{"id":14648,"date":"2016-03-29T02:15:14","date_gmt":"2016-03-29T07:15:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristianos-las-bendiciones-de-un-corazon-compasivo-parte-3\/"},"modified":"2016-03-29T02:15:14","modified_gmt":"2016-03-29T07:15:14","slug":"cristianos-las-bendiciones-de-un-corazon-compasivo-parte-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristianos-las-bendiciones-de-un-corazon-compasivo-parte-3\/","title":{"rendered":"Cristianos, Las bendiciones de un coraz\u00f3n compasivo. Parte 3"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            Cristianos, Las bendiciones de un coraz\u00f3n compasivo. Parte 3<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u201c\u2026A S\u00cd MISMOS SE DIERON PRIMERAMENTE AL SE\u00d1OR Y LUEGO A NOSOTROS\u2026\u201d (2 Corintios 8:5)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Seguro que alguna vez te has encontrado con un vagabundo, le has dado dinero, le has contemplado mientras se marchaba y te ha entrado la duda: <strong>\u2018A lo mejor se lo va a gastar en bebida, o en droga, o quiz\u00e1s es un holgaz\u00e1n y yo le acabo de ayudar para que lo siga siendo.\u2019<\/strong> Es posible que en alguna ocasi\u00f3n est\u00e9s en lo cierto, pero no siempre.<strong> \u00bfQu\u00e9 deber\u00edamos hacer entonces\u00ed<\/strong> En el cap\u00edtulo ocho de la segunda carta a los Corintios (NVI), Dios nos da un plan que debemos entender y seguir. La iglesia de Macedonia lo hizo as\u00ed:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1) Todos participaron en dar, tanto los pudientes como los necesitados:<\/strong> <strong>\u201cEn medio de\u2026 su extrema pobreza abundaron en rica generosidad\u2026 dieron espont\u00e1neamente tanto como pod\u00edan, y a\u00fan m\u00e1s de lo que pod\u00edan\u2026\u201d (vv. 2-3).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2) Dieron con alegr\u00eda, no obligados: \u201c\u2026Rog\u00e1ndonos con insistencia que les concedi\u00e9ramos el privilegio de tomar parte en esta ayuda\u2026\u201d (vv. 3-4)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3) Su generosidad fue una consecuencia de su devoci\u00f3n a Cristo. \u201c\u2026Se entregaron a s\u00ed mismos, primeramente al Se\u00f1or y despu\u00e9s a nosotros\u2026\u201d (v. 5).<\/strong>Los macedonios no dieron para impresionar a nadie, ni para desgravarlo de los impuestos, ni para quitarse al predicador de encima, ni siquiera porque se sent\u00edan \u201cmal\u201d respecto a los necesitados. No, su ofrenda fue la respuesta natural de su amor por Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4) Los l\u00edderes de la iglesia lo recibieron, lo supervisaron y distribuyeron esta ofrenda colectiva. Los macedonios no fueron ingenuos al dar, confiando en la integridad de alguien que no conoc\u00edan ni sab\u00edan si iba a ser fiel con el dinero. Vemos c\u00f3mo Sus l\u00edderes distribuyeron los donativos con transparencia, claridad y rindiendo cuentas. Los dadores sab\u00edan que las finanzas estaban manejadas con honradez \u201c\u2026no s\u00f3lo delante del Se\u00f1or sino tambi\u00e9n delante de los dem\u00e1s\u2026\u201d (v. 21)<\/strong>. En resumidas cuentas: puedes dar sin amar, pero no puedes amar a Dios y no dar a los que \u00c9l ama.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristianos, Las bendiciones de un coraz\u00f3n compasivo. Parte 3 \u201c\u2026A S\u00cd MISMOS SE DIERON PRIMERAMENTE AL SE\u00d1OR Y LUEGO A NOSOTROS\u2026\u201d (2 Corintios 8:5) Seguro que alguna vez te has encontrado con un vagabundo, le has dado dinero, le has contemplado mientras se marchaba y te ha entrado la duda: \u2018A lo mejor se lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristianos-las-bendiciones-de-un-corazon-compasivo-parte-3\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCristianos, Las bendiciones de un coraz\u00f3n compasivo. Parte 3\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14648","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14648"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14648\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}