{"id":14155,"date":"2016-03-29T01:57:57","date_gmt":"2016-03-29T06:57:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/has-desviado-tu-atencion\/"},"modified":"2016-03-29T01:57:57","modified_gmt":"2016-03-29T06:57:57","slug":"has-desviado-tu-atencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/has-desviado-tu-atencion\/","title":{"rendered":"\u00bfHas desviado tu atenci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            \u00bfHas desviado tu atenci\u00f3n?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;&#8230;ENTONCES SE DESE\u00d3 LA MUERTE&#8230;&#8221; (1 Reyes 19:4)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Puede suceder que despu\u00e9s de<strong> &#8220;darlo todo&#8221;<\/strong>, acabes totalmente exhausto y desanimado. F\u00edjate en El\u00edas. Dios lo us\u00f3 en el monte Carmelo para hacer descender fuego desde el cielo sobre los profetas de Baal. Y sin embargo se desplom\u00f3 bajo las amenazas de Jezabel. Como fugitivo, huyendo de la reina,<strong> &#8220;&#8230;fue a sentarse debajo de un enebro&#8230; y dijo: \u00abBasta ya, Se\u00f1or, qu\u00edtame la vida&#8230;&#8221; (1 Reyes 19:4)<\/strong>. En el momento en que desvi\u00f3 su atenci\u00f3n de Dios al enemigo, se vio desbordado. Entonces el Se\u00f1or le volvi\u00f3 a hablar, aunque esta vez no lo hizo de forma espectacular, sino con<strong> &#8220;un silbo apacible y delicado&#8221; (v.12)<\/strong>, llev\u00e1ndole a un lugar apartado para que descansara y pasara tiempo con \u00c9l. Cuando la naci\u00f3n volvi\u00f3 a ver a El\u00edas despu\u00e9s de este episodio, \u00e9ste ya se hab\u00eda fortalecido espiritualmente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces, responde a la pregunta: <strong>&#8220;\u00bfHas desviado tu atenci\u00f3n, de Dios a &#8220;las cosas que tienes que hacer&#8221;?<\/strong> Si es as\u00ed, necesitas tiempo a solas con Dios. Cuando \u00c9l te llame para que te apartes a descansar, \u00a1hazlo! Vic Pentz dice: <strong>&#8220;No hay mayor fracaso que el \u00e9xito sin Dios.&#8221;<\/strong> Hay dos peligros que le siguen a todo triunfo: Primero, pasar demasiado tiempo escuchando los elogios del mundo. Segundo, dar por hecho que tienes todo lo necesario para triunfar en tus propias fuerzas. Si haces una de esas dos cosas, te desconectas de Dios, la fuente de toda energ\u00eda. Dijo David: <strong>&#8220;El Se\u00f1or es la fortaleza de mi vida, \u00bfde qui\u00e9n he de atemorizarme?&#8221; (Salmo 27:1). S\u00f3lo puedes ser audaz e intr\u00e9pido si tu fe est\u00e1 cimentada en Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Y una cosa m\u00e1s: Dios envi\u00f3 a Eliseo para que asistiera a El\u00edas; \u00c9l tambi\u00e9n puede enviar a la persona adecuada para ayudarte a ti. \u00c9l sabe lo que necesitas para volver a levantarte y seguir adelante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfHas desviado tu atenci\u00f3n? &#8220;&#8230;ENTONCES SE DESE\u00d3 LA MUERTE&#8230;&#8221; (1 Reyes 19:4) Puede suceder que despu\u00e9s de &#8220;darlo todo&#8221;, acabes totalmente exhausto y desanimado. F\u00edjate en El\u00edas. Dios lo us\u00f3 en el monte Carmelo para hacer descender fuego desde el cielo sobre los profetas de Baal. Y sin embargo se desplom\u00f3 bajo las amenazas de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/has-desviado-tu-atencion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfHas desviado tu atenci\u00f3n?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14155","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14155","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14155"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14155\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14155"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14155"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14155"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}