{"id":1572,"date":"2015-11-30T19:50:12","date_gmt":"2015-12-01T00:50:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-sanidad-que-trae-el-perdon\/"},"modified":"2015-11-30T19:50:12","modified_gmt":"2015-12-01T00:50:12","slug":"la-sanidad-que-trae-el-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-sanidad-que-trae-el-perdon\/","title":{"rendered":"La Sanidad que trae el Perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>Predicas Cristianas | Estudios Biblicos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Texto Biblico:<\/strong> G\u00e9nesis 45:1-15<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda su reacci\u00f3n despu\u00e9s de muchos a\u00f1os al ver a un grupo de hermanos que lo menospreciaron y quisieron destruirle porque seg\u00fan ellos usted ten\u00eda delirios de grandeza? \u00bfEstar\u00eda dispuesto a perdonar a esos hermanos que te despojaron del regalo m\u00e1s preciado que te dio tu padre, dej\u00e1ndote olvidado y entreg\u00e1ndote a otras personas no sabiendo m\u00e1s s ni de ellos y ni de tu propio padre? \u00bfLos perdonar\u00edas? \u00bfEstar\u00edas dispuesto abrazarlos y a decirles que se olviden de lo que ha pasado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bueno, ese fue el caso de Jos\u00e9. Cuando llegamos al pen\u00faltimo mensaje de esta serie, los cap\u00edtulos finales de esta historia no pod\u00edan ser mejores. Mois\u00e9s dedic\u00f3 alrededor de doce cap\u00edtulos de este primer libro de la Biblia para hablarnos de esta singular vida. Con raz\u00f3n es una de las historias de las que m\u00e1s se habla, de la que ha escrito tanto, de la que se ha predicado en demas\u00eda, de la que se han hecho novelas, series y no s\u00e9 si hasta Hollywood se atrever\u00eda hacer una pel\u00edcula de un personaje con semejante pureza, y alguien en quien se encarna la grandeza del perd\u00f3n. La profec\u00eda de Jos\u00e9 se ha cumplido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el encuentro que \u00e9l tiene con sus hermanos, ya han pasado dos a\u00f1os de las \u201cvacas flacas\u201d. El hambre ha sacado a la gente de otras naciones para que vengan a Egipto. Los hijos de Israel son uno de los tantos que han llegado, pero con la gran diferencia que ellos ser\u00e1n los protagonistas de esta historia, teniendo a Jos\u00e9 como \u201cpadre de Fara\u00f3n y el se\u00f1or de la tierra\u201d. Jos\u00e9 llega a esta parte despu\u00e9s de haber confrontado a sus hermanos, pues ellos eran de dura cerviz. Al principio fue duro con ellos, no porque guardar\u00e1 una ra\u00edz de amargura, sino porque todos ellos necesitaban aprender la lecci\u00f3n del amor a su hermano y la compasi\u00f3n unos por otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la historia de hoy descubrimos que el perd\u00f3n es la esencia misma de la vida cristiana. Nadie puede decirse que es un creyente si no ha sido perdonado. De igual manera, nadie puede vivir la vida cristiana si no est\u00e1 dispuesto a perdonar las ofensas que hieren tanto nuestra vida. Por lo general cuando somos ofendidos asumimos una posici\u00f3n de arrogancia y orgullo. Pensamos que quien nos ha ofendido debe tomar la iniciativa en venir y pedirnos perd\u00f3n. Pero en la vida cristiana el Se\u00f1or nos ense\u00f1\u00f3 a buscar al ofensor y decirles, como Jos\u00e9, \u201cAcercaos ahora a m\u00ed\u201d. El que perdona sana dos heridas: la que \u00e9l mismo lleva, y la del ofensor. Hablemos de esto hoy en la vida de Jos\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I. EL PERD\u00d3N TRAE SANIDAD CUANDO SE ABRE EL CORAZ\u00d3N DELANTE DEL OFENSOR<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. Solo con el ofensor v. 1. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n \u201cno pod\u00eda contenerse\u201d, nos muestra a un hombre de carne y hueso. Aqu\u00ed podemos ver como la postura fuerte del magistrado cede ante el brote de los sentimientos cuando un problema familiar es confrontado. El hecho de quedar solo entre el ofendido y el ofensor siempre ser\u00e1 la mejor manera de resolver los conflictos y la b\u00fasqueda de un perd\u00f3n real. Esta escena no pod\u00eda ser m\u00e1s elocuente. Ahora se enfrentar\u00e1 la miseria con la misericordia. Lo que la ley sentencia frente a la bondad de la gracia. Hasta ahora no sab\u00edamos si Jos\u00e9 hab\u00eda llorado