{"id":14092,"date":"2016-03-29T01:55:42","date_gmt":"2016-03-29T06:55:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-nos-ha-dado-la-victoria\/"},"modified":"2016-03-29T01:55:42","modified_gmt":"2016-03-29T06:55:42","slug":"dios-nos-ha-dado-la-victoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-nos-ha-dado-la-victoria\/","title":{"rendered":"Dios nos ha dado la victoria"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            Dios nos ha dado la victoria<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Su amigo le respondi\u00f3: Esto no significa otra cosa que la espada del israelita Gede\u00f3n hijo de Jo\u00e1s. \u00a1Dios ha entregado en sus manos a los madianitas y a todo el campamento!&#8221; Jueces 7:14 (NVI)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Estela, una amiga, me escribi\u00f3 por mail esta frase: Que no decaiga el esp\u00edritu por nada, le\u00ed en un librito que se llama Cielos abiertos lo siguiente: <strong>&#8221; El ej\u00e9rcito de Dios ve la victoria antes de salir al campo de batalla&#8221;<\/strong>. No se porque te escribo esto, creo Dios y tu s\u00ed lo saben.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ella vive ahora a m\u00e1s de 1.500 kil\u00f3metros de distancia y solo nos comunicamos ocasionalmente por mail. Sin embargo, en el momento en que ella me mand\u00f3 este mail, yo estaba en una terrible lucha espiritual. Solo aquel que ha estado en una situaci\u00f3n como esta puede comprender la tensi\u00f3n y la presi\u00f3n que un hijo de Dios padece cuando est\u00e1 luchando por el Reino de Dios en medio de gran oposici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ella no ten\u00eda idea de lo que estaba pasando, y fue motivada por el Esp\u00edritu Santo a escribirme esto. No sab\u00eda por qu\u00e9 lo escrib\u00eda, pero lo hizo. Cuando le\u00ed su mail, no pude menos que agradecerle a Dios por la sensibilidad de Estela. Fue justo lo que necesitaba en ese momento, ni antes ni despu\u00e9s. <strong>\u00a1El ej\u00e9rcito de Dios ve la victoria antes de salir al campo de batalla!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Para m\u00ed que me sent\u00eda abatido y sin fuerzas, estas palabras fueron una poderosa<strong> vitamina espiritual<\/strong>. Cansado ya quer\u00eda tirar la toalla, demasiadas l\u00e1grimas y problemas y ninguna soluci\u00f3n. Hasta que Dios me record\u00f3, que la victoria ya es nuestra. Que en esta lucha por su Reino, no siempre las cosas ser\u00e1n favorables, que en toda batalla hay heridas y golpes, que podemos ser tirados al suelo, que podemos morder el polvo del fracaso.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero sin lugar a dudas, <strong>la Victoria suprema de Jesucristo<\/strong> nos garantiza que a la corta o a la larga, Su Poder, Su Gloria y Su Soberan\u00eda van a determinar el completo \u00e9xito para su Nombre. Nosotros somos solamente soldados en la l\u00ednea de batalla. Y nuestro deber es mantenernos firmes.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfTe sent\u00eds cansado y derrotado hoy? \u00bfBajaste los brazos\u00ed<\/strong> Dios vuelve a decirte, con firmeza y autoridad: Los hijos de Dios ven la victoria antes de salir al campo de batalla. Puede ser que sufras, y que te duela. Pero Dios te garantiza la victoria.<strong> \u00a1Que tu \u00e1nimo no decaiga! (\u00a1Gracias Estela!)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>REFLEXI\u00d3N<\/strong> \u2013 Vitamina para el alma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un gran abrazo y bendiciones<\/p>\n<p align=\"justify\">Dany<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dios nos ha dado la victoria &#8220;Su amigo le respondi\u00f3: Esto no significa otra cosa que la espada del israelita Gede\u00f3n hijo de Jo\u00e1s. \u00a1Dios ha entregado en sus manos a los madianitas y a todo el campamento!&#8221; Jueces 7:14 (NVI) Estela, una amiga, me escribi\u00f3 por mail esta frase: Que no decaiga el esp\u00edritu &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-nos-ha-dado-la-victoria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDios nos ha dado la victoria\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14092","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14092"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14092\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}