{"id":14080,"date":"2016-03-29T01:55:19","date_gmt":"2016-03-29T06:55:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-esta-la-comunicacion-con-tu-conyuge\/"},"modified":"2016-03-29T01:55:19","modified_gmt":"2016-03-29T06:55:19","slug":"como-esta-la-comunicacion-con-tu-conyuge","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-esta-la-comunicacion-con-tu-conyuge\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 la comunicaci\u00f3n con tu c\u00f3nyuge?"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            \u00bfC\u00f3mo est\u00e1 la comunicaci\u00f3n con tu c\u00f3nyuge?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;MARIDOS, AMAD A VUESTRAS MUJERES&#8230;&#8221; (Efesios 5:25)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Uno de los desaf\u00edos del matrimonio es la comunicaci\u00f3n. Pongamos un ejemplo: en la familia tradicional, los maridos iban a trabajar y las mujeres se quedaban en casa cuidando de los hijos. <strong>Se estima que el hombre habla, de promedio, alrededor de veintinueve mil palabras por d\u00eda y la mujer unas treinta y tres mil.<\/strong> Tal vez no sea exacto, pero us\u00e9moslo como ilustraci\u00f3n. El esposo ha pasado el d\u00eda en el trabajo y para cuando llega a casa ya ha usado veintis\u00e9is mil palabras, por lo que s\u00f3lo le quedan tres mil, que tampoco tiene la necesidad de gastar. Pero la esposa ha estado en casa todo el d\u00eda, con los platos, los pa\u00f1ales y las faenas de la casa. Ha hablado con su madre, alguna amiga y los vecinos; pero en total no ha usado m\u00e1s que unas ocho mil palabras.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cuando \u00e9l llega a casa, le esperan veinticinco mil palabras.<\/strong> Despu\u00e9s de una cena en silencio, pasa la noche viendo la televisi\u00f3n y luego se va a la cama. Cuando est\u00e1 a punto de quedarse dormido, una voz a su lado le dice:<strong> &#8216;\u00bfEst\u00e1s despierto?&#8217; \u00a1M\u00e1s vale que lo est\u00e9s!<\/strong> Si no, ma\u00f1ana por la noche te esperar\u00e1n <strong>cincuenta mil palabras<\/strong>. Haz las cuentas; en diez a\u00f1os habr\u00e1 suficientes palabras para llenar la biblioteca m\u00e1s grande. O tal vez no; a lo mejor no quede ninguna. Una de las razones frecuentes que se alegan para el divorcio es: <strong>&#8220;Llegamos a un punto donde ya no ten\u00edamos nada que decirnos.&#8221; La Biblia dice: &#8220;Maridos, amad a vuestras mujeres&#8230;&#8221; (Efesios 5:25).<\/strong> El amor escucha, aun cuando no haya cosas muy interesantes que compartir. Escucha porque sabe que si te sientes escuchado y afirmado, te sentir\u00e1s amado. Entonces,<strong> \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 la comunicaci\u00f3n con tu c\u00f3nyuge?<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 la comunicaci\u00f3n con tu c\u00f3nyuge? &#8220;MARIDOS, AMAD A VUESTRAS MUJERES&#8230;&#8221; (Efesios 5:25) Uno de los desaf\u00edos del matrimonio es la comunicaci\u00f3n. Pongamos un ejemplo: en la familia tradicional, los maridos iban a trabajar y las mujeres se quedaban en casa cuidando de los hijos. Se estima que el hombre habla, de promedio, alrededor &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-esta-la-comunicacion-con-tu-conyuge\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 la comunicaci\u00f3n con tu c\u00f3nyuge?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14080","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14080","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14080"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14080\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}