{"id":1592,"date":"2015-11-30T19:50:59","date_gmt":"2015-12-01T00:50:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-dios-lo-encamino-para-bien\/"},"modified":"2015-11-30T19:50:59","modified_gmt":"2015-12-01T00:50:59","slug":"mas-dios-lo-encamino-para-bien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mas-dios-lo-encamino-para-bien\/","title":{"rendered":"Mas Dios lo encamin\u00f3 para bien"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">(G\u00e9nesis 50:15-26) v. 20<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos llegando ya a los \u00faltimos mensajes de esta singular serie acerca de Jos\u00e9. La verdad es que esta historia no pod\u00eda tener un mejor final. La manera c\u00f3mo Jos\u00e9 aborda la dureza de sus hermanos solo puede ser comparada con Jesucristo, quien aun estando en la cruz trat\u00f3 a sus enemigos con bondad, diciendo: \u201cPadre, perd\u00f3nalos porque no saben lo que hacen\u201d. As\u00ed, pues, la historia que comenz\u00f3 con unos hermanos odiando, menospreciando y vendiendo a Jos\u00e9, ahora vemos c\u00f3mo el pen\u00faltimo hijo de Jacob termina otorgando un total perd\u00f3n a aquellos que temen una represalia o venganza del hermano ofendido. La respuesta de Jos\u00e9 los calma, cuando le habla de lo que hoy conocemos como la voluntad permisiva de Dios, al decirles estas alentadoras palabras: \u201cVosotros pensasteis mal contra m\u00ed, mas Dios lo encamin\u00f3 a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo\u201d v. 20. Entre las cosas sorprendentes que nos revela este encuentro es ver a un Jos\u00e9 hablar con sus hermanos sin reclamos por las cosas pasadas, sin reproches por la injusticia cometida y sin rencor por lo que ellos hicieron cuando \u00e9l apenas contaba con diecisiete a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 no present\u00f3 alguna lista de todas las ofensas hechas. No guard\u00f3 odio en su coraz\u00f3n, aunque ten\u00eda sobradas razones para tenerlos. No tom\u00f3 venganza de ellos, sino que dej\u00f3 a Dios su causa, de quien se dir\u00eda m\u00e1s adelante: \u201cM\u00eda es la venganza, yo pagar\u00e9 dice el Se\u00f1or\u201d. Con semejante actitud Jos\u00e9 se convierte en una referencia obligada para todo creyente. Su vida sin falta hasta el final de sus d\u00edas es una convocaci\u00f3n para imitar su fe. Pero detr\u00e1s de esta vida extraordinaria estaba Dios, quien no solo le gui\u00f3 hasta este momento de enfrentar a sus hermanos, sino que se revelaron las razones de por qu\u00e9 el Se\u00f1or us\u00f3 a sus propios hermanos para que al final Dios tornara todo para bien. Romanos 8:28 sigue vigencia. Hombres como Jos\u00e9 ya lo hab\u00edan experimentado; y los que vivimos en esta generaci\u00f3n seguimos viendo el cumplimiento de esta promesa. S\u00f3lo Dios puede transformar las malas intenciones de los hombres en cosas buenas. Veamos c\u00f3mo lo hace.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I. DIOS ENCAMINA TODO PARA BIEN A PESAR DE LA CONDUCTA DE LOS HOMBRES MALOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. \u201cQuiz\u00e1 nos aborrecer\u00e1 Jos\u00e9\u2026\u201d v. 15.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reacci\u00f3n de los hermanos de Jos\u00e9 es la t\u00edpica de los chicos malos. Jacob, el padre que los un\u00eda ha muerto. Ahora los temores por la represalia se han desatado. Los pensamientos de los hombres que hacen el mal, cuando sus conciencias les acusa, no puede presagiar sino lo peor para sus vidas. Lo que ellos hicieron con su pen\u00faltimo hermano le daba sobradas razones para aborrecer su mala conducta. Ahora Jos\u00e9 se ha descubierto ante ellos y han quedado descubiertos ante Jos\u00e9. Solo que mientras Jos\u00e9 luce transparente por su impecable conducta, ellos lucen reprochables y objetos de toda condena. Cuando est\u00e1n en presencia de su hermano, todav\u00eda tendr\u00e1n que escuchar el lloro inconsolable del hermano que vendieron por veinte piezas de plata. Claro que el rostro de una conciencia culpable es lo que est\u00e1 ahora presente. Las palabras que ahora dicen son todas condenatorias: \u201c\u2026 nos dar\u00e1 el pago de todo el mal que le hicimos\u201d. La conciencia culpable por las cosas que se han hecho mal est\u00e1 siempre temerosa. Una de las consecuencias del pecado ser\u00e1 siempre hacer sentir mal a sus v\u00edctimas, aun despu\u00e9s de haber pasado tanto tiempo. Qu\u00e9 bueno que Dios si se olvida de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. \u201cTe ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos\u2026\u201d v. 17\u00aa.