{"id":13843,"date":"2016-03-29T01:47:08","date_gmt":"2016-03-29T06:47:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano-y-el-despojarse-del-pecado\/"},"modified":"2016-03-29T01:47:08","modified_gmt":"2016-03-29T06:47:08","slug":"el-cristiano-y-el-despojarse-del-pecado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano-y-el-despojarse-del-pecado\/","title":{"rendered":"El Cristiano y el despojarse del pecado"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            El Cristiano y el despojarse del pecado<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Por tanto, tambi\u00e9n nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despoj\u00e9monos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante.&#8221; Hebreos 12:1 (NVI)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Jug\u00e1bamos mi mam\u00e1 y mis t\u00edas a<strong> &#8220;La canasta&#8221;,<\/strong> un juego de cartas. Entre sus reglas, hay una que me hab\u00eda olvidado. Si al terminar el juego te quedas con un tres negro entre tus cartas, sos sancionado con 100 puntos en contra. Considerando que cada carta vale 5 o 10 puntos, es una sanci\u00f3n muy grande para cualquier descuidado. Se estaba acabando el juego cuando Merita me dice: &#8220;Acordate que si te qued\u00e1s con los tres negros, vas a tener 100 puntos en contra por cada uno&#8221;. Pero la advertencia lleg\u00f3 tarde. Ya no ten\u00eda tiempo de despojarme de esas cartas y finalmente fui penalizado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mientras se re\u00eda, Merita me dice: seguro que eso va a ser el <strong>devocional de ma\u00f1ana<\/strong>: Y ac\u00e1 est\u00e1. La aplicaci\u00f3n espiritual a mi descuido de ayer, es casi obvia pero necesaria de recordar. Durante el juego, el tres negro te sirve para molestar a tus contrincantes, para cuidar tu juego. Pero si te descuid\u00e1s, las consecuencias pueden ser muy duras. La sanci\u00f3n por tenerlo en la mano al final del juego es muy pesada.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tanto como el descuido de mantener un pecado casi sin darnos cuenta. Es como el lastre que se va acumulando y que termina molestando. No te das cuenta. Parece que no molesta, incluso te seduce y pens\u00e1s que te beneficia. Que lo pod\u00e9s dominar y usar en tu provecho. Pero el pecado siempre te gana. Y su consecuencia es dura y pesada para la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">No es un juego del que podemos entrar y salir seg\u00fan queramos. El pecado esclaviza, domina, encadena y perjudica. Por eso la recomendaci\u00f3n de Dios es a liberarnos del peso adicional, a despojarnos de cada pecado apenas lo cometemos. De no acumular suciedad ni peso para no causarnos un da\u00f1o mayor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Porque no hay beneficio por acumular pecados, sino la p\u00e9rdida <strong>de la comuni\u00f3n con Dios<\/strong> y de sus bendiciones. Ninguna ganancia, solamente p\u00e9rdidas. Y lo m\u00e1s grave es que esto lo sabemos pero no le hacemos caso. Pensamos que podemos quedar eximidos de esta regla general.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se est\u00e1 acabando el a\u00f1o, \u00bfte despojaste de todo el peso de tus pecados del 2012? Hoy es un buen momento.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>REFLEXI\u00d3N<\/strong> \u2013 No te quedes con lastre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un gran abrazo y bendiciones<\/p>\n<p align=\"justify\">Dany<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Cristiano y el despojarse del pecado &#8220;Por tanto, tambi\u00e9n nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despoj\u00e9monos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante.&#8221; Hebreos 12:1 (NVI) Jug\u00e1bamos mi mam\u00e1 y mis t\u00edas a &#8220;La &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano-y-el-despojarse-del-pecado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Cristiano y el despojarse del pecado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13843","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13843"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13843\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}