{"id":14236,"date":"2016-03-29T02:00:38","date_gmt":"2016-03-29T07:00:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/guiame-mi-dios-en-todos-mis-caminos\/"},"modified":"2016-03-29T02:00:38","modified_gmt":"2016-03-29T07:00:38","slug":"guiame-mi-dios-en-todos-mis-caminos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/guiame-mi-dios-en-todos-mis-caminos\/","title":{"rendered":"Guiame mi Dios en todos mis caminos"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            Guiame mi Dios en todos mis caminos<\/p>\n<p align=\"justify\">Baste el tiempo pasado para intentar por nosotros mismos dirigir nuestras vidas. Cuantos errores hemos cometido y cuantas malas decisiones hemos tomado, sin que nadie pueda impedir que, en\u00a0alg\u00fan\u00a0momento, nos tengamos que enfrentar a sus consecuencias. Cuantos tropiezos hemos tenido por creer que nos las sabemos todas. El que mas sabio y prudente se considera es el que mas se equivoca, aunque tenga que pasar bastante tiempo para reconocerlo. O sea, que el tiempo nos ha demostrado que, por mucho que nos esforcemos en trazar el mejor y mas seguro derrotero\u00a0seg\u00fan\u00a0nuestra propia prudencia, siempre nos equivocamos. Podemos concluir entonces que necesitamos de alguien que nos dirija, no un ser humano igual que nosotros, sino Alguien superior, el que nos conoce mejor que nadie y sabe siempre lo que mas nos conviene, nuestro <strong>Due\u00f1o y Se\u00f1or, el Admirable, Jesus, Rey de Reyes y Se\u00f1or de Se\u00f1ores.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>=Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.=\u00a0Prov&#8230; 14:12<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>=Fiate del Se\u00f1or de todo tu\u00a0coraz\u00f3n, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconocelo en todos tus caminos, y El enderezara tus veredas. No seas sabio en tu propia\u00a0opini\u00f3n; teme al Se\u00f1or, y apartate del mal; porque\u00a0ser\u00e1\u00a0medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.= Proverbios 3:5-8<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Examiname, oh Dios, y conoce mi\u00a0coraz\u00f3n; pruebame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mi camino de perversidad, y guiame en el camino eterno. SALMO 139:23-24<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ens\u00e9\u00f1ame<\/strong><strong>, oh Se\u00f1or, tu camino, y guiame por senda de rectitud a causa de mis enemigos. SALMO 27:11<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Porque Tu eres mi Roca y mi Castillo; por tu nombre me guiaras y me encaminaras. SALMO 31:3<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Pero cuando venga el\u00a0Esp\u00edritu\u00a0de verdad, El os guiara a toda la verdad; porque no hablara por su propia cuenta, sino que hablara todo lo que oyere, y os\u00a0har\u00e1\u00a0saber las cosas que\u00a0habr\u00e1n\u00a0de venir. JUAN 16:1<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Porque todos los que son guiados por el\u00a0Esp\u00edritu\u00a0de Dios, estos son hijos de Dios. ROMANOS 8:14<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Guiame mi Dios en todos mis caminos Baste el tiempo pasado para intentar por nosotros mismos dirigir nuestras vidas. Cuantos errores hemos cometido y cuantas malas decisiones hemos tomado, sin que nadie pueda impedir que, en\u00a0alg\u00fan\u00a0momento, nos tengamos que enfrentar a sus consecuencias. Cuantos tropiezos hemos tenido por creer que nos las sabemos todas. El &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/guiame-mi-dios-en-todos-mis-caminos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abGuiame mi Dios en todos mis caminos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14236","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14236","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14236"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14236\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}