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No sabemos si esta recomendaci\u00f3n la inventaron los hijos de Jacob, por aquello de sus conciencias culpables, o en verdad fue una recomendaci\u00f3n de su padre. Bueno, como quiera que haya sido ellos llegan con la petici\u00f3n mas importante en esos ansiosos momentos. Necesitaban con urgencia tener el perd\u00f3n de su hermano. As\u00ed que la intervenci\u00f3n del padre marcaria la diferencia en el perd\u00f3n buscado, pues si alguien conoc\u00eda bien la mala conducta de todos ellos era Jacob. Desde que el hombre se reconoce como un pecador, lo que mas anhela su alma es que sus pecados sean perdonados. No se puede vivir en paz mientras la culpa del pecado permanezca activa en nuestros corazones. Los hermanos de Jos\u00e9 necesitaban pasar la fea pagina de las ofensas contra su hermano. Y es que todo hombre, aun el peor de ellos, reclama en su ser interior la necesidad de ser perdonado. Cuando nuestro evangelio no predica el perd\u00f3n y la restauraci\u00f3n, pierde la esencia y la raz\u00f3n por la que Cristo vino al mundo. El perd\u00f3n liberta al cautivo y lo incorpora al prop\u00f3sito eterno de Dios. Los hermanos de Jacob formaron al final las doce tribus de Israel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3. \u201cHenos aqu\u00ed por siervos tuyos\u201d v. 18.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hombres que se postran y piden clemencia en este pasaje distan mucho de aquellos arrogantes y sin misericordia con los que Jos\u00e9 lidio en su juventud. Lo que se dijo de ellos en ese tiempo dibuja inequ\u00edvocamente la conducta con la que actuaban: \u201cY viendo sus hermanos que su padre lo amaba m\u00e1s que a todos sus hermanos, le aborrec\u00edan, y no pod\u00edan hablarle pac\u00edficamente\u201d (Gn. 37:4). Aborrecer a un hermano y hablarle siempre de una manera desproporcionada revela un car\u00e1cter ausente de las m\u00ednimas virtudes con que las que debiera estar vestido un hijo de Dios. Pero la vida nos lleva a ciertas encrucijadas donde tenemos que doblegarnos y humillarnos. Cuando la maldad del coraz\u00f3n es puesta en evidencia, ya no se puede seguir manteniendo la misma conducta. Los hermanos de Jos\u00e9 ahora se ofrecen como sus siervos, como si de esta manera estuvieran pagando el mal hecho. Curiosamente, esta actitud trae el cumplimiento de los sue\u00f1os de Jos\u00e9, pues en efecto ahora ellos se recostar\u00edan a su lado como aquellos manojos o como las estrellas con las que so\u00f1\u00f3 (Gn. 37:5-11). Los pensamientos de los malos no permanecen para siempre. El d\u00eda de enfrentarse a \u201cJos\u00e9\u201d lo revelara todo. Pero si hay un quebrantamiento genuino tambi\u00e9n habr\u00e1 un perd\u00f3n genuino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II. DIOS ENCAMINA TODO PARA BIEN A TRAV\u00c9S DE LA CONDUCTA DE LOS HOMBRES BUENOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. \u201cY Jos\u00e9 lloro mientras hablaban\u201d v. 17c.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuan diferente son los pensamientos y el car\u00e1cter de un hombre bueno que esta gobernado por el Esp\u00edritu de Dios. El tal tiene un coraz\u00f3n ausente de rencor y de odio. Por supuesto que en esa galer\u00eda aparece la nobleza de Jos\u00e9. No hay muchos hombres que pueden llorar cuando est\u00e1n en presencia de alguien que ha hecho lo malo, aunque escuchen la confesi\u00f3n del ofensor. La dureza con la que muchas veces se act\u00faa desdice mucho de un coraz\u00f3n realmente cristiano. Pero vea como reacciona Jos\u00e9 frente aquel que le ha hecho da\u00f1o. La confesi\u00f3n de sus hermanos conmueve sus entra\u00f1as y sin verg\u00fcenza alguna prorrumpe en llanto que no solo presagia un perd\u00f3n completo sino que delante de ellos har\u00eda una de las m\u00e1s grandes revelaciones que se conozcan en las Escrituras. Jos\u00e9 calma la angustia de sus hermanos al decirles: \u201c No tem\u00e1is; \u00bfacaso estoy yo en lugar de Dios?