{"id":1586,"date":"2015-11-30T19:50:41","date_gmt":"2015-12-01T00:50:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-a-la-vida-llega-a-su-ocaso\/"},"modified":"2015-11-30T19:50:41","modified_gmt":"2015-12-01T00:50:41","slug":"cuando-a-la-vida-llega-a-su-ocaso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-a-la-vida-llega-a-su-ocaso\/","title":{"rendered":"Cuando a la vida llega a su ocaso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Palabra de Dios:<\/strong> G\u00e9nesis 48:1-22<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todos es sabido que el libro del G\u00e9nesis es el libro de la vida, pero de igual manera es el libro de la muerte. As\u00ed que si bien es cierto que hay un componente de vida en los primeros seis d\u00edas de la creaci\u00f3n, tambi\u00e9n encontramos en sus p\u00e1ginas el momento cuanto comenz\u00f3 la muerte. Esto, por supuesto, fue la consecuencia directa del pecado seg\u00fan G\u00e9nesis 3. La primera referencia que tenemos de la muerte fue cuando Ca\u00edn se levant\u00f3 de forma violenta contra su hermano Abel. Fue la primera muerte por un crimen. Luego aparece el cap\u00edtulo cinco y su larga lista de hombres de edades muy avanzadas, pasando de ochocientos a\u00f1os algunos, pero al final todas esas generaciones murieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acto seguido tenemos el cap\u00edtulo seis donde se nos presenta una muerte colectiva a trav\u00e9s del juicio del diluvio. As\u00ed, pues, G\u00e9nesis es el comienzo de vida, pero tambi\u00e9n de la muerte. La muerte de los protagonistas de su historia, tales como: Abraham, Isaac, Jacob y Jos\u00e9, quedaron registradas en sus p\u00e1ginas. De esta manera llegamos a los cap\u00edtulos 48 y 49 que nos muestra la cr\u00f3nica de la muerte de Jacob, el primero de los grandes patriarcas del Antiguo Testamento. Jacob vivi\u00f3 147 a\u00f1os en un largo peregrinaje, pero al final de sus d\u00edas muri\u00f3. No somos dados a hablar de la muerte. Es uno de los temas al que m\u00e1s evitamos tocar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero nadie escapa a esta realidad que nos acecha a todos por igual. La Biblia pone esta sentencia: \u201cY de la manera que est\u00e1 establecido para los hombres que mueran una sola vez, y despu\u00e9s de esto el juicio\u2026\u201d (He. 9:27). La vida de Jacob lleg\u00f3 finalmente a su ocaso. Sus d\u00edas de prueba y tribulaci\u00f3n ahora quedan expuestos como una obligada referencia para cada uno de nosotros cuando veamos que el tiempo de nuestra partida \u201cesta cercano\u201d. Las muy sentidas palabras del viejo patriarca en estos cap\u00edtulos finales nos ayudar\u00e1n a enfrentar esos momentos finales. De eso queremos hablar hoy al analizar el testimonio del hombre de quien vino el pueblo de Dios y padre de Jos\u00e9. \u00bfCu\u00e1les pensamientos debieran dominar la mente de un cristiano cuando llega el ocaso de su vida?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I. EL OCASO DE LA VIDA NOS EMPLAZA A MIRAR EL CAMINO RECORRIDO PARA RECORDAR LO QUE M\u00c1S AMAMOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. El recuerdo con su Omnipotente v. 3. