{"id":16385,"date":"2016-03-29T03:14:58","date_gmt":"2016-03-29T08:14:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocionales-max-lucado-tu-saco-de-piedras\/"},"modified":"2016-03-29T03:14:58","modified_gmt":"2016-03-29T08:14:58","slug":"devocionales-max-lucado-tu-saco-de-piedras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocionales-max-lucado-tu-saco-de-piedras\/","title":{"rendered":"Devocionales Max Lucado &#8211; Tu Saco de Piedras"},"content":{"rendered":"<p><strong>TU SACO DE PIEDRAS<\/strong><strong>Tienes uno. \u00a0Un saco de harpillera. \u00a0A lo mejor no est\u00e1s consciente de \u00e9l. \u00a0Es posible que no se haya dicho nada al respecto. \u00a0Quiz\u00e1s no lo recuerdas. \u00a0Pero se te dio uno. \u00a0Un saco. \u00a0Un saco de harpillera \u00e1spera y basta.<\/strong><strong>Te hace falta el saco para cargar las piedras. \u00a0Rocas, pe\u00f1ascos, guijarros. \u00a0De todos tama\u00f1os. \u00a0De todas formas. \u00a0Todas indeseables.<\/strong><strong>No las solicitaste. \u00a0No las buscaste. \u00a0Pero te las dieron.<\/strong><strong>\u00bfNo lo recuerdas\u00ed<\/strong><strong>Algunas fueron rocas de rechazo. \u00a0Se te entreg\u00f3 una la vez que no pasaste la prueba. \u00a0No fue por falta de esfuerzo. \u00a0S\u00f3lo el cielo sabe cu\u00e1nto practicaste. \u00a0Pensaste que eras lo suficientemente bueno par formar parte del equipo. \u00a0Pero el entrenador no. \u00a0El instructor no.<\/strong><strong>\u00bfEllos y cu\u00e1ntos m\u00e1s\u00ed<\/strong><strong>No es necesario que vivas mucho tiempo para obtener una colecci\u00f3n de piedras. \u00a0Obtienes una mala nota. \u00a0Tomas una decisi\u00f3n incorrecta. \u00a0Armas un l\u00edo. \u00a0Te apodan algunos nombres desagradables. \u00a0Se burlan de ti. \u00a0Abusan de ti.<\/strong><strong>Y las piedras no se detienen con la adolescencia. \u00a0Esta semana envi\u00e9 una carta a un hombre desempleado que han rechazado en m\u00e1s de cincuenta entrevistas.<\/strong><strong>Y as\u00ed es que el saco se pone pesado. \u00a0Pesado por causa de las piedras. \u00a0Piedras de rechazo. \u00a0Piedras que no nos merecemos.<\/strong><strong>Junto con algunas que s\u00ed merecemos Mira hacia el interior del saco de harpillera y ver\u00e1s que no todas las piedras son de rechazos. \u00a0Existe un segundo tipo de piedra. \u00a0La del remordimiento.<\/strong><strong>Remordimiento por la vez que diste rienda suelta a la c\u00f3lera.<\/strong><strong>Remordimiento por el d\u00eda que perdiste el control.<\/strong><strong>Remordimiento por el momento que perdiste tu orgullo.<\/strong><strong>Remordimiento por los a\u00f1os que perdiste tus prioridades.<\/strong><strong>E incluso remordimiento por el momento en que perdiste tu inocencia.<\/strong><strong>Una piedra tras otra, una piedra de culpa tras otra. \u00a0Con el tiempo el saco se pone pesado. \u00a0Nos cansamos. \u00a0\u00bfC\u00f3mo puedes tener sue\u00f1os para el futuro cuando necesitas de toda tu energ\u00eda para llevar el pasado a cuestas\u00ed<\/strong><strong>Con raz\u00f3n algunos se ven desdichados. \u00a0El saco demora el paso. \u00a0El saco raspa. \u00a0Ayuda a explicar la irritaci\u00f3n de tantos rostros, tantos pasos arrastrados, tantos hombres ca\u00eddos y, por encima de todo, tantos actos desesperados.<\/strong><strong>Te consume la necesidad de hacer lo que sea para conseguir un poco de descanso.<\/strong><strong>As\u00ed que te llevas el saco a la oficina. \u00a0Determinas trabajar con tanto ah\u00ednco que lo olvides. \u00a0Llegas temprano y te quedas hasta tarde. \u00a0La gente est\u00e1 impresionada. \u00a0Pero cuando llega la hora de ir a casa, all\u00ed est\u00e1 el saco\u2026esperando que lo lleven afuera.<\/strong><strong>Cargas el saco hasta una hora feliz en un bar. \u00a0Un nombre como ese debe dar un cierto alivio. \u00a0De modo que apoyas el saco en el piso, te sientas en la banqueta y bebes algunos tragos. \u00a0La m\u00fasica se vuelve fuerte y tu cabeza se pone liviana. \u00a0Pero entonces llega la hora de partir, miras hacia abajo, y all\u00ed est\u00e1 el saco.