{"id":14954,"date":"2016-03-29T02:26:30","date_gmt":"2016-03-29T07:26:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristianos-nuestro-dios-cumplira-sus-promesas\/"},"modified":"2016-03-29T02:26:30","modified_gmt":"2016-03-29T07:26:30","slug":"cristianos-nuestro-dios-cumplira-sus-promesas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristianos-nuestro-dios-cumplira-sus-promesas\/","title":{"rendered":"Cristianos, nuestro Dios cumplir\u00e1 sus promesas"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" ><strong>Cristianos, nuestro Dios cumplir\u00e1 sus promesas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u201c&#8230;DIOS ME HA HECHO RE\u00cdR&#8230;\u201d<\/strong> <strong>(G\u00e9nesis 21:6)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Sara<\/strong> se ri\u00f3 dos veces. La primera risa fue de incredulidad, porque Dios la hab\u00eda prometido un hijo en su vejez. La segunda fue de felicidad, porque Dios hab\u00eda cumplido su promesa. Pero entre esos dos acontecimientos tuvo que pasar por la experiencia m\u00e1s desgarradora de su vida. Su marido, <strong>Abraham<\/strong>, la traicion\u00f3 para salvar su <strong>\u201cpellejo\u201d<\/strong>. Un rey pagano la llev\u00f3 a su har\u00e9n, y la habr\u00eda violado si Dios no hubiera intervenido para evitarlo. S\u00f3lo una esposa que de verdad ama a su esposo puede entender por lo que<strong> Sara<\/strong> pas\u00f3 aquella noche.<\/p>\n<p align=\"justify\">Podemos aprender algo de esto: En el per\u00edodo de espera entre tu oraci\u00f3n por un milagro y su realizaci\u00f3n, ser\u00e1s probado, madurar\u00e1s y <strong>aprender\u00e1s a confiar en Dios<\/strong> mucho m\u00e1s de lo que nunca hab\u00edas imaginado. Y hay algo m\u00e1s que debes recordar: cuando compartes tus experiencias con otros, no les digas solamente c\u00f3mo empezaste y d\u00f3nde est\u00e1s ahora; m\u00e1s bien cu\u00e9ntales las pruebas que tuviste que superar, porque \u00e9sas son seguramente las mismas cosas con las que tus oyentes batallan. Diles c\u00f3mo fue probada tu fe en la hoguera de la aflicci\u00f3n antes de que salieras forjado como oro. No dejes que se vayan frustrados porque han reclamado <strong>las promesas de Dios<\/strong> y no las han recibido todav\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">La tienda del rey Abimelec<strong> donde Sara<\/strong> pas\u00f3 aquella noche terror\u00edfica se encontraba en un lugar <strong>llamado Gerar<\/strong>, que significa<strong> \u201cla parada\u201d<\/strong>. Habr\u00e1 veces en tu vida cuando sientas como que est\u00e1s en un doloroso punto muerto, totalmente estancado. A lo mejor as\u00ed te encuentras hoy; en ese caso, debes estar seguro de que <strong>Dios ser\u00e1 fiel contigo<\/strong>. No s\u00f3lo te sacar\u00e1 de esta prueba sino que como a <strong>Sara,<\/strong> te devolver\u00e1 la alegr\u00eda cuando cumpla la promesa que te ha dado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristianos, nuestro Dios cumplir\u00e1 sus promesas \u201c&#8230;DIOS ME HA HECHO RE\u00cdR&#8230;\u201d (G\u00e9nesis 21:6) &nbsp; Sara se ri\u00f3 dos veces. La primera risa fue de incredulidad, porque Dios la hab\u00eda prometido un hijo en su vejez. La segunda fue de felicidad, porque Dios hab\u00eda cumplido su promesa. Pero entre esos dos acontecimientos tuvo que pasar por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cristianos-nuestro-dios-cumplira-sus-promesas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCristianos, nuestro Dios cumplir\u00e1 sus promesas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14954","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14954","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14954"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14954\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}