{"id":14472,"date":"2016-03-29T02:09:04","date_gmt":"2016-03-29T07:09:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/despues-de-la-victoria-de-josue\/"},"modified":"2016-03-29T02:09:04","modified_gmt":"2016-03-29T07:09:04","slug":"despues-de-la-victoria-de-josue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/despues-de-la-victoria-de-josue\/","title":{"rendered":"Despu\u00e9s de la v\u00edctoria de Josue"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            Despu\u00e9s de la v\u00edctoria de Josu\u00e9<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Luego Josu\u00e9 ley\u00f3 todas las palabras de la ley, tanto las bendiciones como las maldiciones, seg\u00fan lo que estaba escrito en el libro de la ley.&#8221; Josu\u00e9 8:34 (NVI)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El golpe hab\u00eda sido dur\u00edsimo. Despu\u00e9s de la resonante e imposible victoria sobre Jeric\u00f3, Israel se perfilaba como un adversario indestructible. Pero el pecado oculto de Acan no solo perjudic\u00f3 esa imagen ganadora sino que provoc\u00f3 tambi\u00e9n la muerte innecesaria de 36 soldados israelitas. El pueblo de Hai se envalenton\u00f3. Hab\u00edan logrado algo imposible.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todos los pueblos que habitaban la tierra prometida sab\u00edan que ten\u00edan los d\u00edas contados. Tem\u00edan al Dios de Israel y aunque todos dieron pelea, sab\u00edan que no pod\u00edan vencerlos. La peque\u00f1a ciudad de Hai parec\u00eda un escollo muy sencillo de superar. Pero Israel perdi\u00f3. Tras la derrota y el ajusticiamiento del pecador, Dios les promete una nueva victoria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Josu\u00e9 separa a su ej\u00e9rcito en tres alas, hace un avance enga\u00f1oso que termina en una falsa huida, la retaguardia invade la ciudad desprotegida y la incendia, regresan los que hu\u00edan y aplican la t\u00e1ctica de la tenaza atrapando entre dos flancos. Y los que se escapaban eran atacados por la tercera ala de reserva. Una victoria aplastante.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tras el resonante triunfo tomaron el bot\u00edn, celebraron, rieron y se relajaron. Josu\u00e9 reuni\u00f3 a todo el pueblo e hizo algo at\u00edpico para un soldado: Ley\u00f3 las palabras de la Ley de Mois\u00e9s. En lugar de sumarse al festejo y algarab\u00eda, el gran l\u00edder nos ense\u00f1a una gran verdad. Jam\u00e1s debemos apartarnos de las palabras de esta Ley, sino que de d\u00eda y de noche debemos meditar en ella, para hacer todo lo que est\u00e1 escrito. De esa manera, decidiremos bien y haremos prosperar nuestro camino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Josu\u00e9 sab\u00eda de la poca memoria del pueblo de Israel, y que el triunfo iba a hacer olvidar el castigo ejemplar que sufri\u00f3 Acan por su pecado. Por eso vuelve a la fuente y les recuerda cuales son los mandamientos de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Igual que ellos, en los momentos de dificultad, solemos buscar a Dios e intentamos serle fieles. Oramos y leemos la Palabra buscando su aprobaci\u00f3n y ayuda. Pero cuando el temporal pasa, y estamos en un buen momento, nos olvidamos de Dios y dejamos de leer y de orar. Sin darnos cuenta que es un grav\u00edsimo error. Josu\u00e9 nos insta a no repetirlo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>REFLEXI\u00d3N<\/strong> \u2013 Despu\u00e9s de la victoria, volv\u00e9 a leer la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un gran abrazo y bendiciones<\/p>\n<p align=\"justify\">Dany<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de la v\u00edctoria de Josu\u00e9 &#8220;Luego Josu\u00e9 ley\u00f3 todas las palabras de la ley, tanto las bendiciones como las maldiciones, seg\u00fan lo que estaba escrito en el libro de la ley.&#8221; Josu\u00e9 8:34 (NVI) El golpe hab\u00eda sido dur\u00edsimo. Despu\u00e9s de la resonante e imposible victoria sobre Jeric\u00f3, Israel se perfilaba como un adversario &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/despues-de-la-victoria-de-josue\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDespu\u00e9s de la v\u00edctoria de Josue\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14472","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14472"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14472\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}