<\/strong><strong>Te arrastras hasta una sesi\u00f3n de terapia. \u00a0Te sientas en el div\u00e1n con el saco a tus pies y vuelcas todas tus piedras sobre el suelo y llamas a cada una por su nombre. \u00a0El terapeuta escucha. \u00a0Simpatiza contigo. \u00a0Se brindan algunos consejos \u00fatiles. \u00a0Pero cuando el tiempo se acaba, te ves obligado a juntar las rocas y llevarlas contigo.<\/strong><strong>Te desesperas tanto que decides probar un encuentro de fin de semana. \u00a0Un poco de excitaci\u00f3n. \u00a0Un abrazo arriesgado. \u00a0Una noche de pasi\u00f3n robada. \u00a0Por un momento la carga se aligera. \u00a0Pero luego se acaba el fin de semana. \u00a0Se pone el sol del domingo y, aguard\u00e1ndote al pie de la escalera del lunes, se encuentra\u2026lo adivinaste, tu saco de remordimientos y rechazos.<\/strong><strong>Incluso hay quienes llevan el saco a la iglesia. \u00a0Quiz\u00e1s la religi\u00f3n ayude, razonamos. \u00a0Pero en lugar de remover algunas piedras, alg\u00fan predicador bien intencionado pero mal dirigido puede incrementar la carga. \u00a0Los mensajeros de Dios a veces lastiman m\u00e1s de lo que ayudan. \u00a0Y a lo mejor abandonas la iglesia cargando algunas piedras nuevas en tu saco.<\/strong><strong>\u00bfEl resultado? \u00a0Una persona que se arrastra por la vida, cargada por el pasado. \u00a0No s\u00e9 si lo has notado, pero resulta dif\u00edcil ser considerado cuando cargas un saco de harpillera. \u00a0Resulta dif\u00edcil apoyar cuando uno mismo est\u00e1 hambriento de apoyo. \u00a0Resulta dif\u00edcil perdonar cuando uno se siente culpable.<\/strong><strong>Pablo hizo una observaci\u00f3n interesante con respecto a la manera en que tratamos a las personas. \u00a0Lo dijo en relaci\u00f3n con el matrimonio, pero el principio se aplica a cualquier relaci\u00f3n. \u00a0&#8220;El que ama a su mujer, a s\u00ed mismo se ama&#8221;. \u00a0(Efesios 5:28) Existe una correlaci\u00f3n entre lo que sientes con respecto a ti mismo y lo que sientes con respecto a los otros. \u00a0Si est\u00e1s en paz contigo, si te amas, te llevar\u00e1s bien con otros.<\/strong><strong>Lo inverso tambi\u00e9n es cierto. \u00a0Si no te quieres, si est\u00e1s apenado, avergonzado o enojado, otros lo sabr\u00e1n. \u00a0La parte tr\u00e1gica de la historia del saco de harpillera es que tendemos a tirar nuestras piedras a los que amamos.<\/strong><strong>A no ser que el ciclo se interrumpa.<\/strong><strong>Lo cual nos conduce a la pregunta:&#8221; \u00bfDe qu\u00e9 modo puede una persona obtener alivio?&#8221;<\/strong><strong>Lo cual, a su vez, nos lleva a uno de los vers\u00edculos m\u00e1s bondadosos de la Biblia:&#8221;Venid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajaos y cargados, que yo os har\u00e9 descansar. \u00a0Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y hallar\u00e9is descanso para vuestras almas, porque mi yugo es f\u00e1cil y ligera mi carga&#8221; (Mateto11:28-30)<\/strong><strong>Sab\u00edas que iba a decir eso. \u00a0Puedo verte sosteniendo este libro mientras mueves la cabeza. \u00a0&#8220;Lo he intentado. \u00a0He le\u00eddo la Biblia, me he sentado en el banco de la iglesia\u2026pero nunca he recibido alivio&#8221;.<\/strong><strong>Si ese es el caso, \u00bfme permites una pregunta delicada pero deliberada? \u00a0\u00bfEs posible que te hayas acercado a la religi\u00f3n pero no a Dios\u00ed \u00a0\u00bfSer\u00e1 que asistes a una iglesia, pero nunca viste a Cristo?<\/strong><strong>&#8220;Venid a m\u00ed&#8221;, dice el vers\u00edculo.<\/strong><strong>Es f\u00e1cil ir al sitio equivocado. \u00a0Ayer lo hice. \u00a0Estaba en P\u00f3rtland, Maine, para tomar un avi\u00f3n a Boston. \u00a0Me acerqu\u00e9 al mostrador, registr\u00e9 mi equipaje, consegu\u00ed mi boleto y me dirig\u00ed a mi puerta de embarque. \u00a0Pas\u00e9 seguridad, me sent\u00e9 y esper\u00e9 a que anunciaran el vuelo. \u00a0Esper\u00e9, esper\u00e9 y esper\u00e9\u2026 Finalmente, me acerqu\u00e9 al mostrador para preguntar a la asistente lo que ocurr\u00eda, ella me mir\u00f3 y me dijo:&#8221;Est\u00e1 en la puerta equivocada&#8221;.