{"id":14475,"date":"2016-03-29T02:09:12","date_gmt":"2016-03-29T07:09:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-palabra-para-los-preocupones\/"},"modified":"2016-03-29T02:09:12","modified_gmt":"2016-03-29T07:09:12","slug":"una-palabra-para-los-preocupones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-palabra-para-los-preocupones\/","title":{"rendered":"Una Palabra para los \u201cpreocupones\u201d"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            Una Palabra para los \u201cpreocupones\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u201cMARTA, MARTA, EST\u00c1S PREOCUPADA Y TE INQUIETAS POR DEMASIADAS COSAS\u201d (Lucas 10:41 DHH)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La preocupaci\u00f3n es como un ladr\u00f3n; nos roba el gozo que Dios quiere que tengamos a diario. Se puede decir que todos los temores se resumen en dos: que no vamos a tener lo suficiente para nuestras necesidades o que vamos a perder lo que tenemos. Marta era una <strong>\u201cpreocupona\u201d<\/strong> y esa actitud se hizo evidente cuando Jes\u00fas fue a comer a su casa. \u00c9sta andaba muy atareada en la cocina mientras su hermana estaba sentada a los pies de Jes\u00fas. Frustrada, Marta le pidi\u00f3 al Maestro: <strong>\u201cSe\u00f1or, \u00bfno te preocupa nada que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude\u201d (Lucas 10:10).<\/strong> La preocupaci\u00f3n nos hace olvidar qui\u00e9n es el siervo y qui\u00e9n el Se\u00f1or. Destaquemos tres cosas de este episodio:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1) Marta estaba muy ocupada sirviendo, pero no estaba disfrutando de su servicio.<\/strong> No cabe duda de que quer\u00eda agradar a Jes\u00fas; sin embargo, dej\u00f3 que su trabajo para el Se\u00f1or fuera m\u00e1s importante que su relaci\u00f3n con \u00c9l. \u00bfTe ha pasado eso?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2) Satan\u00e1s no tuvo que sacar a Marta de la cocina, lo que hizo fue robarle el prop\u00f3sito por el que se encontraba all\u00ed.<\/strong> Satan\u00e1s no te enfrenta con la iglesia; sencillamente hace que te \u201cmires el ombligo\u201d continuamente. No te quita del ministerio; s\u00f3lo te desanima para que pienses que trabajas demasiado y que nadie lo aprecia.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3) Dios valora tu actitud m\u00e1s que tus hechos. \u201cEn todo cuanto hag\u00e1is, evitad quejas&#8230;\u201d (Filipenses 2:14 CST).<\/strong> Una mala actitud invalida el regalo que ofreces a Dios. Jes\u00fas dijo:<strong> \u201c&#8230;Una cosa es necesaria, y Mar\u00eda ha escogido la buena parte&#8230;\u201d (Lucas 10:42)<\/strong>. \u00bfQu\u00e9 escogi\u00f3 Mar\u00eda? Sentarse a los pies de Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00c9l prefiere la devoci\u00f3n callada de un coraz\u00f3n sincero a la actitud bulliciosa de alguien que se queja. \u00a1Reflexiona!<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una Palabra para los \u201cpreocupones\u201d \u201cMARTA, MARTA, EST\u00c1S PREOCUPADA Y TE INQUIETAS POR DEMASIADAS COSAS\u201d (Lucas 10:41 DHH) La preocupaci\u00f3n es como un ladr\u00f3n; nos roba el gozo que Dios quiere que tengamos a diario. Se puede decir que todos los temores se resumen en dos: que no vamos a tener lo suficiente para nuestras &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-palabra-para-los-preocupones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUna Palabra para los \u201cpreocupones\u201d\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14475","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14475\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}