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Jacob hizo su recorrido a trav\u00e9s de su pasado no pudo dejar de mencionar la noche cuando el Dios Omnipotente se le revelo en sue\u00f1os en aquel lugar llamado \u201cLuz\u201d, que tambi\u00e9n es Betel. En esa conversaci\u00f3n final con su amado Jos\u00e9 hizo memoria del lugar y del d\u00eda donde conoci\u00f3 a Dios de una manera personal. Record\u00f3 que en aquel lugar hizo un pacto con Dios basado en las promesas divinas. Por su parte, Jacob record\u00f3 su determinaci\u00f3n de serle fiel y cumplir tales promesas, entre las que inclu\u00eda la adoraci\u00f3n a \u00e9l por medio de los bienes recibidos (Gn. 28:10-22). El testimonio de este gigante de la fe pone de manifiesto que en nuestro andar con Dios tiene que venir a nuestra memoria, como un recordatorio perpetuo, el momento cuando tuvimos un encuentro con Dios. Cada uno de nosotros tambi\u00e9n tendr\u00e1 su propio \u201cBetel\u201d, que aunque no sea tan sensacional como el de la escalera de Jacob, ha sido un encuentro con el mismo Dios Omnipotente. Por cierto que despu\u00e9s de un largo peregrinaje, Jacob volvi\u00f3 a Betel, esta vez con su familia e hijos, donde ofreci\u00f3 su adoraci\u00f3n a Dios. Cuando llegamos al ocaso de la vida nos hace muy bien recordar quien ha sido nuestro Salvador com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. El recuerdo con sus amados v. 7. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacob record\u00f3 el amor m\u00e1s grande y el de mayor angustia de su vida, su amada Raquel. Y aunque es cierto que su t\u00edo Lab\u00e1n le hizo una treta, entreg\u00e1ndole primero Lea, Jacob siempre supo que Raquel fue el amor de su vida por quien no le import\u00f3 trabajar catorce a\u00f1os hasta tenerla como su esposa. Record\u00f3 todos los a\u00f1os felices que compartieron juntos, y sobre todo, record\u00f3 el impacto de su muerte, pues falleci\u00f3 cuando dio a luz a su \u00faltimo hijo Benjam\u00edn (Gn.35:18). As\u00ed, pues, en el momento de su ocaso, Jacob record\u00f3 a quien m\u00e1s am\u00f3 despu\u00e9s de su Dios, su bella Raquel. El patriarca de esta historia nos hace ver que si hay algo que recordar en esos momentos finales es aquellos seres que le dieron sentido a la vida, a esas personas importantes que Dios puso en nuestras vidas, y a qui\u00e9n mejor que recordar que la fiel y amada esposa. Con sobrada raz\u00f3n el sabio despu\u00e9s dijo: \u201cEl que halla esposa, halla el bien\u201d. Por supuesto que en ese sentimiento de gratitud tambi\u00e9n est\u00e1n los hijos y nietos que Dios nos da. Todos ellos forman parte del gozo de nuestros \u00faltimos d\u00edas. El tesoro de esos amores se constituye en una fuente de inspiraci\u00f3n para recordar la bendici\u00f3n que Dios nos ha dado en el camino recorrido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3. El recuerdo de sus experiencias espirituales v. 16. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Jacob estaba para bendecir a su hijo Jos\u00e9 y nietos: Manas\u00e9s y Efra\u00edn, otro recuerdo vino a su memoria. Este pudo ser, despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, el m\u00e1s importante. Record\u00f3 el encuentro que tuvo con el \u201c\u00c1ngel del Se\u00f1or\u201d en aquella noche cuando iba a enfrentar a su hermano Esa\u00fa (Gn. 32:22-32). De todas las cosas que ahora vienen a su memoria, \u00e9sta ser\u00eda la m\u00e1s importante, pues fue en aquella noche cuando despu\u00e9s de haber tenido esa experiencia espiritual, se le dijo: \u201cNo se dir\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino Israel;porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido\u201d v. 28.Jacob record\u00f3 delante de su hijo como fue que pas\u00f3 de