<\/strong><strong>Pues bien, \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda sucedido si hubiese protestado y gemido diciendo: &#8220;Bueno, parece que no hay un vuelo a Boston. \u00a0Al parecer me embarqu\u00e9&#8221;<\/strong><strong>Me habr\u00edas dicho.&#8221;No est\u00e1s embarcado. \u00a0S\u00f3lo est\u00e1s en la puerta equivocada. \u00a0Dir\u00edgete hacia la correcta y vuelve a intentar&#8221;<\/strong><strong>No es que no hayas intentado\u2026 hace a\u00f1os que intentas tratar con tu pasado. \u00a0Alcohol. \u00a0Relaciones extramaritales. \u00a0Adicci\u00f3n al trabajo. \u00a0Religi\u00f3n.<\/strong><strong>Jes\u00fas dice que \u00c9l es la soluci\u00f3n para el cansancio del alma.<\/strong><strong>Ve a \u00c9l. \u00a0S\u00e9 sincero con \u00e9l. \u00a0Admite que tienes secretos del alma que nunca has enfrentado. \u00a0\u00c9l ya sabe lo que son. \u00a0S\u00f3lo espera que le pidas ayuda. \u00a0S\u00f3lo espera que le entregues tu saco.<\/strong><strong>Adelante. \u00a0Te alegrar\u00e1s de haberlo hecho. \u00a0(Los que est\u00e1n cerca de ti tambi\u00e9n se alegrar\u00e1n\u2026resulta dif\u00edcil lanzar piedras cuando has dejado tu saco ante la cruz).<\/strong><strong>Max Lucado.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><strong>TU SACO DE PIEDRAS <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Tienes uno. \u00a0Un saco de harpillera. \u00a0A lo mejor no est\u00e1s consciente de \u00e9l. \u00a0Es posible que no se haya dicho nada al respecto. \u00a0Quiz\u00e1s no lo recuerdas. \u00a0Pero se te dio uno. \u00a0Un saco. \u00a0Un saco de harpillera \u00e1spera y basta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Te hace falta el saco para cargar las piedras. \u00a0Rocas, pe\u00f1ascos, guijarros. \u00a0De todos tama\u00f1os. \u00a0De todas formas. \u00a0Todas indeseables.<\/p>\n<p align=\"justify\">No las solicitaste. \u00a0No las buscaste. \u00a0Pero te las dieron.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfNo lo recuerdas\u00ed<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Algunas fueron rocas de rechazo. \u00a0Se te entreg\u00f3 una la vez que no pasaste la prueba. \u00a0No fue por falta de esfuerzo. \u00a0S\u00f3lo el cielo sabe cu\u00e1nto practicaste. \u00a0Pensaste que eras lo suficientemente bueno par formar parte del equipo. \u00a0Pero el entrenador no. \u00a0El instructor no.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfEllos y cu\u00e1ntos m\u00e1s\u00ed<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">No es necesario que vivas mucho tiempo para obtener una colecci\u00f3n de piedras. \u00a0Obtienes una mala nota. \u00a0Tomas una decisi\u00f3n incorrecta. \u00a0Armas un l\u00edo. \u00a0Te apodan algunos nombres desagradables. \u00a0Se burlan de ti. \u00a0Abusan de ti.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y las piedras no se detienen con la adolescencia. \u00a0Esta semana envi\u00e9 una carta a un hombre desempleado que han rechazado en m\u00e1s de cincuenta entrevistas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y as\u00ed es que el saco se pone pesado. \u00a0Pesado por causa de las piedras. \u00a0Piedras de rechazo. \u00a0Piedras que no nos merecemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Junto con algunas que s\u00ed merecemos Mira hacia el interior del saco de harpillera y ver\u00e1s que no todas las piedras son de rechazos. \u00a0Existe un segundo tipo de piedra. \u00a0La del remordimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\">Remordimiento por la vez que diste rienda suelta a la c\u00f3lera.<\/p>\n<p align=\"justify\">Remordimiento por el d\u00eda que perdiste el control.<\/p>\n<p align=\"justify\">Remordimiento por el momento que perdiste tu orgullo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Remordimiento por los a\u00f1os que perdiste tus prioridades.