{"id":15380,"date":"2016-03-29T02:41:59","date_gmt":"2016-03-29T07:41:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocional-guarde-sus-palabras\/"},"modified":"2016-03-29T02:41:59","modified_gmt":"2016-03-29T07:41:59","slug":"devocional-guarde-sus-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocional-guarde-sus-palabras\/","title":{"rendered":"DEVOCIONAL &#8211; GUARDE SUS PALABRAS"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >DEVOCIONAL DIARIO &#8211; GUARDE SUS PALABRAS<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente. Proverbios 10:19<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Nosotros los creyentes debemos guardar nuestras palabras. Debemos dejar de hablar como si nuestras palabras no fueran importantes y empezar a hablar como si nuestra vida dependiera de ellas, porque, de acuerdo a la Palabra de Dios, nuestra vida s\u00ed depende de ellas<strong> (Proverbios 18:21).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos tenemos lo que Proverbios 19:1 llama labios perversos. Tener labios perversos no es solo mentir y maldecir, sino tambi\u00e9n tener una boca desobediente y decir cosas que no est\u00e1n de acuerdo con la Palabra de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todos lo hemos hecho alguna vez. Por ejemplo, decimos que estamos confiando en Dios para que nos sane, pero luego decimos a alguien: <strong>&#8220;Este dolor me est\u00e1 matando&#8221;<\/strong>. Eso es tener labios perversos porque es contrario a lo que dice la Palabra de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Por favor, hermano Copeland, yo s\u00e9 que dije eso, pero eso no fue lo que realmente quise decir.&#8221;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Mire, el mundo espiritual no opera de acuerdo a lo que usted quiso decir, sino de acuerdo a lo que dice. <strong>Marcos 11:23 dice: &#8220;Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Qu\u00edtate y \u00e9chate en el mar, y no dudare en su coraz\u00f3n, sino creyere que ser\u00e1 hecho lo que dice, lo que diga le ser\u00e1 hecho&#8221;. <\/strong>Este vers\u00edculo no dice que ser\u00e1 hecho lo que usted quiso decir, sino lo que usted diga. Lo que usted diga es lo que cuenta.<\/p>\n<p align=\"justify\">No estoy sugiriendo que se haga todo un l\u00edo y se ponga a pensar profundamente en lo que va a decir. Haga uso de la sabidur\u00eda que Dios le ha dado. Ense\u00f1e a su boca a ser obediente a la Palabra de Dios, as\u00ed cuando m\u00e1s la necesite, encontrar\u00e1 esa Palabra morando ricamente en usted.<\/p>\n<p align=\"justify\">Escritura<strong> Devocional<\/strong> para leer :<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Proverbios 10:19<\/strong> <strong> En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Por Kenneth Copeland<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DEVOCIONAL DIARIO &#8211; GUARDE SUS PALABRAS En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente. Proverbios 10:19 Nosotros los creyentes debemos guardar nuestras palabras. Debemos dejar de hablar como si nuestras palabras no fueran importantes y empezar a hablar como si nuestra vida dependiera de ellas, porque, de acuerdo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocional-guarde-sus-palabras\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDEVOCIONAL &#8211; GUARDE SUS PALABRAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15380","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15380","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15380"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15380\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15380"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15380"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15380"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}