{"id":13605,"date":"2016-03-29T01:39:09","date_gmt":"2016-03-29T06:39:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/limpia-tu-vaso-de-honra\/"},"modified":"2016-03-29T01:39:09","modified_gmt":"2016-03-29T06:39:09","slug":"limpia-tu-vaso-de-honra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/limpia-tu-vaso-de-honra\/","title":{"rendered":"Limpia tu Vaso de Honra"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>            &#8220;No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovaci\u00f3n de su mente.&#8221; Romanos 12:2 a (NVI)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" >Limpia tu vaso de Honra<\/p>\n<p align=\"justify\">Con Juampi nos hacemos menos problema por las cosas sucias o desordenadas. Est\u00e1 en nuestros genes masculinos. Pero para Connie o para Miri, el desorden o un vaso sucio es inhibidor. Y es capaz de quedarse con sed, en lugar de tomar de un vaso usado. En casa no hay problema, pero debo reconocer que estando fuera de casa, yo act\u00fao igual. Al momento de elegir de donde tomar, siempre busco el vaso m\u00e1s limpio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nadie juzga la calidad del vidrio del vaso, ni lo refrescante del l\u00edquido que contiene. Pero la suciedad exterior descarta ese vaso como una opci\u00f3n de primera instancia. Escuchaba esta comparaci\u00f3n en un mensaje que me hizo reflexionar. \u00a1<strong>Con que facilidad sabemos distinguir y elegir lo limpio de lo sucio en lo que respecta a nuestra vida cotidiana, y cuanto nos cuesta aplicar el mismo concepto a nuestra vida espiritual!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Manchamos nuestra alma con malas decisiones a diario sin que nos importe demasiado y nos convertimos en pecadores habituales de faltas <strong>&#8220;supuestamente menores&#8221;<\/strong> porque consideramos que hay otros pecados m\u00e1s graves. Dif\u00edcilmente alguno de nosotros sea un asesino serial, pero todos mentimos. En nuestra mente, lo segundo es menos grave que lo primero y minimizamos nuestras faltas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero para Dios, la apariencia de pureza no sirve. A trasluz, siempre se puede ver nuestra suciedad. Aunque intentemos esconderla, aunque quisi\u00e9ramos aparentar, las manchas de nuestra vida siempre est\u00e1n presentes en el Trono de Dios. Se nota el vaso sucio. Dios lo nota y eso es lo grave. No importa que nuestros amigos, el pastor, los l\u00edderes o la gente del trabajo no lo noten. Dios lo ve y le duele.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios jam\u00e1s toma de ning\u00fan vaso sucio, porque su pureza natural se lo impide. Por eso Pablo nos recomienda no amoldarnos a las costumbres de este mundo, a mantener una mente renovada, a vivir una vida cotidiana santa, a guardarnos de tonter\u00edas y malas decisiones.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 es que no nos importa hacer parte a Dios de nuestros pecados diarios, sabiendo que tanto le molesta nuestra suciedad?<\/strong> Si fu\u00e9ramos consientes de lo mucho que le duele a Dios cada una de nuestras faltas, tendr\u00edamos mucho m\u00e1s cuidado al actuar. Pero como Dios nunca se queja, ni lo vemos, ni lo escuchamos molesto, parece que no le importa y no cambiamos.<\/p>\n<p align=\"justify\">REFLEXI\u00d3N \u2013 Limpi\u00e1 tu vaso.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un gran abrazo y bendiciones<\/p>\n<p align=\"justify\">Dany<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovaci\u00f3n de su mente.&#8221; Romanos 12:2 a (NVI) Limpia tu vaso de Honra Con Juampi nos hacemos menos problema por las cosas sucias o desordenadas. Est\u00e1 en nuestros genes masculinos. Pero para Connie o para Miri, el desorden o un vaso sucio es inhibidor. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/limpia-tu-vaso-de-honra\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLimpia tu Vaso de Honra\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13605","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13605","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13605"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13605\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13605"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13605"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13605"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}