{"id":1453,"date":"2015-11-30T19:44:58","date_gmt":"2015-12-01T00:44:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sacrificio-de-un-padre\/"},"modified":"2015-11-30T19:44:58","modified_gmt":"2015-12-01T00:44:58","slug":"el-sacrificio-de-un-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sacrificio-de-un-padre\/","title":{"rendered":"El sacrificio de un Padre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Mensajes Cristianos | Predicas Cristianas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n: \u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando somos hijos muchas veces no entendemos los pensamientos de nuestros padres, y creemos en muchas ocasiones que est\u00e1n errados. Pero cuando tenemos el privilegio de ser padre recordamos y llegamos a sentir lo que ellos algunas veces sintieron. Nunca logramos a \u00a0entender a una persona cuando nunca hemos vivido esa la situaci\u00f3n de \u00e9l o ella. Y lo \u00a0que\u00a0 es peor no haber vivido esa realidad y somos los cr\u00edticos que procedemos a JUZGAR.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra de Dios dice: &#8220;Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenas d\u00e1divas\u00a0a sus hijos, &#8230;. en que \u00c9l nos am\u00f3 a nosotros y envi\u00f3 a su Hijo\u00a0como propiciaci\u00f3n por nuestros\u00a0pecados. &#8220;&#8230;Pues si vosotros siendo malos, sab\u00e9is dar buenas d\u00e1divas\u00a0a vuestros hijo&#8230;&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchas ocasiones medito sobre este vers\u00edculo. Miro a mi hijo dormido, jugando, comiendo y reflexiono, y me imagino como Dios me estar\u00e1 mirando lo que hago o dejo de hacer sobre su voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando mi hijo no\u00a0 come, no se deja vestir lo corrijo, as\u00ed mismo lo veo a Dios dici\u00e9ndome hiciste esto mal debes corregir, hablando y dese\u00e1ndome que mejore que me esfuerce y que sea valiente, que no desmaye porque la gloria postrera ser\u00e1 mejor que la primera, porque el reino celestial son para los que arrebatan las promesas y me siguen. \u00a0 <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TU ELIGES A QUIEN SEGUIR<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. <strong>Mateo 7:14<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una conversaci\u00f3n como una amigo del colegio lo invitaba a la iglesia, y me dijo que no era creyente y le conteste \u00bfen qui\u00e9n crees? \u00c9l respondi\u00f3 que no compart\u00eda mi creencia, le dije, sin entrar en detalle, que era libre en elegir en qui\u00e9n creer. Despu\u00e9s pens\u00e9 en hablar de la palabra de Dios, pero \u00e9l hab\u00eda puesto una barrera a escuchar, y cuando eso ocurre en vez de obtener un resultado produce un malestar, y en muchas ocasiones contiendas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DEBEMOS DE SER RECIPROCOS ANTE UN SACRIFICIO HECHO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que en \u00e9l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. <strong>Juan 3:16<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay un refr\u00e1n \u00a0que dice: Manos dan reciben, cuando recibimos una invitaci\u00f3n de parte de una persona a quien conocemos y estimamos mucho hacemos lo posible por aceptar la invitaci\u00f3n. Lo mismo ocurre cuando Dios tom\u00f3 la decisi\u00f3n \u00a0pagar el precio por nuestros pecados a tal punto \u00a0dar a su hijo para que su creaci\u00f3n no se perdiera mas tenga vida eterna este SACRIFICIO debe ser rec\u00edproco antes nuestras obediencia, estilo de vida, voluntad y sobre todo perseverancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONCLUSI\u00d3N<strong>:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es dif\u00edcil saber que un hijo debe ser sacrificado bajo nuestro entendimiento terrenal, Ud. dir\u00e1 pero el que decisi\u00f3n fue Dios. Las preguntas surgen, \u00a0 \u00bfTen\u00eda que hacerlo?, \u00bfPor qu\u00e9 lo hizo?, \u00bfQu\u00e9 lo motiv\u00f3 hacer de entregar a su hijo? \u00bfSer\u00e1, que no am\u00f3 a su hijo?