{"id":14402,"date":"2016-03-29T02:06:27","date_gmt":"2016-03-29T07:06:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/crecer-gracias-a-los-cambios-primera-parte\/"},"modified":"2016-03-29T02:06:27","modified_gmt":"2016-03-29T07:06:27","slug":"crecer-gracias-a-los-cambios-primera-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/crecer-gracias-a-los-cambios-primera-parte\/","title":{"rendered":"Crecer gracias a los cambios &#8211; Primera parte"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            Crecer gracias a los cambios &#8211; Primera parte<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;&#8230;LA PRUEBA DE VUESTRA FE PRODUCE PACIENCIA&#8221;\u00a0(Santiago 1:3)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Lo \u00fanica certeza de esta vida es que habr\u00e1 cambios. Tratamos de resistirlos, pero \u00e9stos dicen:\u00a0<strong>&#8216;Aqu\u00ed nos tienes, ya seas que est\u00e9s listo o no.&#8217;<\/strong>\u00a0Para fortalecernos por medio de los cambios, debemos rendirnos ante ellos, aprender de ellos y acostumbrarnos a ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Primero, no seas escapista, procurando evitar cualquier presi\u00f3n derivada de los mismos.<\/strong>\u00a0No se puede escapar a ellos, son inevitables. Deja de considerarlos como enemigos y haz de ellos tus aliados. Usando una imagen de equitaci\u00f3n, debes dirigir al caballo en la direcci\u00f3n por la que \u00e9l se inclina para poder llegar adonde quieres; en otras palabras, no te resistas a los cambios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Segundo, cuando nos enfrentamos a cambios s\u00fabitos, nuestro instinto es de &#8220;resistirse o huir&#8221; pero ninguna de las dos actitudes es el mejor remedio.<\/strong>\u00a0Afortunadamente, existe una soluci\u00f3n:\u00a0<strong>confiar nuestras vidas enteramente al cuidado de Dios, pidi\u00e9ndole su sabidur\u00eda. &#8220;.\u00c9l nos lleva de la mano y nos conduce a. cambiar.&#8221;\u00a0(Romanos 2:4 parafraseado).<\/strong>\u00a0Dios nos ama tal y como somos, pero nos ama demasiado para dejarnos como estamos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Tercero, alguien brome\u00f3: &#8216;Si no fuera por el estr\u00e9s, no tendr\u00eda energ\u00eda&#8217; Haz un alto en el camino y analiza en detalle tu vida.<\/strong>\u00a0<strong>\u00bfLo est\u00e1s haciendo m\u00e1s dif\u00edcil de lo que es en realidad? \u00bfEst\u00e1s hablando palabras de fe o de temor? \u00bfTe has convencido a ti mismo de que no puedes manejar los cambios\u00ed \u00bfEst\u00e1s dispuesto a rendirte sin siquiera intentarlo y sin confiar en Dios\u00ed<\/strong>\u00a0Si no le ves ning\u00fan sentido a la situaci\u00f3n en que te encuentras, lee estas palabras:\u00a0<strong>&#8220;.La prueba de vuestra fe da como fruto la paciencia, y el ejercitaros en la paciencia os har\u00e1 perfectos y cabales, aptos para enfrentaros a cualquier circunstancia adversa que se os presente&#8221;\u00a0(Santiago 1:3-4 Castilian).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;.DERRIBADOS, PERO NO DESTRUIDOS&#8221; (2 Corintios 4:9)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Max Gunther brome\u00f3:<strong>\u00a0&#8220;Cuando est\u00e9s en un tira y afloja con un tigre, dale la soga antes de que te agarre el brazo; \u00a1siempre podr\u00e1s comprar otra!&#8221;<\/strong>\u00a0La resistencia al cambio s\u00f3lo produce \u00falceras, insomnio y tensi\u00f3n. \u00c9stas son algunas de las actitudes que tal vez necesites modificar: Deja de pensar como v\u00edctima, esperando que los dem\u00e1s te rescaten, te tengan compasi\u00f3n y te calmen.\u00a0<strong>\u00a1Toma el tim\u00f3n de tu propia vida!<\/strong>\u00a0Debes decirte que no est\u00e1s desesperado y que la situaci\u00f3n tiene remedio. La Palabra de Dios promete que\u00a0<strong>&#8220;Todo lo puedo&#8230; en Cristo&#8230;&#8221; (Filipenses 4:13)<\/strong>. Deja de oponerte a los cambios. En lugar de darte de golpes contra la pared de la realidad, invierte tus esfuerzos en cambiar lo que s\u00ed puedes cambiar -por ejemplo, tus actitudes y la forma de ver las cosas. Se gasta m\u00e1s energ\u00eda aferr\u00e1ndose a los viejos h\u00e1bitos y creencias que aceptando los nuevos. Deja de jugar al nuevo juego con las viejas reglas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cuando un autom\u00f3vil en segunda velocidad intenta circular a 100 millas por hora, ya sabes lo que pasa: \u00a1se quema el motor!<\/strong>\u00a0Para no quemarte, debes aprender a cambiar de velocidades. Cuando var\u00edan las estaciones de la vida, o los cometidos, o las relaciones humanas, intenta adaptarte a las nuevas situaciones. Aprende a jugar con las nuevas reglas, o perder\u00e1s siempre el juego. No quieras controlar lo incontrolable.\u00a0<strong>Cuando cambia la m\u00fasica, es hora de aprender los nuevos pasos; si no lo haces, acabar\u00e1s apoyado contra la pared mirando a los que bailan<\/strong>. Quiz\u00e1s no te gusten los cambios, pero puedes aprender a fluir con ellos.<strong>\u00a0&#8220;.Estamos atribulados en todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados. derribados, pero no destruidos&#8221;\u00a0(2 Corintios 4:8-9).<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crecer gracias a los cambios &#8211; Primera parte &#8220;&#8230;LA PRUEBA DE VUESTRA FE PRODUCE PACIENCIA&#8221;\u00a0(Santiago 1:3) Lo \u00fanica certeza de esta vida es que habr\u00e1 cambios. Tratamos de resistirlos, pero \u00e9stos dicen:\u00a0&#8216;Aqu\u00ed nos tienes, ya seas que est\u00e9s listo o no.&#8217;\u00a0Para fortalecernos por medio de los cambios, debemos rendirnos ante ellos, aprender de ellos y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/crecer-gracias-a-los-cambios-primera-parte\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCrecer gracias a los cambios &#8211; Primera parte\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14402","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14402"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14402\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}