{"id":15265,"date":"2016-03-29T02:37:46","date_gmt":"2016-03-29T07:37:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dia-de-las-madres-la-madre-del-salvador\/"},"modified":"2016-03-29T02:37:46","modified_gmt":"2016-03-29T07:37:46","slug":"dia-de-las-madres-la-madre-del-salvador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dia-de-las-madres-la-madre-del-salvador\/","title":{"rendered":"DIA DE LAS MADRES : LA MADRE DEL SALVADOR"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >DIA DE LAS MADRES : LA MADRE DEL SALVADOR<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Junto a la cruz de Jes\u00fas estaba su madre, la hermana de ella, y Mar\u00eda, mujer de Clopas, y Mar\u00eda Magdalena. Vendo Jes\u00fas all\u00ed su madre, y que el disc\u00edpulo a quien \u00e9l amaba estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he tu hijo. Despu\u00e9s dijo al disc\u00edpulo: He tu madre. De esa hora en delante, el disc\u00edpulo a recibi\u00f3 en su casa&#8221;. (Juan 19:25-27).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Mientras Mar\u00eda mira para la cruz, se en tolda la tierra de una neblina, cual si hubiese sido alcanzada bien en su coraz\u00f3n por una espada. Mientras observa, Mar\u00eda percibe la semejanza entre lo que ella siente con lo que fue profetizado por Simeon, por ocasi\u00f3n del nacimiento de Jes\u00fas:\u00a0<strong>&#8220;Este ni\u00f1o es puesto para ca\u00edda y elevaci\u00f3n de muchos en Israel, para ser objetivo de contradicci\u00f3n, y para que se manifiesten los pensamientos de muchos corazones. Y una espada ensartar\u00e1 tambi\u00e9n su alma&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Enfocando nuevamente la cruz, todo se pone claro para ella: -Entonces, \u00e9sta es la espada.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es algo que toda\u00a0<strong>madre<\/strong> teme: perder un hijo. Este miedo la persigui\u00f3 siempre, desde las palabras premonitorias de Simeon. Hubo el terror por ocasi\u00f3n de Herodes, con la conspiraci\u00f3n de asesinato de los ni\u00f1os. Y a\u00fan la profec\u00eda de Isa\u00edas sobre el Siervo Sufridor siempre la perturb\u00f3. Es cual si la Muerte hubiese posado sobre la cruz de\u00a0<strong>Jes\u00fas<\/strong>, desde suyo nacimiento, lanzando all\u00ed una sombra oscura como una constante advertencia de que un d\u00eda el ni\u00f1o le pertenecer\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien en su \u00edntimo, Mar\u00eda sab\u00eda que\u00a0<strong>Jes\u00fas<\/strong> era un ni\u00f1o nacido para morir. No crecer\u00eda para ser un m\u00e9dico, o un rabi, o un doctor de la ley. No se casar\u00eda, ni le dar\u00eda nietos que llevasen adelante el nombre de familia. Sab\u00eda disto hay mucho tiempo, pero hab\u00eda enterrado ese sentimiento en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las l\u00e1grimas traen algunas remembranzas. El nacimiento de \u00e9l en aquel fr\u00edo y oscuro establo en Bel\u00e9n. Como \u00e9l temblaba, cuando lo agarr\u00f3 por la primera vez en sus brazos, tan chiquit\u00edn e indefenso. lo calentara en su seno y cantara para que durmiese. se recordaba tambi\u00e9n de como, cuando besara su frente, \u00e9l la mirara tan calmo, tan sin atenciones.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nuevamente enfoca la cruz y ve hombres encorvados, repartiendo las ropas de \u00e9l, y lanzando suertes sobre ellas. erguir\u00a0los ojos para su hijo y sufre. Est\u00e1 desnudo, y no hay nadie para calentarlo. Tiene sed, y no hay nadie para mojar sus labios. Est\u00e1 cansado y no hay nadie para cantarle una canci\u00f3n para que se adormezca. Su frente est\u00e1 fruncida en agon\u00eda, y no hay nadie para enjugarle las heridas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>-\u00bfpor qu\u00e9 mi beb\u00e9 merecer\u00eda esto?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Nuevamente sus ojos se enturbian. M\u00e1s un recuerdo viene a tono. Y m\u00e1s otro. se recuerda de cuando dijo la primera palabra. se recuerda de sus primeros pasos. se recuerda de como le gustaba ayudarla a asar el pan, y ella entonces sol\u00eda mojar un pedazo del pan fresco en la miel y le daba para comer. Esto lo dejaba contento y hac\u00eda con que sus ojos brillasen.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>-\u00bfpor qu\u00e9 mi beb\u00e9 merecer\u00eda esto?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">se recuerda de \u00e9l con doce a\u00f1os, cuando ya estaba a servicio del Padre en Jerusal\u00e9n. se recuerda claramente de haber pensado en la ocasi\u00f3n: \u00c9l no es m\u00e1s mi beb\u00e9. Est\u00e1 all\u00ed en la cruz ahora por poseer tambi\u00e9n amor materno. Est\u00e1 all\u00ed porque tiene el amor de un Salvador. Pero, el amor no se parece con lo que ve. Gotas de sangre que escurren por el madero, mojando la basura que est\u00e1 debajo. Clavos pesados en los pies de<strong> Jes\u00fas<\/strong>. Costillas marcando la piel delgada. Moscas posando en las heridas abiertas. Ojos hinchados por la fiebre. Cabellos enmara\u00f1ados en la corona de espinas colocada por la ma\u00f1ana. Manos abiertas a Dios presas en el madero. Un dorso encorvado, pendiente por los pu\u00f1os empalados, como una grotesca arandelas. Esto es lo que la\u00a0<strong>madre <\/strong>de<strong> Jes\u00fas<\/strong> ve, mientras desenvaina su coraz\u00f3n para el golpe cruel de la espada romana. Es m\u00e1s de lo que una madre puede aguantar. Pero de alguna forma ella resiste.