{"id":13910,"date":"2016-03-29T01:49:21","date_gmt":"2016-03-29T06:49:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-comparaciones-son-odiosas-parte-2\/"},"modified":"2016-03-29T01:49:21","modified_gmt":"2016-03-29T06:49:21","slug":"las-comparaciones-son-odiosas-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-comparaciones-son-odiosas-parte-2\/","title":{"rendered":"Las comparaciones son odiosas. Parte 2"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" ><strong>            Las comparaciones son odiosas.<\/strong>\u00a0Parte 2<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a0&#8220;&#8230;MIDI\u00c9NDOSE A S\u00cd MISMOS Y COMPAR\u00c1NDOSE CONSIGO MISMOS&#8230;&#8221;\u00a0<\/strong>(2 Corintios 10:12\u00a0LBLA)<\/p>\n<p align=\"justify\">Es sano y necesario que haya cierto grado de competitividad. Cuando los ni\u00f1os participan en un concurso para escribir sin faltas de ortograf\u00eda, se preparan y aprenden m\u00e1s para poder competir. Saben que sus conocimientos van a ser puestos a prueba y se alistan para ganar. Pero cuando la competitividad te hace sentir o bien &#8220;inferior&#8221; o bien &#8220;superior&#8221; a alguien, entonces es da\u00f1ina. Escribe Pablo:\u00a0<strong>&#8220;No nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a s\u00ed mismos; pero ellos manifiestan su falta de juicio al medirse con su propia medida y al compararse consigo mismos.\u00a0\u00a0Pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente, sino conforme a la regla que Dios nos ha dado&#8230;&#8221;<\/strong><strong>\u00a0(2 Corintios 10:12-13)<\/strong>. Para poder evaluar adecuadamente tus logros, tienes que entender primero la misi\u00f3n que Dios tiene para tu vida. Cuando eres parte de un equipo de f\u00fatbol, tu posici\u00f3n en el terreno de juego determina tu funci\u00f3n. Los delanteros y los defensas tienes destrezas diferentes, pero el equipo necesita a los dos para ganar. Los defensas impiden que el contrincante meta goles, lo cual es tan decisivo como los delanteros que los meten. Seguro que se aplaude m\u00e1s a los unos que a los otros, pero la victoria la ganan todos. Si te comparas continuamente con otros, nunca vas a sentir que est\u00e1s logrando nada, porque no te riges por tus par\u00e1metros sino por los de otros. Es posible que ellos tengan diferente posici\u00f3n en el equipo, y por ende distinta funci\u00f3n. Exhiben destrezas diferentes y deben cumplir las metas que Dios ha dispuesto para ellos. Dios te ha dado a ti todo lo neceario para jugar en la posici\u00f3n requerida y cumplir tu misi\u00f3n dentro de ella.<strong> \u00a1Esta verdad deber\u00eda tranquilizarte y liberarte!<\/strong> Y Dios, que les da a otros la capacidad de sobresalir en lo que hacen, har\u00e1 lo mismo contigo si aprendes a poner tus ojos en \u00c9l y no en nadie m\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las comparaciones son odiosas.\u00a0Parte 2 \u00a0&#8220;&#8230;MIDI\u00c9NDOSE A S\u00cd MISMOS Y COMPAR\u00c1NDOSE CONSIGO MISMOS&#8230;&#8221;\u00a0(2 Corintios 10:12\u00a0LBLA) Es sano y necesario que haya cierto grado de competitividad. Cuando los ni\u00f1os participan en un concurso para escribir sin faltas de ortograf\u00eda, se preparan y aprenden m\u00e1s para poder competir. Saben que sus conocimientos van a ser puestos a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-comparaciones-son-odiosas-parte-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLas comparaciones son odiosas. Parte 2\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13910","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13910"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13910\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}