{"id":15405,"date":"2016-03-29T02:42:51","date_gmt":"2016-03-29T07:42:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocional-diario-este-dispuesto-a-esperar\/"},"modified":"2016-03-29T02:42:51","modified_gmt":"2016-03-29T07:42:51","slug":"devocional-diario-este-dispuesto-a-esperar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocional-diario-este-dispuesto-a-esperar\/","title":{"rendered":"DEVOCIONAL DIARIO &#8211; EST\u00c9 DISPUESTO A ESPERAR"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >DEVOCIONAL DIARIO &#8211; EST\u00c9 DISPUESTO A ESPERAR<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias. Proverbios 21:23<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">No hay otra manera de hacerlo, si queremos vivir una vida de bendici\u00f3n tenemos que hacer que nuestras palabras concuerden con lo que <strong>Dios <\/strong>dice. No s\u00f3lo por unas pocas horas o d\u00edas, sino todo el tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si usted ha hecho eso alguna vez, se habr\u00e1 dado cuenta de que no es f\u00e1cil. A medida que el tiempo transcurre y su situaci\u00f3n no parece cambiar en nada, puede ser dif\u00edcil seguir hablando la Palabra de <strong>Dios.<\/strong> Pero tiene que hacerlo siempre, si quiere que su cosecha de bendici\u00f3n venga.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando <strong>Kenneth<\/strong> comenz\u00f3 a predicar sobre la prosperidad, yo me sentaba y le escuchaba, pero mis zapatos ten\u00edan hoyos en las suelas. Sab\u00edamos que nuestros problemas econ\u00f3micos no pod\u00edan cambiar lo que la Palabra de <strong>Dios <\/strong>dec\u00eda. Sab\u00edamos que sus promesas de prosperidad eran verdaderas aunque todav\u00eda no pod\u00edamos identificarnos con ellas. Aun cuando a veces nos sent\u00edamos como tontos, continuamos hablando de la generosa provisi\u00f3n de <strong>Dios<\/strong> para nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me di cuenta luego de que la Palabra comenz\u00f3 a obrar en nuestro favor desde el primer d\u00eda que empezamos a creerla, a confesarla y a ordenar nuestra vida de acuerdo a ella. Nuestra cosecha de prosperidad comenz\u00f3 a crecer en el momento en que comenzamos a sembrar semillas en el terreno. Solo necesitaba tiempo para que empezaran a germinar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces los creyentes no se toman ese tiempo. Comienzan a sembrar bien, pero entonces cuando no ven los resultados inmediatos, cuando el dinero disminuye y hay que pagar el alquiler, entonces se desalientan y comienzan a confesar palabras de carest\u00eda y derrota. Ellos destruyen su cosecha con las palabras de su boca y nunca consiguen gozar de sus frutos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tengo esto presente la pr\u00f3xima vez que se decida a andar por la fe, ya sea en el aspecto econ\u00f3mico o en cualquier otro aspecto. Decida desde el principio que no va a permitir que ese per\u00edodo de espera lo desanime. Luego, est\u00e9 firme hasta que la Palabra de <strong>Dios<\/strong> se manifieste en su vida. Ponga la paciencia en pr\u00e1ctica y ponga atenci\u00f3n a las palabras que confiese, entonces, recibir\u00e1 la cosecha.<\/p>\n<p align=\"justify\">Escritura <strong>Devocional<\/strong> para leer :<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Proverbios 21:23 El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Por Kenneth Copeland<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DEVOCIONAL DIARIO &#8211; EST\u00c9 DISPUESTO A ESPERAR El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias. Proverbios 21:23 No hay otra manera de hacerlo, si queremos vivir una vida de bendici\u00f3n tenemos que hacer que nuestras palabras concuerden con lo que Dios dice. No s\u00f3lo por unas pocas horas o d\u00edas, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocional-diario-este-dispuesto-a-esperar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDEVOCIONAL DIARIO &#8211; EST\u00c9 DISPUESTO A ESPERAR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15405","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15405"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15405\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}