ser el enga\u00f1ador Jacob, a Israel, \u201cpr\u00edncipe de Jehov\u00e1\u201d. Cada hombre de Dios tiene que recordar aquel momento de su vida cuando despu\u00e9s de su conversi\u00f3n tuvo un encuentro que marc\u00f3 su vida para dejar de ser un \u201cJacob\u201d y luego convertirse en un \u201cIsrael\u201d. La vida cristiana suele estar cargada de altos y bajos como hombres que batallamos todav\u00eda en este \u201ccuerpo de muerte\u201d. Pero son esos encuentros con el Dios Omnipotente que al final le dan sentido a nuestro caminar con \u00e9l. Al igual que Jacob somos quebrantados, aunque despu\u00e9s caminos \u201ccojeando\u201d por el resto de la vida, para recordar el encuentro que cambi\u00f3 nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II. EL OCASO DE LA VIDA NOS ACERCA AL PRESENTE PARA QUE NOS REGOCIJEMOS EN SU GRACIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. Hay un regocijo por la continuidad de la gracia vv. 8-11.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien es cierto que ya Jacob est\u00e1 para cerrar su ocaso, se regocija por las bendiciones del presente. Dios le hizo ver lo que nunca pens\u00f3 ver en sus a\u00f1os finales. Esto lo llamamos la evidencia de la gracia. La gracia divina no se agota ni se detiene para los que le aman. Por veinte a\u00f1os Jacob pens\u00f3 que su hijo Jos\u00e9 estaba muerto y que jam\u00e1s volver\u00eda a verle. Pero la gracia de Dios que siempre es m\u00e1s abundante de lo que pedimos o entendemos, no solo hace que Jacob vuelva a ver a su hijo, ahora como el hebreo m\u00e1s poderoso de Egipto, sino que tambi\u00e9n est\u00e1 viendo a sus nietos al final de su jornada. Esto es la gracia en plena acci\u00f3n. \u00bfEs usted testigo de la continuaci\u00f3n de la gracia ahora? Cuando la vida ha avanzado y todav\u00eda llegamos al presente, rodeamos de bendiciones, no podemos sino exclamar como el poeta, quien al referirse a Dios dijo que \u00e9l es quien \u201cte corona de favores y misericordias\u2026\u201d. Jacob experiment\u00f3 esto. Su vida estuvo lleno de muchas faltas. La naturaleza de sus actos iba acorde con su nombre \u201cJacob\u201d. Pero en \u00e9l se cumpli\u00f3 lo que m\u00e1s adelante Pablo dir\u00eda: \u201cDonde abund\u00f3 el pecado, sobre abund\u00f3 la gracia\u201d. La gracia es el recurso inagotable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. Hay un regocijo por la expansi\u00f3n de la gracia vv. 5, 9. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay un cambio s\u00fabito en esta historia. Si bien es cierto que Jacob le dar\u00e1 una bendici\u00f3n especial a su hijo Jos\u00e9, pero la herencia de Jacob iba a recaer en sus nietos Efra\u00edn y Manas\u00e9s. Se ha preguntado por qu\u00e9 Jos\u00e9 no aparece como parte de las doce tribus de Israel sino sus hijos. Una de las explicaciones que se ha dado es que la tribu de Lev\u00ed no fue considerada para la guerra, pues fue destinada para el servicio del tabern\u00e1culo. La incorporaci\u00f3n de Efra\u00edn y Manas\u00e9s contar\u00edan como parte del ej\u00e9rcito de Israel. Y en todo esto lo que vemos es la extensi\u00f3n de la gracia. Como quiera que haya sido, Dios le dio una especial gracia a Jacob y esta flu\u00eda a trav\u00e9s de las generaciones sucesivas. Y fue por medio de esa gracia que Dios derram\u00f3 en quien ser\u00eda el padre de la naci\u00f3n de Israel, que Dios otorgar\u00eda herencia y legado a los que se ampararon bajo su regazo. La gracia debe ser extendida. Cada hombre de Dios es llamado a dejar su legado a los de ahora y las futuras generaciones. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 su legado? Mi resoluci\u00f3n debiera ser que hasta el \u00faltimo momento de mi vida, mis hijos, nietos, as\u00ed como los que est\u00e9n bajo mi liderazgo espiritual, sigan la extensi\u00f3n de esta gracia que tanto bien nos ha hecho hasta ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3. Hay un regocijo por la econom\u00eda de la gracia vv. 12-20. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ning\u00fan asunto era tan importante como el dar la bendici\u00f3n a un hijo en los tiempos del Antiguo Testamento. Y si alguien sabia esto era Jacob, pues por su propia astucia se la rob\u00f3 a su hermano Esa\u00fa por un plato de lentejas. Ahora lo vemos entregando su bendici\u00f3n a sus nietos, los hijos de Jos\u00e9. Pero note que Jacob da la bendici\u00f3n del primog\u00e9nito a Efra\u00edn en lugar de Manas\u00e9s. Y como era de esperarse, Jos\u00e9 interviene pensando que su padre, por estar muy avanzando en edad y con una pobre visi\u00f3n, se hab\u00eda equivocado poniendo su mano en el menor en lugar del primog\u00e9nito v. 18. Pero Jacob estaba llevando a cabo la voluntad del Se\u00f1or y \u00e9l sab\u00eda exactamente lo que estaba haciendo, v. 14, 19. A\u00f1os despu\u00e9s Efra\u00edn se convertir\u00eda en la tribu m\u00e1s poderosa y poblada de Israel. Dios da la bendici\u00f3n a quien \u00e9l quiere, pues s\u00f3lo \u00e9l conoce sus planes. Dios no entra en explicaci\u00f3n sobre por qu\u00e9 haces las cosas as\u00ed. No se sienta mal cuando vea que otra persona est\u00e1 siendo bendecida m\u00e1s que usted. Alabe a Dios porque \u00e9l tambi\u00e9n le da su bendici\u00f3n. La econom\u00eda de la gracia es de exclusividad divina, y s\u00f3lo \u00e9l la distribuye seg\u00fan el benepl\u00e1cito de Su voluntad (1 Cor. 12:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III. EL OCASO DE LA VIDA NOS RECUERDA CUAN FIELES SON LAS PROMESAS DIVINAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. Viendo al hijo y a su descendencia vv. 4, 11, 21.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue Pedro el que dijo m\u00e1s adelante, \u201cEl Se\u00f1or no retarda sus promesas, seg\u00fan algunos la tienen por tardanza,\u2026\u201d (2 Pe. 3:9). Y eso se cumpli\u00f3 en la vida del patriarca Jacob. La promesa hecha muchos a\u00f1os atr\u00e1s dec\u00eda: \u201cHe aqu\u00ed yo te har\u00e9 crecer, y te multiplicar\u00e9, y te pondr\u00e9 por estirpe de naciones; y dar\u00e9 esta tierra a tu descendencia despu\u00e9s de ti por heredad perpetua\u201d (v. 4).Esta promesa tuvo que haberla mantenido Jacob en su coraz\u00f3n por todos esos a\u00f1os. Es posible que en no pocas ocasiones titube\u00f3 sin ver el cumplimiento de la misma. Pero ahora ha llegado a un momento donde ve con claridad el cumplimiento de esta promesa. Obs\u00e9rvelo de esta forma. Jacob pens\u00f3 que jam\u00e1s ver\u00eda a Jos\u00e9, pues la informaci\u00f3n que le hab\u00edan dado sus otros hijos, mostrada por la prueba de la t\u00fanica ensangrentada, hablaba de una mala bestia que lo hab\u00eda devorado. Pero la verdad era otra. Las promesas de Dios de formar su pueblo, que inclu\u00eda a la descendencia de Jos\u00e9, segu\u00eda intacta. La econom\u00eda de las promesas divinas no cambian. Si Dios lo ha dicho, lo creemos. Por la promesa divina Jacob vio a su Jos\u00e9 y a su descendencia. Por la promesa divina veremos c\u00f3mo el Se\u00f1or lo har\u00e1 tambi\u00e9n con nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. \u201cHe aqu\u00ed yo muero; pero Dios estar\u00e1 con vosotros&#8230;\u201d v. 21. