{"id":16445,"date":"2016-03-29T03:16:48","date_gmt":"2016-03-29T08:16:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-aliento-en-el-camino-el-devocional-diario\/"},"modified":"2016-03-29T03:16:48","modified_gmt":"2016-03-29T08:16:48","slug":"un-aliento-en-el-camino-el-devocional-diario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-aliento-en-el-camino-el-devocional-diario\/","title":{"rendered":"Un aliento en el camino &#8211; el Devocional Diario"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><strong>Del arroyo beber\u00e1 en el camino, por lo cual levantar\u00e1 la cabeza.Salmo 110:7.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Un aliento en el camino &#8211; el Devocional Diario <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Desde el principio de su ministerio oficial, el Se\u00f1or sab\u00eda que deb\u00eda morir fuera de Jerusal\u00e9n. \u00a0Al final de \u00e9ste, cuando lleg\u00f3 cerca de Jeric\u00f3, dijo a sus disc\u00edpulos: <strong>\u201cHe aqu\u00ed subimos a Jerusal\u00e9n, y se cumplir\u00e1n todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre\u201d (Lucas 18:31).<\/strong> \u00c9ste fue el \u00faltimo tramo de su camino terrenal.<\/p>\n<p align=\"justify\">En ese recorrido hubo tres personas salvas: el mendigo ciego, Zaqueo \u2013jefe de los publicanos\u2013 y uno de los malhechores crucificado. \u00a0Seguramente que la fe de esos hombres fue para el Se\u00f1or Jes\u00fas un refresco espiritual que su Padre le otorg\u00f3. \u00a0\u00a1Qu\u00e9 gozo especial para \u00e9l cuando pensamos que tuvo que quejarse al mirar a la masa de su pueblo!: <strong>\u201cPor dem\u00e1s he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas\u201d (Isa\u00edas 49:4).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El mendigo ciego pidi\u00f3 misericordia al Hijo de David, y aunque los que le rodeaban quer\u00edan hacerle callar, el implorante no fue decepcionado (Lucas 18:35-43).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Zaqueo procuraba ver qui\u00e9n era Jes\u00fas. \u00a0Pudo o\u00edr las palabras alentadoras que se le dirig\u00edan: <strong>\u201cZaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa\u201d (19:1-10).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Y el malhechor le pidi\u00f3 al Salvador crucificado: \u201cAcu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas en tu reino\u201d. \u00a0El Se\u00f1or no lo dej\u00f3 esperar hasta el establecimiento del reino, y le prometi\u00f3: \u201cHoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u201d (23:42-43).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Estas tres personas formaban parte del \u201cfruto de la aflicci\u00f3n de su alma\u201d y fueron un aliento en la penosa senda hacia la muerte en la cruz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del arroyo beber\u00e1 en el camino, por lo cual levantar\u00e1 la cabeza.Salmo 110:7. Un aliento en el camino &#8211; el Devocional Diario Desde el principio de su ministerio oficial, el Se\u00f1or sab\u00eda que deb\u00eda morir fuera de Jerusal\u00e9n. \u00a0Al final de \u00e9ste, cuando lleg\u00f3 cerca de Jeric\u00f3, dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cHe aqu\u00ed subimos a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-aliento-en-el-camino-el-devocional-diario\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUn aliento en el camino &#8211; el Devocional Diario\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16445","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16445","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16445"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16445\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16445"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16445"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16445"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}