<\/p>\n<p align=\"justify\">E incluso remordimiento por el momento en que perdiste tu inocencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una piedra tras otra, una piedra de culpa tras otra. \u00a0Con el tiempo el saco se pone pesado. \u00a0Nos cansamos. \u00a0\u00bfC\u00f3mo puedes tener sue\u00f1os para el futuro cuando necesitas de toda tu energ\u00eda para llevar el pasado a cuestas\u00ed<\/p>\n<p align=\"justify\">Con raz\u00f3n algunos se ven desdichados. \u00a0El saco demora el paso. \u00a0El saco raspa. \u00a0Ayuda a explicar la irritaci\u00f3n de tantos rostros, tantos pasos arrastrados, tantos hombres ca\u00eddos y, por encima de todo, tantos actos desesperados.<\/p>\n<p align=\"justify\">Te consume la necesidad de hacer lo que sea para conseguir un poco de descanso.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que te llevas el saco a la oficina. \u00a0Determinas trabajar con tanto ah\u00ednco que lo olvides. \u00a0Llegas temprano y te quedas hasta tarde. \u00a0La gente est\u00e1 impresionada. \u00a0Pero cuando llega la hora de ir a casa, all\u00ed est\u00e1 el saco\u2026esperando que lo lleven afuera.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cargas el saco hasta una hora feliz en un bar. \u00a0Un nombre como ese debe dar un cierto alivio. \u00a0De modo que apoyas el saco en el piso, te sientas en la banqueta y bebes algunos tragos. \u00a0La m\u00fasica se vuelve fuerte y tu cabeza se pone liviana. \u00a0Pero entonces llega la hora de partir, miras hacia abajo, y all\u00ed est\u00e1 el saco.<\/p>\n<p align=\"justify\">Te arrastras hasta una sesi\u00f3n de terapia. \u00a0Te sientas en el div\u00e1n con el saco a tus pies y vuelcas todas tus piedras sobre el suelo y llamas a cada una por su nombre. \u00a0El terapeuta escucha. \u00a0Simpatiza contigo. \u00a0Se brindan algunos consejos \u00fatiles. \u00a0Pero cuando el tiempo se acaba, te ves obligado a juntar las rocas y llevarlas contigo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Te desesperas tanto que decides probar un encuentro de fin de semana. \u00a0Un poco de excitaci\u00f3n. \u00a0Un abrazo arriesgado. \u00a0Una noche de pasi\u00f3n robada. \u00a0Por un momento la carga se aligera. \u00a0Pero luego se acaba el fin de semana. \u00a0Se pone el sol del domingo y, aguard\u00e1ndote al pie de la escalera del lunes, se encuentra\u2026lo adivinaste, tu saco de remordimientos y rechazos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Incluso hay quienes llevan el saco a la iglesia. \u00a0Quiz\u00e1s la religi\u00f3n ayude, razonamos. \u00a0Pero en lugar de remover algunas piedras, alg\u00fan predicador bien intencionado pero mal dirigido puede incrementar la carga. \u00a0Los mensajeros de Dios a veces lastiman m\u00e1s de lo que ayudan. \u00a0Y a lo mejor abandonas la iglesia cargando algunas piedras nuevas en tu saco.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfEl resultado? \u00a0Una persona que se arrastra por la vida, cargada por el pasado. \u00a0No s\u00e9 si lo has notado, pero resulta dif\u00edcil ser considerado cuando cargas un saco de harpillera. \u00a0Resulta dif\u00edcil apoyar cuando uno mismo est\u00e1 hambriento de apoyo. \u00a0Resulta dif\u00edcil perdonar cuando uno se siente culpable.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pablo hizo una observaci\u00f3n interesante con respecto a la manera en que tratamos a las personas. \u00a0Lo dijo en relaci\u00f3n con el matrimonio, pero el principio se aplica a cualquier relaci\u00f3n. <strong> &#8220;El que ama a su mujer, a s\u00ed mismo se ama&#8221;. \u00a0(Efesios 5:28) <\/strong>Existe una correlaci\u00f3n entre lo que sientes con respecto a ti mismo y lo que sientes con respecto a los otros. \u00a0Si est\u00e1s en paz contigo, si te amas, te llevar\u00e1s bien con otros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo inverso tambi\u00e9n es cierto. \u00a0Si no te quieres, si est\u00e1s apenado, avergonzado o enojado, otros lo sabr\u00e1n. \u00a0La parte tr\u00e1gica de la historia del saco de harpillera es que tendemos a tirar nuestras piedras a los que amamos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A no ser que el ciclo se interrumpa.