{"id":13874,"date":"2016-03-29T01:48:07","date_gmt":"2016-03-29T06:48:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/escucha-y-escoge-la-buena-parte\/"},"modified":"2016-03-29T01:48:07","modified_gmt":"2016-03-29T06:48:07","slug":"escucha-y-escoge-la-buena-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/escucha-y-escoge-la-buena-parte\/","title":{"rendered":"ESCUCHA Y ESCOGE LA BUENA PARTE"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            ESCUCHA Y ESCOGE LA BUENA PARTE<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u201d&#8230; Una mujer llamada Marta le recibi\u00f3 en su casa. \u00c9sta ten\u00eda una hermana que se llamaba Mar\u00eda, la cual, sent\u00e1ndose a los pies de Jes\u00fas, o\u00eda su palabra.<\/strong>\u00a0<strong>Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acerc\u00e1ndose , dijo: Se\u00f1or, \u00bfno te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile pues que me ayude.<\/strong>\u00a0<strong>Respondiendo Jes\u00fas, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada est\u00e1s con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y Mar\u00eda ha escogido la buena parte, la cual no le ser\u00e1 quitada.\u201d Lucas 10:38 al 42<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Si hay algo que no podemos dejar de reconocer en Marta es su predisposici\u00f3n de recibir y servir al maestro, sin embargo, ella se equivoc\u00f3 en la manera de ejercer estos actos. Quiz\u00e1s podamos identificarnos a nosotros mismos en Marta, su s actitudes, sus errores.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>JESUS ESTABA HABLANDO.<\/strong> Para personas tan ocupadas como nosotros a quienes no nos alcanzan las horas del d\u00eda para nuestros quehaceres, el acto de escuchar es una p\u00e9rdida de tiempo. Vivimos acosados por el minutero que nos pisa los talones. Y esencialmente si alguien est\u00e1 hablando, una escucha atenta significa dejar de hacer aquello que nos ocupa y concentrarnos en el mensaje que se nos est\u00e1 comunicando.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me imagino la cantidad de veces que diariamente el Se\u00f1or nos habla\u2026 pero no dejamos lo que tenemos entre manos para ejercer esta escucha activa. Quiz\u00e1s en este momento le estamos pidiendo a Dios que act\u00fae frente a una situaci\u00f3n y pensamos que \u00c9l no nos contesta, pero, quiz\u00e1s, no nos hemos detenido a escuchar su voz.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>MARTA RECLAMA A JESUS.<\/strong> Marta mira a Mar\u00eda y lejos de comparar y darse cuenta de lo que estaba perdiendo, se enoja con Mar\u00eda y le reclama a Jes\u00fas (no a Mar\u00eda) que le ordene que la ayude. Ella no se dio cuenta de lo que deb\u00eda hacer, ni pregunt\u00f3 a Jes\u00fas que es lo que deb\u00eda hacer. \u00bfCu\u00e1ntas veces le imponemos al Se\u00f1or nuestra voluntad y le reclamamos aquello que nosotros pensamos debe ser? Estamos convencidos de nuestros propios planes. Ya hemos trazado nuestras metas, nuestros sue\u00f1os y reclamamos a Dios que se adapte a ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>MARTA ESTABA AFANADA Y TURBADA.<\/strong> Es imposible que la mayor\u00eda de nosotros no podamos identificarnos con esta actitud. La preocupaci\u00f3n es parte de nuestras vidas, y me atrevo a confirmar que aquello que nos turba, nos afana y preocupa no son verdaderamente problemas mayores; porque ante la desesperaci\u00f3n nos resulta m\u00e1s f\u00e1cil dejar en manos de Dios aquello que nos excede en capacidad. Pero aquellas peque\u00f1eces que llenan nuestro d\u00eda, no las entregamos tan f\u00e1cilmente a sus manos, prefiriendo ocuparnos de ellas, nosotros mismos. La vida se nos llena de preocupaciones. Tenemos tanto trabajo en nuestra casa que no nos damos cuent a de que Jes\u00fas est\u00e1 en ella, sentado en la mesa de la cocina, esperando un encuentro.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u201cUNA SOLA COSA ES NECESARIA\u201d<\/strong> . Ante tantas preocupaciones, tanto trabajo por delante, \u00bfJes\u00fas dice que tan s\u00f3lo una cosa es necesaria? Suena a locura, no? Sin embargo, es as\u00ed. Lo necesario es lo vital, lo que resulta imprescindible, aquello de lo que dependemos para vivir. Cuando ponemos en perspectiva lo necesario, todo lo dem\u00e1s queda reducido a peque\u00f1eces que suenan hasta rid\u00edculas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Y , \u00bfQu\u00e9 es lo necesario?&#8230; \u00bfNo es acaso su voz?, \u00bfno es acaso su Palabra?, \u00bfno es acaso su voluntad?, \u00bfNo es acaso \u00c9l?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>ESCOGER LA BUENA PARTE QUE NO NOS SER\u00c1 QUITADA.<\/strong> Su Palabra, su voz, su amor, su paz, sus ense\u00f1anzas, su sost\u00e9n, sus promesas no nos ser\u00e1n quitadas cuando elijamos escucharlo y seguirlo d\u00eda a d\u00eda. Arrodillarnos y maravillarnos en contemplaci\u00f3n de todo aquello que \u00c9l nos ha preparado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Escrito por <strong>Mary Rueda<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESCUCHA Y ESCOGE LA BUENA PARTE \u201d&#8230; Una mujer llamada Marta le recibi\u00f3 en su casa. \u00c9sta ten\u00eda una hermana que se llamaba Mar\u00eda, la cual, sent\u00e1ndose a los pies de Jes\u00fas, o\u00eda su palabra.\u00a0Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acerc\u00e1ndose , dijo: Se\u00f1or, \u00bfno te da cuidado que mi hermana me deje &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/escucha-y-escoge-la-buena-parte\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESCUCHA Y ESCOGE LA BUENA PARTE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13874","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13874\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}