por tanta decepci\u00f3n e injusticias hechas a su vida. As\u00ed que lo primero que surge de aquella \u00fanica reuni\u00f3n en alg\u00fan sal\u00f3n del palacio es un lloro inusual. Era obvio, la acumulaci\u00f3n de l\u00e1grimas de tantos a\u00f1os requer\u00eda aquel profundo lamento. El vers\u00edculo 2 describe el momento, diciendo que Jos\u00e9 lloraba a \u201cgritos\u201d, como si un gran dolor estuviera aprisionando su alma. Y aquel llanto fue tan fuerte que lo \u201coyeron los egipcios\u201d. Pero no solo ellos, sino hasta \u201cla casa de Fara\u00f3n\u201d tambi\u00e9n lo oy\u00f3. Para que se d\u00e9 un autentico perd\u00f3n debe haber quebrantamiento del coraz\u00f3n. Las l\u00e1grimas del perd\u00f3n son sanidad para el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. \u201cAcercaos a m\u00ed\u2026\u201d v. 4. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hermanos de Jos\u00e9 hasta ahora est\u00e1n confundidos, pues el gran monarca ha pedido que todos los egipcios salgan para quedarse \u00e9l con aquel grupo de asustados hermanos por la forma previa c\u00f3mo \u00e9l los ha encarado. Y por supuesto que ninguno de ellos pod\u00eda avizorar la revelaci\u00f3n que va a ocurrir en aquel momento y en ese lugar. Ahora aquel monarca se va a quitar la investidura y se va dar a conocer a ellos. Cuando \u00e9l dice \u201cacercaos a m\u00ed\u201d y revela su identidad, diciendo: \u201cYo soy Jos\u00e9 vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto\u2026\u201d, los rostros de todos aquellos hermanos tuvieron que palidecer. Sus voces dejaron de hablar. Las piernas comenzaron a temblar. Sus corazones estaban espantados de temor. Ellos han escuchado muy bien el nombre de \u201cJos\u00e9\u201d, pero no cualquier Jos\u00e9; fue el que ellos vendieron a los egipcios. Sin duda que todos se consideraron hombres muertos. Este texto resume la reacci\u00f3n de aquellos hombres culpables frente a esta sorpresiva revelaci\u00f3n: \u201cY sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban turbados delante de \u00e9l\u201d.As\u00ed opera la culpa en el ofensor. Pero as\u00ed opera el perd\u00f3n en el ofendido: \u201cno os entristezc\u00e1is\u2026\u201d. El perd\u00f3n produce \u00e1nimo en el ofensor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II. EL PERD\u00d3N TRAE SANIDAD CUANDO EL FIN QUE SE BUSCA ES LA RECONCILIACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. \u201c\u2026ni os pese de haberme vendido ac\u00e1\u2026\u201d v. 5b. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reconciliaci\u00f3n se define como aquel acto donde dos viejos amigos resuelven sus diferencias y restauran otra vez su relaci\u00f3n, tray\u00e9ndola a su estado original, como si nunca pas\u00f3 nada entre ellos. La mejor definici\u00f3n de esta palabra nos la dej\u00f3 Pablo, quien hablando del mayor exponente de la reconciliaci\u00f3n (Jesucristo), nos dijo:\u201cY todo esto proviene de Dios, quien nos reconcili\u00f3 consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliaci\u00f3n; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tom\u00e1ndoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encarg\u00f3 a nosotros la palabra de la reconciliaci\u00f3n\u201d(2 Cor. 5:18-19). Muchos a\u00f1os atr\u00e1s Jos\u00e9 practic\u00f3 \u201cla palabra de la reconciliaci\u00f3n\u201d cuando no s\u00f3lo se dio a conocer a sus hermanos, sino que les dijo que no les pesara haberles vendido. La reconciliaci\u00f3n es un acto de pura gracia. No toma en cuenta la herida y el dolor que produjo la falta. La reconciliaci\u00f3n a trav\u00e9s del perd\u00f3n verdadero es la mejor medicina para ese coraz\u00f3n que guarda rencor y alguna ra\u00edz de amargura por tanto tiempo. El abrazo de la reconciliaci\u00f3n le dice al ofensor \u201colvida lo que me hiciste, comencemos otra vez\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. \u201cY ellos se acercaron\u2026.\u201d v. 4b. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el mundo cumbre y m\u00e1s dif\u00edcil cuando se busca la reconciliaci\u00f3n. Somos muy duros de coraz\u00f3n. No estamos dispuestos a doblegarnos ni a ceder porque siempre creemos que tenemos la raz\u00f3n. As\u00ed, pues, el ofendido y el ofensor deben dar los pasos necesarios para que se logre la reconciliaci\u00f3n. Cuando Jos\u00e9 se quit\u00f3 su vestimenta de monarca y se acerc\u00f3 a sus hermanos, ellos fueron quebrantados. No tuvieron otra opci\u00f3n sino acercarse tambi\u00e9n. Jos\u00e9 nos ense\u00f1a que hay que quitarse el \u201cvestido\u201d que crea distancia. Muchas veces es el \u201cvestido\u201d del orgullo y la arrogancia que impide acercarse para arreglar aquella situaci\u00f3n. En algunos casos tenemos que quitarnos el \u201cvestido\u201d de la posici\u00f3n que tenemos para lograr tal reconciliaci\u00f3n. El perd\u00f3n trae aut\u00e9ntica sanidad al alma. Con toda esta acci\u00f3n, donde Jos\u00e9 muestraun esp\u00edritu justo y misericordioso, queda demostrado que sus ateriores actos para con ellos, que parec\u00edan rudos y calculados, ten\u00edan el prop\u00f3sito guiar hacia una reconciliaci\u00f3n total, donde el perd\u00f3n ser\u00eda completo y amplio. El perd\u00f3n ofrece olvido al pasado, alivio en el presente y esperanza para el futuro. El perd\u00f3n trae sanidad cuando a trav\u00e9s de la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III. EL PERD\u00d3N TRAE SANIDAD AL OFENSOR PARA QUE LA COMPARTA CON LOS DEM\u00c1S OFENDIDOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. \u201c Daos prisa, id a mi padre y decidle\u2026\u201d v. 9\u00aa. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la larga reuni\u00f3n de perd\u00f3n y reconciliaci\u00f3n, Jos\u00e9 da la orden m\u00e1s grande y con la mayor prontitud para ser cumplida: \u201cDaos prisa, id a mi padre y decidle\u2026\u201d. Y, \u00bfqu\u00e9 le iban ellos a decir? Pues que su hijo, el que se hab\u00eda muerto ahora es hallado. Cuando los hermanos de Jos\u00e9 le vendieron a los egipcios, el coraz\u00f3n de Jacob su padre qued\u00f3 muerto. Las ofensas matan el coraz\u00f3n y s\u00f3lo el perd\u00f3n lo har\u00e1 revivir. Ahora hay todo un cambio de escena. Los culpables perdonados tienen la misi\u00f3n de ir al padre ofendido y no solo decirle que Jos\u00e9 vive, sino tendr\u00edan que explicarle tambi\u00e9n que ellos fueron los causantes de todos estos a\u00f1os de dolor y amargura en el coraz\u00f3n del anciano padre. No sabemos c\u00f3mo fue el encuentro, pero si el de Jos\u00e9 con ellos fue tan emotivo, debemos imaginarnos cu\u00e1l ser\u00eda la reacci\u00f3n de Jacob cuando supo que su hijo amado viv\u00eda. Los que recibimos los beneficios de la gracia no podemos hacer otra cosa que darla a conocer. El acto de haber sido perdonado de mis pecados, tiene que conducirme a dar a conocer la noticia salvadora. Jesucristo perdon\u00f3 mis pecados para me d\u00e9 prisa y lo comparta con otros. \u00bfLo estoy haciendo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. \u201c\u2026ven a m\u00ed, no te detengas\u201d v. 9b. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el perd\u00f3n trae sanidad al coraz\u00f3n pasa del estado de la esclavitud al de la libertad. Aquellos que vinieron como culpables pecadores, ahora han sido comisionados para llevar el \u201cevangelio de la gracia\u201d a los que est\u00e1n hambrientos y a los que viven con heridas por el hijo que una vez sali\u00f3 del hogar, pero de quien m\u00e1s nadie supo. Analicemos lo que hace la gracia divina por medio del perd\u00f3n. Veamos el cambio que se dio en los hermanos responsables de haber vendido a su hermano en manos de imp\u00edos y pecadores. \u00bfY cu\u00e1l era el mensaje que estos hermanos perdonados ahora deben comunicar? Que sus hermanos lo hab\u00edan echado de su presencia, pero que ahora Jos\u00e9 los ha acercadov. 4. Que sus hermanos le hab\u00edan dejado sin consuelo y sin hogar, pero que ahora su hermano Jos\u00e9 les ha consolado para que vayan a buscar al padre ausente v. 5. Que mientras sus hermanos estuvieron dispuestos a que \u00e9l muriera de hambre y de sed en el pozo, ahora Jos\u00e9 le est\u00e1 enviando a su padre lleno de provisiones para el camino v. 21. El mensaje de la gracia es para que el pecador venga a Cristo y no se detenga. El pecador perdonado de ir de prisa para decirle a otro que han encontrado a Jos\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>IV. EL PERD\u00d3N QUE TRAE SANIDAD CONFIRMA FINALMENTE QUE TODO OBRA PARA BIEN A LOS QUE AMAN A DIOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. \u201c\u2026 para preservaci\u00f3n de vida me envi\u00f3 Dios\u2026\u201d v. 5b. