{"id":16407,"date":"2016-03-29T03:15:39","date_gmt":"2016-03-29T08:15:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yo-soy-la-puerta-3-el-devocional-diario\/"},"modified":"2016-03-29T03:15:39","modified_gmt":"2016-03-29T08:15:39","slug":"yo-soy-la-puerta-3-el-devocional-diario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yo-soy-la-puerta-3-el-devocional-diario\/","title":{"rendered":"\u201cYo soy la puerta\u201d (3) &#8211; el Devocional Diario"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><strong>Volvi\u00f3, pues, Jes\u00fas a decirles: De cierto,de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.\u00a0Juan 10:7.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> Yo soy la puerta; el que por m\u00ed entrare, ser\u00e1 salvo;y entrar\u00e1, y saldr\u00e1, y hallar\u00e1 pastos.Juan 10:9.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u201cYo soy la puerta\u201d (3) &#8211;\u00a0el Devocional Diario<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En Israel, en el tiempo de Jesucristo, un aprisco era un recinto habitualmente hecho con muros de piedras, en donde el reba\u00f1o pasaba la noche para mayor seguridad. S\u00f3lo hab\u00eda una puerta, en donde el pastor permanec\u00eda para vigilar a las ovejas cuando sal\u00edan o entraban. En cierto modo, el pastor era la puerta.<\/p>\n<p align=\"justify\">A\u00fan hoy en d\u00eda, en un sentido espiritual y por la fe, podemos o\u00edr a Jes\u00fas decirnos: <strong>\u201cYo soy la puerta; el que por m\u00ed entrare, ser\u00e1 salvo\u201d.<\/strong> En el ambiente moral actual, tan relajado, la gente est\u00e1 de acuerdo en aceptar todo, salvo las declaraciones absolutas de la Palabra de Dios. Pero esta Palabra es la verdad <strong>(Juan 17:17)<\/strong>. Jes\u00fas la declaraba y la pon\u00eda en pr\u00e1ctica de manera absoluta. \u00c9l dijo: <strong>\u201cYo soy la puerta\u201d<\/strong>. Notemos que no dijo: Yo soy una puerta, como si hubiesen otras, ni tampoco: <strong>Soy la mejor puerta, sino: \u201cYo soy la puerta\u201d. <\/strong>Es la \u00fanica, no hay otra que conduzca a la presencia de Dios; es necesario entrar por ella para ser salvo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por la puerta del aprisco, las ovejas pod\u00edan salir cada d\u00eda para alimentarse en los pastizales, pero cuando o\u00edan la voz del pastor, acud\u00edan a \u00e9l para evitar el peligro. Estas son im\u00e1genes impresionantes que descubrimos en las Escrituras acerca del Se\u00f1or Jes\u00fas. Por medio de \u00e9l entramos en el lugar de la seguridad y del reposo, donde gozamos de la intimidad de su presencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Volvi\u00f3, pues, Jes\u00fas a decirles: De cierto,de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.\u00a0Juan 10:7. Yo soy la puerta; el que por m\u00ed entrare, ser\u00e1 salvo;y entrar\u00e1, y saldr\u00e1, y hallar\u00e1 pastos.Juan 10:9. \u201cYo soy la puerta\u201d (3) &#8211;\u00a0el Devocional Diario En Israel, en el tiempo de Jesucristo, un aprisco era un &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/yo-soy-la-puerta-3-el-devocional-diario\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u201cYo soy la puerta\u201d (3) &#8211; el Devocional Diario\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16407","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16407"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16407\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}