\u201d. En efecto, Jos\u00e9 sabe que el \u00fanico que puede hacer justicia delante de ellos es Dios. Los hombres aut\u00e9nticamente cristianos dejan que sea Dios que juzgue la ofensa. Nadie puede ocupar el lugar del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. Palabras de consuelo para corazones duros v. 21.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay tres cosas que se ponen de manifiesto en este consolador texto. Lo primero que Jos\u00e9 dice a sus hermanos es que no tengan miedo. Ellos vieron el poder\u00edo de su hermano menor. Est\u00e1n consiente que ahora est\u00e1n en las manos de Jos\u00e9 y el pod\u00eda hacer con ellos lo que quisiera. Nada produce mas estr\u00e9s que el ser invadidos por los temores. Pero estos hombres en lugar de escuchar una palabra de reproche sienten que sus temores son disipados. Jos\u00e9 calmo su angustia. Esto debiera ser lo que busca un coraz\u00f3n que sabe que ha ofendido. Nada trae m\u00e1s paz y gozo que escuchar de parte de Dios decirnos \u201cno temas\u201d. El otro asunto que trajo tranquilidad a sus perturbadas vidas es o\u00edr a su hermano decir: \u201c\u2026 yo os sustentare a vosotros y a vuestros hijos\u201d. Para nadie es un secreto la angustia que trae una situaci\u00f3n econ\u00f3mica. El hambre ya estaba haciendo su estrago en las familias, pero la familia de Jacob puede estar segura. El pen\u00faltimo hijo de Jacob fue escogido por Dios para suplir todo lo a ellos les hizo falta, pues el estaba all\u00ed para sostenerle. El texto tambi\u00e9n nos dice que Jos\u00e9 les consol\u00f3. Solo un hombre de Dios llena de bienes a quien le ha hecho mal. Esto es maravilloso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3. \u201cVosotros pensasteis mal contra mi\u2026\u201d v. 22\u00aa.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 no pone a un lado la responsabilidad de sus hermanos. Los tiempos que vivi\u00f3 con los mercaderes que le compraron como esclavo. El tiempo que vivi\u00f3 con Potifar y la tentaci\u00f3n que soport\u00f3 por parte de su esposa para pasar despu\u00e9s casi tres a\u00f1os preso injustamente, le recordaban a Jos\u00e9 que en efecto ellos pensaron y actuaron con maldad en su vida. Pero ahora el los trae a una realidad que tuvo que conmoverlos, pues resulto al final que ellos fueron instrumentos usados por Dios para lograr el eterno plan de Dios de donde vendr\u00eda el pueblo de Israel y con ello el pueblo de Dios. Nada escapa al control de Dios. Cuando Jos\u00e9 dice que \u201cDios lo encamino a bien\u201d estaba poniendo todas las cosas en el lugar que le corresponden. Los pensamientos de un hombre bueno atribuye todo lo que le pasa a \u00e9l, y a los dem\u00e1s, como parte de un orden divino. El final de la historia de Jos\u00e9 es que el reconoce como Dios estuvo detr\u00e1s de su historia para bien de la familia. Fue el mismo Dios que dijo que mis pensamientos no son vuestros pensamientos. Dios es el \u00fanico ser que puede transformar lo malo en bueno, sobre todo cuando cuenta con un hombre bueno para ese fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>III. DIOS ENCAMINA TODO PARA BIEN PARA QUE AL FINAL SEPAMOS CU\u00c1N SEGURAS SON TODAS SUS PROMESAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1. Largura de d\u00edas y felicidad familiar vv. 22, 23.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de los patriarcas se consideraba feliz si hab\u00eda una prolongaci\u00f3n en sus a\u00f1os y si pod\u00edan ver las generaciones de sus hijos. Jos\u00e9 fue uno de ellos. As\u00ed, pues, despu\u00e9s de una larga, productiva y feliz vida, el tiempo de Jos\u00e9 llego a su final. Ninguno como \u00e9l para ver el fiel cumplimiento de las promesas divinas. El texto nos dice que Jos\u00e9 habit\u00f3 en Egipto con toda su familia. Ninguno de ellos pereci\u00f3 de hambre, ni muri\u00f3 a temprana edad. Toda aquella familia fue preservada, pues la promesa que Dios hizo a Abraham segu\u00eda su fiel cumplimiento. Los a\u00f1os de sufrimiento de Jos\u00e9 fueron m\u00e1s de cuarenta, pero si comparamos que el vivi\u00f3 ciento diez, entonces los a\u00f1os de