&#8230; Todas estas pregunta nos llevan a un conclusi\u00f3n todo lo hizo por AMOR .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una fuerza que sobrepasa todo entendiendo y esto es el AMOR a su hijos. \u00a0Preg\u00fantese \u00a0\u00bfSOY REC\u00cdPROCO ANTE SU AMOR? \u00a0Es momento de amar su sacrificio y sacrificar nuestro tiempo por el amor de su nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. \u00bfQui\u00e9nes son nuestros deudores? <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta quinta petici\u00f3n el Se\u00f1or nos presenta una doble revelaci\u00f3n: Hay una gran deuda para con Dios, pero tambi\u00e9n hay otra \u201ccon nuestros deudores\u201d. El asunto es que por donde lo vea estoy en deuda. Una es mi deuda de todos mis pecados y la otra es la deuda de las ofensas que haya tenido hacia alg\u00fan hermano. Esto tiene que ver con aquellos a quienes yo he ofendido o me han ofendido. Son aquellos hermanos a quienes consciente o inconscientemente yo los he etiquetado y no forman parte de mis amados a quien debo amar en el Se\u00f1or. La Biblia es muy seria en el asunto de mis relaciones con los hermanos. Hablando de las deudas, uno de los pasajes que m\u00e1s debi\u00e9ramos considerar en este respecto es Romanos 13:8, que nos dice: \u201cNo deb\u00e1is a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama a su pr\u00f3jimo, ha cumplido la ley.La \u00fanica deuda que debo tener hacia mis hermanos, es una deuda de amor, y debo estar presto para pagarla. \u00bfC\u00f3mo la pago? Pues am\u00e1ndole para que de esta manera cumpla la ley de Dios. Sin embargo, y por la petici\u00f3n que el Se\u00f1or est\u00e1 haciendo, hay ocasiones cuando no es el amor, sino el rencor lo que pudiera haber en mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. \u00bfCu\u00e1l es la demanda del perd\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si no hab\u00eda entendido lo que significa el perd\u00f3n en su vida, usted necesita ver de cerca este texto. Una de las palabras importantes con las que nos encontramos ac\u00e1 es \u201ccomo\u201d. Esta palabra algunas veces es un adverbio, pero a veces es una conjunci\u00f3n. En este caso funciona como una conjunci\u00f3n para comparar dos afirmaciones condicionales, cuando una depende de la otra. Jes\u00fas nos dice enf\u00e1ticamente \u201cPadre perdona nuestras deudas, como nosotros hemos perdonado\u201d. Hay aqu\u00ed dos condiciones. Padre perd\u00f3name siempre y cuando ya yo haya perdonado a mis deudores. En la media que yo haga lo primero, entonces te pido que t\u00fa hagas lo otro. Una traducci\u00f3n libre de este texto pudiera ser as\u00ed: \u201cComo yo he perdonado, as\u00ed deseo que t\u00fa me perdones\u201d. Entonces, \u00bfsignifica esto que si yo no perdono a mi hermano que ha pecado contra m\u00ed, no ser\u00e9 perdonado? Bueno, no podemos llegar a esta conclusi\u00f3n tan r\u00e1pida. En todo caso, dejemos que sea el mismo Cristo que d\u00e9 su propia interpretaci\u00f3n al texto. No siempre Jes\u00fas hace esto. Qu\u00e9 bueno ser\u00eda que el interpretara todo, pero cuando lo hace, como en este caso, el asunto es muy serio. Vea su interpretaci\u00f3n v. 14<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3. \u00bfCu\u00e1les son las consecuencias de no perdonar?