{"id":14439,"date":"2016-03-29T02:07:53","date_gmt":"2016-03-29T07:07:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-ejemplo-de-la-mujer-cananea\/"},"modified":"2016-03-29T02:07:53","modified_gmt":"2016-03-29T07:07:53","slug":"el-ejemplo-de-la-mujer-cananea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-ejemplo-de-la-mujer-cananea\/","title":{"rendered":"El Ejemplo de la mujer Cananea"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            La Mujer Cananea &#8211; \u00bfCu\u00e1nto lo anhelas\u00ed<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u201c&#8230;\u00a1MUJER, GRANDE ES TU FE! H\u00c1GASE CONTIGO COMO QUIERES&#8230;\u201d (Mateo 15:28)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Mateo nos presenta el siguiente relato:<strong> \u201c&#8230;Una mujer cananea&#8230; comenz\u00f3 a gritar y a decirle: &#8230;Mi hija es gravemente atormentada por un demonio&#8230; \u00c9l&#8230; dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel&#8230; No est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros&#8230; Ella dijo: S\u00ed, Se\u00f1or; pero aun los perros comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces, respondiendo Jes\u00fas, dijo: \u00a1Mujer, grande es tu fe! H\u00e1gase contigo como quieres&#8230;\u201d (Mateo 15:22-28).<\/strong> Esta mujer gentil era forastera, sin embargo insisti\u00f3 cuanto pudo y consigui\u00f3 lo que a menudo pierden los privilegiados. La suya fue una carrera de obst\u00e1culos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Primero, Jes\u00fas no la quiso escuchar. Luego, le dijo: \u2018Lo que tengo es s\u00f3lo para los jud\u00edos.\u2019 Por \u00faltimo a\u00f1adi\u00f3: \u2018No est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros.\u2019 La mayor\u00eda de nosotros nos habr\u00edamos marchado ofendidos<\/strong>. Pero no as\u00ed esta mujer, quien clam\u00f3: <strong>\u201cTen misericordia de m\u00ed.\u201d<\/strong> No estaba pidiendo algo que merec\u00eda, sino que clamaba por algo que necesitaba. Debido a esa actitud, Jes\u00fas pas\u00f3 por alto todo impedimento y respondi\u00f3 a su clamor. Y si persistes, \u00c9l har\u00e1 lo mismo contigo. En realidad, lo que esta mujer le dijo a Jes\u00fas fue: \u2018Deja que los hijos tengan el pan; yo me conformo con las migajas.\u2019<\/p>\n<p align=\"justify\">Los cristianos se conf\u00edan tanto que descuidan el pan, lo desperdician, se quejan de \u00e9l y a veces ni siquiera van a la iglesia para obtenerlo. \u00a1Pero los desesperados aprovechan las migajas y encuentran vida en ellas! Saben que hay poder en el pan y tambi\u00e9n en las migas. Y cuando lo \u00fanico que puedes conseguir son las migas, eso les basta.<strong> \u00bfQu\u00e9 necesitas de Dios hoy? \u00bfCu\u00e1nto lo anhelas\u00ed<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Mujer Cananea &#8211; \u00bfCu\u00e1nto lo anhelas\u00ed \u201c&#8230;\u00a1MUJER, GRANDE ES TU FE! H\u00c1GASE CONTIGO COMO QUIERES&#8230;\u201d (Mateo 15:28) Mateo nos presenta el siguiente relato: \u201c&#8230;Una mujer cananea&#8230; comenz\u00f3 a gritar y a decirle: &#8230;Mi hija es gravemente atormentada por un demonio&#8230; \u00c9l&#8230; dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-ejemplo-de-la-mujer-cananea\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Ejemplo de la mujer Cananea\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14439","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14439"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14439\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}