{"id":13808,"date":"2016-03-29T01:45:51","date_gmt":"2016-03-29T06:45:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-parabola-del-hijo-prodigo-no-seas-como-el-hermano-mayor\/"},"modified":"2016-03-29T01:45:51","modified_gmt":"2016-03-29T06:45:51","slug":"la-parabola-del-hijo-prodigo-no-seas-como-el-hermano-mayor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-parabola-del-hijo-prodigo-no-seas-como-el-hermano-mayor\/","title":{"rendered":"La Par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo &#8211; No seas como el hermano mayor"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            La Par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo &#8211; No seas como el hermano mayor<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;HIJO M\u00cdO&#8230;TODO LO QUE TENGO ES TUYO&#8221; (Lucas 15:31 NVI)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En la par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo, <strong>Jes\u00fas se dirige a dos grupos de personas: a la gente normal y corriente y a las autoridades religiosas, quienes se quejaban de que Jes\u00fas &#8220;recib\u00eda a los pecadores&#8221; (Lucas 15:2).<\/strong> Conocemos la historia: <strong>el Hijo Pr\u00f3digo<\/strong> dilapid\u00f3 su fortuna y acab\u00f3 en una pocilga de cerdos. M\u00e1s tarde, cuando regres\u00f3 a casa, su padre dio una gran fiesta en su honor. Pero el hermano mayor no quiso asistir a la misma, aludiendo lo siguiente: &#8220;&#8230;Tantos a\u00f1os hace que te sirvo&#8230; y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para \u00e9l el becerro gordo. \u00c9l [padre] entonces le dijo: Hijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo y todas mis cosas son tuyas&#8221; (Lucas 15:29-31). Eso mismo se oye en las iglesias de parte de aquellos que se ensalzan a s\u00ed mismos haciendo de menos a otros.<\/p>\n<p align=\"justify\">La realidad es que los dos hermanos pasaron tiempo en la pocilga: el peque\u00f1o, en la pocilga de la rebeld\u00eda, el mayor en la del resentimiento. El uno lleg\u00f3 a casa y fue bienvenido, el otro, se qued\u00f3 en casa y se revolc\u00f3 en su propia pretensi\u00f3n de superioridad moral. Debido a esa actitud sentenciosa, el hermano mayor acab\u00f3 perdiendo m\u00e1s que el peque\u00f1o:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1) No experiment\u00f3 el gozo de saber cu\u00e1nto le amaba su padre.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2) Como primog\u00e9nito, ten\u00eda derecho al doble de la herencia de su padre; sin embargo, no fue capaz de disfrutar de ella ni siquiera un poco.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3) Su hermano menor lleg\u00f3 humillado y herido. Hubiera sido una oportunidad maravillosa para perdonarlo, demostrarle misericordia, ayudarle a restaurarse y tener una relaci\u00f3n fraternal enriquecedora. Pero se perdi\u00f3 todo eso debido a su resentimiento.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a1No seas, pues, como el hermano mayor!<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo &#8211; No seas como el hermano mayor &#8220;HIJO M\u00cdO&#8230;TODO LO QUE TENGO ES TUYO&#8221; (Lucas 15:31 NVI) En la par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo, Jes\u00fas se dirige a dos grupos de personas: a la gente normal y corriente y a las autoridades religiosas, quienes se quejaban de que Jes\u00fas &#8220;recib\u00eda a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-parabola-del-hijo-prodigo-no-seas-como-el-hermano-mayor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo &#8211; No seas como el hermano mayor\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13808"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13808\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}