{"id":14459,"date":"2016-03-29T02:08:38","date_gmt":"2016-03-29T07:08:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-dominio-propio\/"},"modified":"2016-03-29T02:08:38","modified_gmt":"2016-03-29T07:08:38","slug":"el-dominio-propio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-dominio-propio\/","title":{"rendered":"El Dominio Propio"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            El Dominio Propio<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son licitas, mas yo no me dejar\u00e9 dominar por ninguna.&#8221; 1 Corintios 6:12 (RVR)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Desde los origines de la humanidad, el ser humano deseo tener dominio. La historia muestra como los poderosos quisieron siempre ampliar sus dominios. Los grandes reyes, quisieron ampliar sus dominios conquistar el mundo conocido y durar para siempre. Los grandes empresarios, quisieron crear empresas que fueran eternas. No importa en que rubro se muevan, siempre desearon que su poder trascendiera sus vidas. Y que sus dominios fueran superiores a su existencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre es un adicto al poder, y desea que su dominio sea permanente. Pero lo que el ser humano nunca quiso comprender es que a\u00fan los m\u00e1s poderosos res o empresarios de la humanidad aun sin saberlo y aunque puedan dominar los designios de miles de personas, nuca pueden ser completamente aut\u00f3nomos. Siempre hay algo que los domina.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pueden tener el control de la econom\u00eda o de las milicias. Pero hay algo que no pueden controlar. Su naturaleza interior. Pablo sab\u00eda mucho de esto. Es notable como el mismo hombre que puede controlar a un tigre en la jaula de un circo es el mismo que sucumbe ante el deseo de mirar una foto pornogr\u00e1fica en internet. <strong>\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s dif\u00edcil? \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s peligroso?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Somos especialistas en definir lo correcto y lo incorrecto y nos embanderamos detr\u00e1s de las causas nobles. Censuramos la mentira, el robo, el asesinato o la corrupci\u00f3n. Y en estos grandes temas del mal la gran mayor\u00eda de nosotros estamos de acuerdo en que est\u00e1 mal. Pero al igual que el domador de tigres, cometemos el mismo error en subestimar el peor enemigo que tenemos y que no podemos dominar con facilidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros mismos somos nuestro principal enemigo. Es nuestro interior, nuestros h\u00e1bitos, nuestra naturaleza interior oponente m\u00e1s complicado y peligroso. A quien es casi imposible dominar. Ante esta realidad que aplica a todos los seres humanos, Pablo nos deja esta eterna verdad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay muchas cosas que no son eminentes pecados, aspectos grises que dif\u00edcilmente puedan ser categorizados como ofensas a Dios. Pero que nos alejan de la verdad, que nos cortan la relaci\u00f3n con Dios, que nos enfr\u00edan el alma. Para ser un verdadero exitoso, un completo ganador, Pablo nos recomienda dominar a nuestro peor enemigo: nosotros mismos<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>REFLEXI\u00d3N<\/strong> \u2013 Mantene el dominio de tu vida<\/p>\n<p align=\"justify\">Un gran abrazo y bendiciones<\/p>\n<p align=\"justify\">Dany<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Dominio Propio &#8220;Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son licitas, mas yo no me dejar\u00e9 dominar por ninguna.&#8221; 1 Corintios 6:12 (RVR) Desde los origines de la humanidad, el ser humano deseo tener dominio. La historia muestra como los poderosos quisieron siempre ampliar sus dominios. Los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-dominio-propio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Dominio Propio\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14459","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14459\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}