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 no conoc\u00eda lo que dice Romanos 8:28, pero ya se hab\u00eda adelantado para aplicarlo con la situaci\u00f3n de sus hermanos. \u00c9l, como ning\u00fan otro am\u00f3 a Dios, y al final \u201ctodas las cosas\u201d ayudaron para bien. Las circunstancias en las que lleg\u00f3 Jos\u00e9 a Egipto no fueron las mejores; y los tiempos por las que pas\u00f3 tampoco fueron las mejores. Pero \u00e9l lleg\u00f3 primero que su padre y sus hermanos. As\u00ed, pues, Jos\u00e9 les dice a sus asustados y entristecidos hermanos que \u201cpara preservaci\u00f3n de vida me envi\u00f3 Dios delante de vosotros\u201d. El que fue menospreciado y vendido, ahora es el salvador de ellos. La manera c\u00f3mo Dios trabaja siempre ser\u00e1 sorprendente para nosotros. Despu\u00e9s que las heridas han quedado sanadas, ahora Jos\u00e9 les revela por qu\u00e9 Dios le llev\u00f3 a ese lugar. Mientras pasamos el proceso de la decepci\u00f3n, del desenga\u00f1o y hasta de rabia por las ofensas hechas, no queremos otra cosa sino el ver c\u00f3mo la otra persona \u201cpaga\u201d por lo que me hizo. Pero todo creyente debiera recordar que las cosas que nos pasan suceder\u00e1n con un prop\u00f3sito, a\u00fan aquellas como la de esta sorprendente historia. Tenemos que aprender a perdonar para que veamos al final cu\u00e1l ha sido el plan de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. \u201c\u2026no me enviasteis ac\u00e1 vosotros, sino Dios\u2026\u201d v. 8. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas palabras parecieran cerrar esta historia de \u201camor y odio\u201d, para ponerle alg\u00fan t\u00edtulo. Si bien es cierto que Jos\u00e9 encar\u00f3 con dureza a sus hermanos, vali\u00e9ndose de su poder (Gn. 42-44) para condenar aquellos caracteres de hombres que necesitan \u201camar misericordia\u201d, la forma c\u00f3mo deja ver que detr\u00e1s de todo lo que le pas\u00f3 estaba Dios, es sorprendente. Y no era un cuento inventado. Los hermanos de Jos\u00e9 comprobaron con sus propios ojos que Jos\u00e9 hab\u00eda sido puesto all\u00ed \u201cpor padre de Fara\u00f3n y por se\u00f1or de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto\u201d. Su investidura de monarca ratificaba que Jos\u00e9 era \u201cse\u00f1or de todo Egipto\u201d v. 9. \u00bfPuede imaginarse c\u00f3mo la gracia de Dios trabaja en la vida de un cristiano? Dios envi\u00f3 a Jos\u00e9 a Egipto, no sus hermanos. No deje que el \u201csol se ponga sobre vuestro enojo\u201d contra alg\u00fan hermano para que como Jos\u00e9 que un resultado final de la \u201csanidad que trae el perd\u00f3n\u201d, es contemplar que Dios usa todo para bien de los que le aman. Vaya pronto, busque al hermano ofensor, y deje el resto en manos de su Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el final resultado de un coraz\u00f3n que perdona la falta cometida. Ya no hay rencor sino abundancia de gracia. Jos\u00e9, por ser due\u00f1o de Egipto, invita a toda a su familia a vivir en lo mejor de sus tierras, aunque todav\u00eda faltaban cinco a\u00f1os de hambre. Los vers\u00edculos 10 al 27 hay que leerlos completos para ver la actitud de un coraz\u00f3n sanado por el perd\u00f3n y robustecido por la gracia de Dios. \u00bfQu\u00e9 nos impide perdonar y tener la bendici\u00f3n de Jos\u00e9?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(571) 251-6590<\/p>\n<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/3306-la-sanidad-que-trae-el-perdon\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Predicas Cristianas | Estudios Biblicos Texto Biblico: G\u00e9nesis 45:1-15 INTRODUCCI\u00d3N: \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda su reacci\u00f3n despu\u00e9s de muchos a\u00f1os al ver a un grupo de hermanos que lo menospreciaron y quisieron destruirle porque seg\u00fan ellos usted ten\u00eda delirios de grandeza? \u00bfEstar\u00eda dispuesto a perdonar a esos hermanos que te despojaron del regalo m\u00e1s preciado que te &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-sanidad-que-trae-el-perdon\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Sanidad que trae el Perd\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1572","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1572"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1572\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}