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Lo cual nos conduce a la pregunta:&#8221; \u00bfDe qu\u00e9 modo puede una persona obtener alivio?&#8221;<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo cual, a su vez, nos lleva a uno de los vers\u00edculos m\u00e1s bondadosos de la Biblia:<strong>&#8220;Venid a m\u00ed todos los que est\u00e1is trabajaos y cargados, que yo os har\u00e9 descansar. \u00a0Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y hallar\u00e9is descanso para vuestras almas, porque mi yugo es f\u00e1cil y ligera mi carga&#8221; (Mateto11:28-30)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Sab\u00edas que iba a decir eso. \u00a0Puedo verte sosteniendo este libro mientras mueves la cabeza. \u00a0&#8220;Lo he intentado. \u00a0He le\u00eddo la Biblia, me he sentado en el banco de la iglesia\u2026pero nunca he recibido alivio&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si ese es el caso, \u00bfme permites una pregunta delicada pero deliberada? \u00a0\u00bfEs posible que te hayas acercado a la religi\u00f3n pero no a Dios\u00ed \u00a0\u00bfSer\u00e1 que asistes a una iglesia, pero nunca viste a Cristo?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Venid a m\u00ed&#8221;, dice el vers\u00edculo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Es f\u00e1cil ir al sitio equivocado. \u00a0Ayer lo hice. \u00a0Estaba en P\u00f3rtland, Maine, para tomar un avi\u00f3n a Boston. \u00a0Me acerqu\u00e9 al mostrador, registr\u00e9 mi equipaje, consegu\u00ed mi boleto y me dirig\u00ed a mi puerta de embarque. \u00a0Pas\u00e9 seguridad, me sent\u00e9 y esper\u00e9 a que anunciaran el vuelo. \u00a0Esper\u00e9, esper\u00e9 y esper\u00e9\u2026 Finalmente, me acerqu\u00e9 al mostrador para preguntar a la asistente lo que ocurr\u00eda, ella me mir\u00f3 y me dijo:&#8221;Est\u00e1 en la puerta equivocada&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pues bien, \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda sucedido si hubiese protestado y gemido diciendo: &#8220;Bueno, parece que no hay un vuelo a Boston. \u00a0Al parecer me embarqu\u00e9&#8221;<\/p>\n<p align=\"justify\">Me habr\u00edas dicho.&#8221;No est\u00e1s embarcado. \u00a0S\u00f3lo est\u00e1s en la puerta equivocada. \u00a0Dir\u00edgete hacia la correcta y vuelve a intentar&#8221;<\/p>\n<p align=\"justify\">No es que no hayas intentado\u2026 hace a\u00f1os que intentas tratar con tu pasado. \u00a0Alcohol. \u00a0Relaciones extramaritales. Adicci\u00f3n al trabajo. \u00a0Religi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas dice que \u00c9l es la soluci\u00f3n para el cansancio del alma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ve a \u00c9l. \u00a0S\u00e9 sincero con \u00e9l. \u00a0Admite que tienes secretos del alma que nunca has enfrentado. \u00a0\u00c9l ya sabe lo que son. \u00a0S\u00f3lo espera que le pidas ayuda. \u00a0S\u00f3lo espera que le entregues tu saco.<\/p>\n<p align=\"justify\">Adelante. \u00a0Te alegrar\u00e1s de haberlo hecho. \u00a0(Los que est\u00e1n cerca de ti tambi\u00e9n se alegrar\u00e1n\u2026resulta dif\u00edcil lanzar piedras cuando has dejado tu saco ante la cruz).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Max Lucado.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TU SACO DE PIEDRASTienes uno. \u00a0Un saco de harpillera. \u00a0A lo mejor no est\u00e1s consciente de \u00e9l. \u00a0Es posible que no se haya dicho nada al respecto. \u00a0Quiz\u00e1s no lo recuerdas. \u00a0Pero se te dio uno. \u00a0Un saco. \u00a0Un saco de harpillera \u00e1spera y basta.Te hace falta el saco para cargar las piedras. \u00a0Rocas, pe\u00f1ascos, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocionales-max-lucado-tu-saco-de-piedras\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDevocionales Max Lucado &#8211; Tu Saco de Piedras\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}