{"id":16041,"date":"2016-03-29T03:03:50","date_gmt":"2016-03-29T08:03:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/proverbios-2133-el-que-guarda-su-boca-y-su-lengua\/"},"modified":"2016-03-29T03:03:50","modified_gmt":"2016-03-29T08:03:50","slug":"proverbios-2133-el-que-guarda-su-boca-y-su-lengua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/proverbios-2133-el-que-guarda-su-boca-y-su-lengua\/","title":{"rendered":"Proverbios 21:33 &#8211; El que guarda su boca y su lengua"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">             <strong>Est\u00e9 dispuesto a esperar Gloria Copeland<\/p>\n<p align=\"justify\">El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias. \u2013 Proverbios 21:23<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">No hay otra manera de hacerlo, si queremos vivir una vida de bendici\u00f3n tenemos que hacer que nuestras palabras concuerden con lo que Dios dice. No s\u00f3lo por unas pocas horas o d\u00edas, sino todo el tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si usted ha hecho eso alguna vez, se habr\u00e1 dado cuenta de que no es f\u00e1cil. A medida que el tiempo transcurre y su situaci\u00f3n no parece cambiar en nada, puede ser dif\u00edcil seguir hablando la Palabra de Dios. Pero tiene que hacerlo siempre, si quiere que su cosecha de bendici\u00f3n venga.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Kenneth comenz\u00f3 a predicar sobre la prosperidad, yo me sentaba y le escuchaba, pero mis zapatos ten\u00edan hoyos en las suelas. Sab\u00edamos que nuestros problemas econ\u00f3micos no pod\u00edan cambiar lo que la Palabra de Dios dec\u00eda. Sab\u00edamos que sus promesas de prosperidad eran verdaderas aunque todav\u00eda no pod\u00edamos identificarnos con ellas. Aun cuando a veces nos sent\u00edamos como tontos, continuamos hablando de la generosa provisi\u00f3n de Dios para nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me di cuenta luego de que la Palabra comenz\u00f3 a obrar en nuestro favor desde el primer d\u00eda que empezamos a creerla, a confesarla y a ordenar nuestra vida de acuerdo a ella. Nuestra cosecha de prosperidad comenz\u00f3 a crecer en el momento en que comenzamos a sembrar semillas en el terreno. Solo necesitaba tiempo para que empezaran a germinar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas veces los creyentes no se toman ese tiempo. Comienzan a sembrar bien, pero entonces cuando no ven los resultados inmediatos, cuando el dinero disminuye y hay que pagar el alquiler, entonces se desalientan y comienzan a confesar palabras de carencia y derrota. Ellos destruyen su cosecha con las palabras de su boca y nunca consiguen gozar de sus frutos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tengo esto presente la pr\u00f3xima vez que se decida a andar por la fe, ya sea en el aspecto econ\u00f3mico o en cualquier otro aspecto. Decida desde el principio que no va a permitir que ese per\u00edodo de espera lo desanime. Luego, est\u00e9 firme hasta que la Palabra de Dios se manifieste en su vida. Ponga la paciencia en pr\u00e1ctica y ponga atenci\u00f3n a las palabras que confiese, entonces, recibir\u00e1 la cosecha.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Escritura para Leer: Proverbios 18:4-8, 20-21<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e9 dispuesto a esperar Gloria Copeland El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias. \u2013 Proverbios 21:23 No hay otra manera de hacerlo, si queremos vivir una vida de bendici\u00f3n tenemos que hacer que nuestras palabras concuerden con lo que Dios dice. No s\u00f3lo por unas pocas horas o d\u00edas, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/proverbios-2133-el-que-guarda-su-boca-y-su-lengua\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abProverbios 21:33 &#8211; El que guarda su boca y su lengua\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16041","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16041"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16041\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}