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bueno, el texto nos refiere a dos resultados que dependen de nuestra acci\u00f3n de perdonar o no perdonar. Por un lado se nos dice que si perdono a los hombres sus ofensas, entonces el Padre celestial har\u00e1 lo mismo con las m\u00edas v. 13. Pero si no perdono a los sus ofensas, entonces el Padre tampoco har\u00e1 lo mismo. Este es un asunto muy serio. \u00bfHabr\u00e1 ofensas que mi Padre celestial no me ha perdonado? Eso ser\u00eda muy extra\u00f1o hasta para pensarlo. Pero el asunto es que toda la acci\u00f3n de la fe cristiana descansa sobre la doctrina del perd\u00f3n. Yo no puedo esperar de Dios aquello que no estoy dispuesto a otorgar a otros. La deuda que tengo con mi Dios siempre ser\u00e1 m\u00e1s grande que la que tengo con mi hermano. El perd\u00f3n implica que hay una deuda que pagar. No nos gusta pagar. Es m\u00e1s, algunas veces somos muy mala paga. Entonces, \u00bfc\u00f3mo podemos pagar nuestras deudas? Pues hay que doblegar el orgullo. Cuando perdono me olvido quien tiene la raz\u00f3n. A veces no perdonamos porque pensamos que el otro debiera pagar un poco por lo que me hizo. Quisi\u00e9ramos eso. A veces hasta oramos para que el Se\u00f1or humille al ofensor, en lugar de perdonarlo verbalmente. Mis amados, hay consecuencias serias cuando no perdono de coraz\u00f3n (v. 15; Mt. 18:35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s que Jes\u00fas explic\u00f3 la forma c\u00f3mo debemos perdonar al hermano, donde dio instrucciones de ir primero con la persona, buscar dos o tres testigos, llevarlo a la iglesia, y si no funciona as\u00ed tratarlo como a cualquier gentil, Pedro hizo su famosa pregunta: \u201cSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces perdonar\u00e9 a mi hermano que peque contra m\u00ed? \u00bfHasta siete?\u201d (Mt. 18:21). La respuesta de Jes\u00fas que incluy\u00f3 \u201chasta setenta veces\u201d, fue explicada tambi\u00e9n con la par\u00e1bola de los \u201cdos deudores\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta par\u00e1bola hay un rey que representa a Dios. Hay un siervo que me representa a m\u00ed. Y hay un consiervo que representa a uno de ustedes. Hay una deuda de diez mil talentos que le debo al rey\u2026 una gran deuda. Por cuanto no pod\u00eda pagar la deuda, el rey ordena que yo sea preso con mi familia. Pero voy al rey y le pido perd\u00f3n, y el rey que representa a Dios tiene misericordia y me perdona toda la deuda. Entonces yo salgo de la presencia del rey (Dios) y me encuentro con uno de ustedes que me debe cien denarios (algo \u00ednfimo comparado con los diez mil talentos), y porque no me puedes pagar te comienzo ahorcar y te llevo a la c\u00e1rcel hasta que me pagues todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 hizo el rey con aquel siervo que no perdon\u00f3 al otro su deuda? Lo entreg\u00f3 a los verdugos hasta que pagase toda la deuda perdonada. \u00bfQui\u00e9nes son esos \u201cverdugos\u201d en mi vida? Si no perdono de coraz\u00f3n, podr\u00eda ser entregado al \u201cverdugo\u201d de la amargura, resentimiento y la falta de paz. \u00bfEstoy \u201cahorcando\u201d a mi hermano que tiene deudas contra m\u00ed? O, \u00bfestoy perdonado la deuda como Dios me ha perdonado la m\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(571) 251-6590<\/p>\n<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/3053-el-sacrificio-de-un-padre\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensajes Cristianos | Predicas Cristianas Introducci\u00f3n: \u00a0 Cuando somos hijos muchas veces no entendemos los pensamientos de nuestros padres, y creemos en muchas ocasiones que est\u00e1n errados. Pero cuando tenemos el privilegio de ser padre recordamos y llegamos a sentir lo que ellos algunas veces sintieron. Nunca logramos a \u00a0entender a una persona cuando nunca &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-sacrificio-de-un-padre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl sacrificio de un Padre\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1453","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1453"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1453\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}