{"id":16316,"date":"2016-03-29T03:12:54","date_gmt":"2016-03-29T08:12:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocional-diario-una-suplica-desesperada\/"},"modified":"2016-03-29T03:12:54","modified_gmt":"2016-03-29T08:12:54","slug":"devocional-diario-una-suplica-desesperada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocional-diario-una-suplica-desesperada\/","title":{"rendered":"Devocional Diario &#8211; Una s\u00faplica desesperada"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>De lo profundo\u2026 a ti clamo. Se\u00f1or, oye mi voz;est\u00e9n atentos tus o\u00eddos a la voz de mi s\u00faplica. Salmo 130:1-2.<\/p>\n<p align=\"justify\">Devocional Diario &#8211; Una s\u00faplica desesperada <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Cierta noche, un hombre bien vestido fue a ver a un creyente muy conocido. Con voz suplicante le pidi\u00f3: \u2013\u00a1S\u00e1lveme! Como su padre hab\u00eda sido un bebedor empedernido, \u00e9l mismo ten\u00eda aversi\u00f3n al alcohol. Ped\u00eda socorro porque dos o tres veces por a\u00f1o le sobreven\u00eda la necesidad de beber; entonces deb\u00eda emborracharse. Despu\u00e9s sent\u00eda una profunda verg\u00fcenza. Pero simplemente deb\u00eda hacerlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El creyente le pregunt\u00f3: \u2013\u00bfC\u00f3mo puedo salvarlo, si usted mismo no lo puede hacer? Las cadenas del diablo son demasiado fuertes como para que yo las rompa. Su visitante se desplom\u00f3 en el sill\u00f3n y dijo: \u2013\u00bfNo me puede decir otra cosa m\u00e1s\u00ed \u2013S\u00ed, fue la respuesta. Deber\u00edamos buscar a Alguien m\u00e1s fuerte que Satan\u00e1s. \u2013\u00bfY d\u00f3nde puede encontrarse alguien as\u00ed?, pregunt\u00f3 el desdichado. El creyente s\u00f3lo pronunci\u00f3 un nombre: \u00a1Jes\u00fas! Luego invit\u00f3 al hombre a arrodillarse y suplic\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas que lo salvase por medio de la sangre vertida para la expiaci\u00f3n de los pecados, y que lo librase de su adicci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde ese d\u00eda Satan\u00e1s perdi\u00f3 su dominio sobre aquel hombre, quien a\u00fan tuvo fieras luchas y derrotas que le provocaban m\u00e1s verg\u00fcenza que antes, pero la adicci\u00f3n estaba vencida. El hombre sab\u00eda que corr\u00eda peligro y que sin el Se\u00f1or Jes\u00fas estar\u00eda nuevamente derrotado. Por eso deb\u00eda entregarse en sus manos cada d\u00eda. Y as\u00ed lo hizo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Querido lector, \u00bfexisten cadenas que le impiden acercarse a Dios\u00ed \u00a1Acepte a Jes\u00fas como Salvador para que \u00c9l las quiebre!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De lo profundo\u2026 a ti clamo. Se\u00f1or, oye mi voz;est\u00e9n atentos tus o\u00eddos a la voz de mi s\u00faplica. Salmo 130:1-2. Devocional Diario &#8211; Una s\u00faplica desesperada Cierta noche, un hombre bien vestido fue a ver a un creyente muy conocido. Con voz suplicante le pidi\u00f3: \u2013\u00a1S\u00e1lveme! Como su padre hab\u00eda sido un bebedor empedernido, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocional-diario-una-suplica-desesperada\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDevocional Diario &#8211; Una s\u00faplica desesperada\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16316","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16316"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16316\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}