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguna promesa podr\u00e1 igualar aquella cuando la Biblia dice: \u201cDios estar\u00e1 con vosotros&#8221;. Esto significa que no importa quien no est\u00e9 con nosotros, si Dios est\u00e1 con nosotros. En efecto, ya Jacob no estar\u00eda con esa gran familia, como el padre, esposo y l\u00edder de todos. Su ausencia ser\u00eda muy notoria y objeto de gran llanto y dolor familiar, pero \u00e9l asegura a su hijo Jos\u00e9 que Dios estar\u00eda con ellos. Los hombres como Jacob al final tambi\u00e9n mueren, pero el Dios de Jacob permanece para siempre. He aqu\u00ed la m\u00e1s grande promesa de todas. Cuando las m\u00e1s severas tormentas sacudan nuestra d\u00e9bil \u201cembarcaci\u00f3n\u201d, hasta casi hundirse, nos hace bien recordar lo que le dijo Jacob a su hijo Jos\u00e9:\u201cHe aqu\u00ed yo muero; pero Dios estar\u00e1 con vosotros\u2026\u201d.En esta vida nada es estable. Al final todo muere, pero la presencia de Dios siempre estar\u00e1 con nosotros. Al igual que Jacob, un d\u00eda todos nosotros nos enfrentaremos al ocaso de la vida, pero ser\u00e1 all\u00ed cuando m\u00e1s recordaremos cuan fiel ha sido Dios a la promesa de su presencia. \u201cNo te dejar\u00e9 ni te desamparar\u00e9\u201d, nos dice el texto, y eso se cumpli\u00f3 en nuestra ni\u00f1ez, se cumpli\u00f3 en la juventud y tambi\u00e9n lo ser\u00e1 en la senectud. As\u00ed que con una promesa de esta tama\u00f1o, decimos: \u201cNo temer\u00e9 lo que me pueda hacer el hombre\u201d. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El peregrinaje de Jacob lleg\u00f3 finalmente a su ocaso. En su largo recorrido record\u00f3 c\u00f3mo Dios le sostuvo en el pasado y c\u00f3mo le rode\u00f3 con sus abundantes bendiciones, expresadas en una larga familia y muchas provisiones. Pero tambi\u00e9n record\u00f3 c\u00f3mo la gracia de Dios continu\u00f3 en su vida hasta el punto de poder ver otra vez al hijo amado que lo ten\u00eda por muerto desde muchos a\u00f1os atr\u00e1s. Pero sobre todas las cosas, cuando ya estaba para morir record\u00f3, que si bien era eminente e ineludible ese estado, Dios iba a estar con todos ellos. Esa era la m\u00e1s grande y necesaria promesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que Jacob, cuando llegamos al ocaso de la vida. muchas cosas vendr\u00e1n a nuestra memoria. Pero lo que m\u00e1s recordaremos con gratitud ser\u00e1 que nuestro Dios fue fiel hasta el \u00faltimo suspiro de nuestras vidas. Que podamos llegar tambi\u00e9n al final de nuestros d\u00edas como Jacob, impartiendo bendiciones a los hijos (Gn. 49). Si Dios, pues, nos diera esa bendici\u00f3n \u00bfc\u00f3mo ser\u00e1 nuestra historia final? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el legado que le dejaremos a nuestra generaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(571) 251 6590<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/3320-cuando-la-vida-llega-a-su-ocaso\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabra de Dios: G\u00e9nesis 48:1-22 INTRODUCCI\u00d3N: Por todos es sabido que el libro del G\u00e9nesis es el libro de la vida, pero de igual manera es el libro de la muerte. 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