenuos cuando predicamos nuestros mensajes en medio de los tiempos que vivimos. Sin embargo, para los que\u00a0 conocemos a Dios y su palabra, las tormentas que nos llegan son una extraordinaria oportunidad para traer consuelo y esperanza, sobre todo a los que est\u00e1n llenos de \u00a0miedo. Porque frente a esos malos tiempos, debemos presentar una buena cara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. El \u00e1ngel de Dios en el barco v. 23.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas nos dice que el total de la tripulaci\u00f3n\u00a0 que\u00a0 navega hacia el \u201cojo del hurac\u00e1n\u201d era de 276 personas v. 37. Pero la verdad es que nadie sino solo Pablo sab\u00edan del tripulante 277, cuyo nombre era \u201cel \u00e1ngel de Dios\u201d. \u00bfY qui\u00e9n era este nuevo integrante? Pues nada menos que el Se\u00f1or Jesucristo. Pablo les dice que la noche anterior tuvo una reuni\u00f3n con \u00e9l y que una vez m\u00e1s le hab\u00eda ratificado que ninguno de ellos morir\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 alivio es este tipo de noticias! Cuando el Se\u00f1or est\u00e1 presente en el barco, podr\u00e1 haber p\u00e9rdidas materiales, pero jam\u00e1s habr\u00e1 p\u00e9rdidas espirituales. La sabidur\u00eda humana les hab\u00eda llevado a esta condici\u00f3n. Pero ahora el\u00a0 \u201c\u00e1ngel de Dios\u201d le dice: \u201cNo temas\u201d. Por cierto esta es la palabra m\u00e1s importante que podemos escuchar cuando nos encontramos en alguna tormenta. Alguien ha dicho que esta palabra aparece 365 veces en la Biblia. \u00a0\u00bfNo es curioso que estos sean exactamente los d\u00edas de un a\u00f1o? Y vea que Pablo repite la misma confianza en el \u00a0v. 27. Alguien pod\u00eda preguntarle a Pablo: \u201c\u00bfQui\u00e9n pone esa sonrisa en medio de la tormenta?\u201d \u00a0\u201cEl mismo que la puso en la c\u00e1rcel\u201d, responder\u00eda Pablo. El \u201c\u00e1ngel de Dios\u201d nos hace sonre\u00edr en la tormenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III. PARA QUE EL BARCO SEA CALMADO EN LA TORMENTA ES NECESARIO SOLTAR LAS ANCLAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Nota:\u00a0<\/strong>Aleg\u00f3ricamente, perm\u00edtanme hablarles de cuatro anclas que cada seguidor de Jesucristo debiera tener en su vida para cuando las \u00a0tormentas nos ataquen\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. El ancla de la presencia v. 23. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La percepci\u00f3n que uno tiene de este pasaje es que hay 275 personas aterrorizadas. El rugir de las olas; el\u00a0 ataque inclemente del viento, junto con mucha lluvia; el movimiento del viejo barco, son\u00e1ndole todo su caparaz\u00f3n, hab\u00eda hecho que aquello pareciera una escena\u00a0 de terror, donde se oyen gritos y se ve una ansiedad continua. Pero all\u00ed est\u00e1 un hombre sereno,\u00a0 con una gran paz en la tormenta. Ese hombre ya hab\u00eda echado una de sus poderosas anclas en\u00a0 el mar: la de la comuni\u00f3n con su Se\u00f1or. Por lo tanto, si la presencia del Se\u00f1or forma parte inseparable de nuestras vidas, a\u00fan un \u201cEuroclid\u00f3n\u201d ser\u00e1 una breve brisa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. El ancla del buen \u00e1nimo v. 25. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una tormenta repentina es la m\u00e1s grande prueba para saber cu\u00e1l es el tama\u00f1o de nuestra fe en Dios. Se ha dado cuenta que ni el capit\u00e1n del barco, ni los que dirig\u00edan las velas, ni el centuri\u00f3n pudieron \u00a0animar aquella congregaci\u00f3n llena de p\u00e1nico. Y es que la situaci\u00f3n era \u00a0tan angustiante que ten\u00edan catorce d\u00edas sin comer\u00a0 (v. 33). \u00bfY c\u00f3mo pod\u00edan comer en medio de tanta zozobra? Hay pruebas que nos quitan el apetito. Por otro lado, nadie sab\u00eda de los dioses de los que iban en la nave, pero el Dios de Pablo, quien habla y responde, es aquel en quien se puede\u00a0 confiar. Y es esa confianza en\u00a0 Dios la que trae paz en la tormenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3. El ancla de la gratitud v. 35. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cosa interesante de las tormentas que Dios permite que sucedan, es asegurarnos que el pan que hay en el barco no perezca. Si bien es cierto que ya en la nave no quedaba nada que no fuera echado en el mar, Dios se asegur\u00f3 no solo de salvar las vidas, pero tambi\u00e9n alimentarlas. Fue as\u00ed como Pablo, con la autoridad que Dios le hab\u00eda dado, y sin avergonzarse de orar en presencia de una congregaci\u00f3n de paganos, hizo una oraci\u00f3n de gratitud al Padre por la comida, y a juzgar por los resultados, fue una tremenda bendici\u00f3n para todos v. 38. La gratitud es un ancla que sostiene nuestra d\u00e9bil embarcaci\u00f3n. Nada nos ayudar\u00e1 m\u00e1s a vencer las pruebas que en medio de ellas apartemos tiempo para agradecerle a Dios por todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4. El ancla del plan de Dios v. \u00a024. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algo que queda muy claro en este viaje\u00a0 accidentado. Si bien es cierto que hay un barco que navega hacia la tormenta, por la mala decisi\u00f3n de los que dirigen, el que tiene el control final de todo es Dios. Cuando Pablo estuvo en Jerusal\u00e9n este mismo \u201c\u00e1ngel de Dios\u201d le hab\u00eda dicho tambi\u00e9n que no\u00a0 temiera, pues as\u00ed como hab\u00eda testificado en Jerusal\u00e9n, era necesario que\u00a0 tambi\u00e9n lo hiciera en Roma \u00a0Entonces, \u00bfcu\u00e1l va a ser el resultado de la tormenta? \u201cQue el Se\u00f1or cumplir\u00e1 su prop\u00f3sito en mi\u201d, como dijo el salmista. \u00bfEra la voluntad de Dios que el barco saltara despu\u00e9s de la advertencia de Pablo? \u00a1No! Pero la soberan\u00eda de Dios al final torn\u00f3 todas las cosas para bien. Las decisiones humanas no cambian los designios divinos. Pablo llegar\u00eda finalmente a Roma. Los planes de Dios no los altera nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IV. A\u00daN SI EL BARCO ES GOLPEADO EN LA TORMENTA SUS PIEZAS SERVIR\u00c1N PARA SALVARNOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. No podemos abandonar el barco v. 31.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre que nos golpea\u00a0 una tormenta, la reacci\u00f3n humana es querer huir del momento. El viento huracanado hab\u00eda hecho su trabajo en la \u201cnave alejandrina\u201d v. 6. \u00a0La desesperaci\u00f3n por alcanzar tierra manten\u00eda a toda la poblaci\u00f3n en vilo. Pero cuando los marineros pretend\u00edan abandonar el barco, Pablo sali\u00f3 al encuentro con estas palabras: \u201cSi \u00e9stos no permanecen en la nave, vosotros no pod\u00e9is salvaros\u201d.Pablo como el nuevo capit\u00e1n del barco ahora ha dado un \u201cgolpe de autoridad\u201d. \u00c9l sabe de la importancia de permanecer juntos en el barco para ser salvos. El asunto es que no podemos abandonar lo que Dios ha comenzado. La tendencia de muchos creyentes es huir ante el primer problema.\u00a0 Pero no podemos dejar la cobertura de la iglesia de Dios (simbolizada por el barco), \u00a0para \u00a0ahogarnos en el mar de problemas que nos rodean. \u00a0Las tormentas no cesar\u00e1n porque abandonamos el barco. La tormenta continuar\u00e1 hasta que se disminuye su furia, pero Dios nos llevar\u00e1 hasta la orilla de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. \u201c\u2026parte en tablas, parte en cosas de la nave\u201d v. 44.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Lucas no se le escap\u00f3 ning\u00fan detalle \u00a0de este naufragio. Ning\u00fan tripulante, como lo hab\u00eda dicho Pablo, se perdi\u00f3. Al final, y aunque el barco fue\u00a0 golpeado por la tormenta, cualquier parte de su cuerpo sirvi\u00f3 para la salvaci\u00f3n de todos. \u00bfNo es esto maravilloso? Era necesario permanecer juntos para ser salvos.\u00a0 Pablo hab\u00eda dado una contundente advertencia (v. 31). Es una advertencia para aquellos \u00a0que no quieren estar en la iglesia. Es bien cierto que la iglesia es golpeada por fuertes vientos, y hasta en ocasiones ha sido \u201cpartida\u201d (divisiones), pero el llamado es a no abandonarla cuando ha sido atacada por la tormenta. \u00a0Dios hizo la provisi\u00f3n de la salvaci\u00f3n en la persona de su Hijo Cristo, pero ha dejado a su iglesia para que todos nos congreguemos, donde encontramos \u201cbendici\u00f3n y vida eterna\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los textos m\u00e1s tristes de la Biblia aparece en esta historia: \u201cY no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos d\u00edas, y acosados por una tempestad no peque\u00f1a, ya hab\u00edamos perdido toda esperanza de salvarnos\u201d v. 20. \u00bfQu\u00e9 hace apreciado hermano cuando las estrellas se desvanecen de su noche y cuando no aparece el sol de sus d\u00edas? \u00bfEst\u00e1 en alguna oscuridad abrumadora deseando que llegue\u00a0 el d\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si usted cre\u00f3 la tormenta, y est\u00e1 tratando de escapar en un peque\u00f1o bote salvavidas, no siga adelante. Y si la tormenta ha sido permitida por Dios, entonces sepa que el \u201c\u00e1ngel de Dios\u201d va con usted en el \u201cbarco que se dirige a la tormenta\u201d. Usted no est\u00e1 solo si le ha confiado a Dios su vida. Al final de la tormenta no perecer\u00e1, sino que llegar\u00e1 seguro a la otra orilla de la vida. Esa es la promesa de esta historia.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/2732-cuando-el-barco-se-dirige-a-la-tormenta\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto Biblico: Hechos 27:20-25 INTRODUCCI\u00d3N: La historia ha cambiado. Ya Pablo no est\u00e1 al frente de ning\u00fan concilio, ni de gobernantes. Ahora es un prisionero que est\u00e1 en un barco y va rumbo a Roma, la \u00faltima parada de su vida terrenal. Pero las pruebas no han terminado; en todo caso han cambiado de lugar; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-el-barco-se-dirige-a-la-tormenta\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCuando el Barco se Dirige a la Tormenta\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1318","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1318"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1318\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}