felicidad fueron mayores que los de su sufrimientos. Ese gozo fue mayor porque estuvo rodeado de su ya extensa familia, que inclu\u00eda a sus nietos a quienes vio \u201chasta la tercera generaci\u00f3n; tambi\u00e9n los hijos de Maquir hijo de Manases fueron criados sobre las rodillas de Jos\u00e9\u201d v. 23. Con esto afirmamos que ning\u00fan gozo ser\u00e1 mayor para alguien que ha pasado por el crisol de las pruebas como el de llegar a una vejez feliz, pero sobre todo rodeado del amor familiar. Dios es fiel a sus promesas hasta el final de nuestros d\u00edas. La demanda para todos nosotros es que seamos fiel al dador de esas promesas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2. Yo voy a morir; mas Dios ciertamente os visitara v. 24.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el punto central de toda esta historia. Con la muerte de Jos\u00e9 no se acaba todo. Jos\u00e9 escucho seguramente la promesa que Dios le dio a su padre acerca de la gran naci\u00f3n que saldr\u00eda de sus lomos. Ahora es el gran momento de recordarle a sus dem\u00e1s hermanos cu\u00e1n cierta segu\u00eda siendo esa promesa. Hasta ahora Dios ha encaminado todo para bien pues esta ser\u00e1 la m\u00e1s notable promesa que ellos deber\u00edan recordar. Muchos a\u00f1os atr\u00e1s se le dijo Abraham que saliera de su tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostrar\u00e9. Y har\u00e9 de ti una naci\u00f3n grande, y te bendecir\u00e9, y engrandecer\u00e9 tu nombre, y ser\u00e1s bendici\u00f3n (Gn. 12.1, 2). La visitaci\u00f3n que Dios har\u00eda con su pueblo inclu\u00eda cuatrocientos a\u00f1os de vida en Egipto, pero despu\u00e9s de eso, y ya siendo una gran naci\u00f3n, saldr\u00edan a la tierra prometida a Abraham muchos a\u00f1os atr\u00e1s. Dios no cambia en lo absoluto sus promesas. Esto es una de las garant\u00edas que m\u00e1s debiera dominar nuestra mente y coraz\u00f3n cuando pasamos esos momentos de incertidumbre. Jos\u00e9 fue un instrumento de la gracia, misericordia, pero sobre todo, fue un instrumento por medio de quien \u00e9l cumpli\u00f3 su promesa. Vale la pena vivir para el Se\u00f1or pues sus promesas no han dejado de cumplirse. Su promesa de perd\u00f3n y salvaci\u00f3n es segura. \u00c9l sigue trabajando para que al final todo resulte para bien. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONCLUSI\u00d3N.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No todos los sue\u00f1os se cumplen. Un hombre le contaba a su amigo lo que le hab\u00eda sucedido el d\u00eda anterior. &#8220;Me despert\u00e9&#8221;, le dijo, &#8220;a las cinco de la ma\u00f1ana con el recuerdo fresco de un sue\u00f1o en la mente. El sue\u00f1o hab\u00eda sido muy sencillo: consist\u00eda en un enorme n\u00famero 5, hecho de oro y diamantes. Me levant\u00e9 de inmediato. Me tom\u00e9 una ducha de cinco minutos, y me puse el quinto traje que encontr\u00e9 en el armario. Tom\u00e9 el autob\u00fas n\u00famero 5 para ir al hip\u00f3dromo y apost\u00e9 $555 al quinto caballo que corr\u00eda en la quinta carrera. Con ansias, me qued\u00e9 esperando el final de la carrera.&#8221; &#8220;\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3?&#8221; le pregunt\u00f3 su amigo. &#8220;\u00bfGan\u00f3 tu caballo?&#8221; &#8220;no&#8221;, le respondi\u00f3 el primero, &#8220;qued\u00f3 en quinto lugar&#8221;. Bueno, as\u00ed son los sue\u00f1os de los hombres, pero los sue\u00f1os de Jos\u00e9 s\u00ed se cumplieron, pues no estaban basados en las adivinaciones humanas, sino en el producto de los designios divinos. Amados, lo que nunca debiera ponerse en duda en la vida cristiana es saber que el Se\u00f1or trabaja con la finalidad que todo resulte para bien de nosotros cuando no le encontramos sentido a las cosas. Por lo tanto no dejemos que se apaguen nuestros sue\u00f1os hasta ver su feliz cumplimiento. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/5345-mas-dios-lo-encamino-para-bien\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(G\u00e9nesis 50:15-26) v. 20 INTRODUCCI\u00d3N: Estamos llegando ya a los \u00faltimos mensajes de esta singular serie acerca de Jos\u00e9. La verdad es que esta historia no pod\u00eda tener un mejor final. 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