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Principalmente a causa del hombre que est\u00e1 a su lado, ampar\u00e1ndola.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Juan, el disc\u00edpulo amado d<strong>e Jes\u00fas<\/strong>. De brazos dados, las dos personas a quienes\u00a0<strong>Jes\u00fas<\/strong> m\u00e1s ama en este mundo. Nunca fueron tan pr\u00f3ximos, como en este momento. Oyen a\u00a0<strong>Jes\u00fas <\/strong>murmurar mientras levanta\u00a0la cabeza. Esboza su adi\u00f3s con la lengua herida y los labios rajados. Juan lleva a Mar\u00eda para m\u00e1s cerca, para ahorrar a<strong> Jes\u00fas<\/strong> el esfuerzo, pues su hijo tiene mucho que decir a ella: Gracias por todo. . . le debo tanto.\u00a0\u00a0Usted fue la\u00a0<strong>madre<\/strong> m\u00e1s querida que uno podr\u00eda tener.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero los espasmos en el pecho est\u00e1n cada vez m\u00e1s frecuentes, y aqu\u00e9llas palabras no fueron pronunciadas.\u00a0<strong>Jes\u00fas<\/strong> se apoya en los clavos y con esfuerzo llena los pulmones. El dolor es extremo. Las palabras salen con un gran esfuerzo.<strong>&#8220;Mujer, he all\u00ed a tu hijo.&#8221; Mar\u00eda mira para Juan, junta sus brazos mientras tiene los ojos llenos de l\u00e1grimas. Los labios esbozan una sonrisa tr\u00e9mulo&#8221;. &#8220;Juan, he all\u00ed a tu\u00a0madre&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El disc\u00edpulo hace se\u00f1as mientras muerde los labios controlando la emoci\u00f3n. Fue todo cuanto fue dicho. Por un momento \u00edntimo, contemplan aqu\u00e9l a quien tanto aman.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Entonces Jesus calla nuevamente.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">De repente, Mar\u00eda percibe, que est\u00e1 a servicio del Padre. Ora aquel Padre, para que la muerte venga luego para su hijo, esto es, para el hijo de ellos. Pues ambos perdieron un hijo hoy. Ambos tienen una espada clavada en el pecho. Y as\u00ed, a pesar de su dolor, a pesar del acero fr\u00edo que le ensarta el alma, ella resiste al pie de la cruz. No aguanta mirar. Pero no aguantar\u00eda alejarse de all\u00ed tambi\u00e9n. Est\u00e1 all\u00ed. Por su hijo. Como cualquier\u00a0<strong>madre <\/strong>lo har\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estaba all\u00ed cuando \u00e9l vino al mundo. Habr\u00eda de estar cuando \u00e9l si se fuese. Estaba all\u00ed cuando \u00e9l fue empujado por un canal oscuro y angosto hasta sus brazos, cuando naci\u00f3. Estar\u00eda presente ahora cuando \u00e9l estaba siendo empujado a trav\u00e9s de otro pasaje doloroso que lo devolv\u00eda para los brazos del Padre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Oraci\u00f3n: Tu, cuyo cuerpo pend\u00eda de aquellos clavos en tu manos, y que cargabas sobre ti el peso del pecado del mundo, y a\u00fan as\u00ed te preocupabas m\u00e1s con los dolores de los otros de lo que con los tuyos. Tu, que hiciste un comentario duro\u00a0sobre el \u00fanico de los mandamientos que contiene una promesa, aunque supieses que para ti aquella promesa te ser\u00eda negada. Tu, que de todo fuiste destituido, y sin embargo a\u00fan hallaste tanto para dar: a sus ejecutores, el perd\u00f3n: al ladr\u00f3n, el para\u00edso; a su\u00a0<strong>madre,<\/strong> un hijo. me concede la gracia, \u00d3 Se\u00f1or, de jam\u00e1s olvidar la manera como tu te alzaste arriba de tu desamparo a fin de asegurarte de que tu\u00a0<strong>madre<\/strong> no ser\u00eda desamparada. Grande ejemplo de amor altruista. Hijo ejemplar. Conservame siempre junto a la cruz, pues ella es la fuente de d\u00f3nde proviene el amor m\u00e1s puro. All\u00e1 soy purificado, no solamente de mis pecados, pero de mi peque\u00f1ez. Es en ella que estoy m\u00e1s cerca de ti. Es en ella que estoy m\u00e1s pr\u00f3ximo de aqu\u00e9llos que te aman. me lleve all\u00ed todos los d\u00edas, Se\u00f1or. Es donde est\u00e1 el amor. Y es donde yo necesito quedarme.<\/p>\n<p align=\"justify\" >\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DIA DE LAS MADRES : LA MADRE DEL SALVADOR &#8220;Junto a la cruz de Jes\u00fas estaba su madre, la hermana de ella, y Mar\u00eda, mujer de Clopas, y Mar\u00eda Magdalena. Vendo Jes\u00fas all\u00ed su madre, y que el disc\u00edpulo a quien \u00e9l amaba estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he tu hijo. 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