{"id":13588,"date":"2016-03-29T01:38:39","date_gmt":"2016-03-29T06:38:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-hay-nadie-como-el-parte-2\/"},"modified":"2016-03-29T01:38:39","modified_gmt":"2016-03-29T06:38:39","slug":"no-hay-nadie-como-el-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-hay-nadie-como-el-parte-2\/","title":{"rendered":"\u00a1No hay nadie como \u00c9l! Parte 2"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>            &#8220;EL TEMOR DEL SE\u00d1OR ES EL PRINCIPIO DE LA SABIDUR\u00cdA&#8230;&#8221; (Proverbios 9:10)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" >\u00a1No hay nadie como \u00c9l! Parte 2<\/p>\n<p align=\"justify\">En un mundo descontrolado, queremos un dios a quien podamos controlar: una presencia alentadora que nos bendiga, nos proporcione lo que necesitamos y nos aconseje, una especie de<strong> &#8220;Dios enmarcado&#8221;<\/strong>. Pero cuando se trata de Jesucristo, no hay marco adecuado para \u00c9l. Sus contempor\u00e1neos trataron de meterlo en varios, pero en ninguno encaj\u00f3. Le tacharon de revolucionario, pero pagaba impuestos. Le llamaron carpintero de pueblo, sin embargo \u00e9l maravill\u00f3 a los doctores de la ley. Los l\u00edderes religiosos vinieron a ver sus milagros, pero Jes\u00fas se neg\u00f3 a entretenerlos. Jes\u00fas era un jud\u00edo que atra\u00eda a los gentiles, un rab\u00ed que no ense\u00f1aba en las sinagogas, un santo que se juntaba con prostitutas. En una sociedad machista, ten\u00eda mujeres en su equipo; en una cultura hostil a Roma, decidi\u00f3 no denunciar al invasor. Jes\u00fas hablaba como un rey pero viv\u00eda como un peregrino. La gente trat\u00f3 de enmarcarlo, pero nadie lo consigui\u00f3. Y nosotros tampoco lo lograremos; es m\u00e1s, <strong>\u00a1ni siquiera debemos intentarlo!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;El temor del Se\u00f1or es el principio de la sabidur\u00eda&#8230;&#8221; (Proverbios 9:10).<\/strong> La mayor\u00eda de nuestros miedos son infundados y nos roban la paz y el gozo. Pero el temor del Se\u00f1or hace lo contrario. Escribe alguien: <strong>&#8220;No hay nada neur\u00f3tico en temer a Dios; lo neur\u00f3tico es no temerlo, o temer las cosas equivocadas. Por eso Dios eligi\u00f3 ser conocido por nosotros, para que no tengamos miedo de las cosas que no debemos. Cuando Dios se nos revela por completo y por fin &#8220;cobra sentido&#8221;<\/strong>, entonces nuestros temores se convierten en <strong>&#8220;el temor del Se\u00f1or&#8221;<\/strong>. Reconocer esto con sinceridad nos lleva a admitir que \u00c9l es Dios, y no nosotros&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;EL TEMOR DEL SE\u00d1OR ES EL PRINCIPIO DE LA SABIDUR\u00cdA&#8230;&#8221; (Proverbios 9:10) \u00a1No hay nadie como \u00c9l! Parte 2 En un mundo descontrolado, queremos un dios a quien podamos controlar: una presencia alentadora que nos bendiga, nos proporcione lo que necesitamos y nos aconseje, una especie de &#8220;Dios enmarcado&#8221;. Pero cuando se trata de Jesucristo, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-hay-nadie-como-el-parte-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00a1No hay nadie como \u00c9l! Parte 2\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13588","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13588"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13588\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}