{"id":16470,"date":"2016-03-29T03:17:36","date_gmt":"2016-03-29T08:17:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-podra-pagar-una-deuda-tan-grande\/"},"modified":"2016-03-29T03:17:36","modified_gmt":"2016-03-29T08:17:36","slug":"quien-podra-pagar-una-deuda-tan-grande","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quien-podra-pagar-una-deuda-tan-grande\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 pagar una deuda tan grande?"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\" >Y dijo Ca\u00edn a Jehov\u00e1: \u00abGrande es mi castigo para ser soportado. He aqu\u00ed me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconder\u00e9, y ser\u00e9 errante y extranjero en la tierra; y suceder\u00e1 que cualquiera que me hallare, me matar\u00e1\u00bb. G\u00e9nesis 4:13,14<\/p>\n<p>Ca\u00edn cometi\u00f3 un grav\u00edsimo pecado que merec\u00eda la pena de muerte. Dios, en su infinita misericordia, le dio otra oportunidad. Pero Ca\u00edn, en vez de arrepentirse, se quej\u00f3 contra su castigo, como si fuese m\u00e1s severo de lo que merec\u00eda. Dijo que su castigo era excesivo, y no acept\u00f3 su responsabilidad. Es terrible la dureza del coraz\u00f3n humano. Ni una palabra de dolor o remordimiento sali\u00f3 de sus labios, ni un solo reconocimiento de culpa o de verg\u00fcenza. Nada, sino la triste resignaci\u00f3n de un criminal que espera la justa paga de sus cr\u00edmenes.<\/p>\n<p align=\"justify\">En un pa\u00eds hispanoamericano se produjo un hecho que mantuvo a los medios de comunicaci\u00f3n muy ocupados durante el a\u00f1o 2006. Una mujer, conocida como\u00a0La Mataviejitas, fue detenida por haber dado muerte a diecis\u00e9is ancianas. Sus cr\u00edmenes fueron considerados tan graves por la justicia que el juez le dict\u00f3 una sentencia de 759 a\u00f1os. La mujer escuch\u00f3 su sentencia tranquilamente. Luego se neg\u00f3 a firmar la notificaci\u00f3n de su sentencia, diciendo: \u00abNo estoy de acuerdo\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">El juez dijo que esta mujer necesitar\u00eda vivir nueve vidas para poder pagar la enorme deuda que hab\u00eda contra\u00eddo con la justicia por sus cr\u00edmenes. Quiz\u00e1 ella dir\u00e1 en su coraz\u00f3n, como Ca\u00edn: \u00abGrande es mi castigo para ser soportado\u00bb. Ante esto surgen en la mente dos cuestiones. Primero, est\u00e1 en la naturaleza de los seres humanos no aceptar la culpabilidad por sus pecados. Es terrible que se diga que en los \u00faltimos d\u00edas, cuando caigan las plagas y el castigo final contra los pecadores impenitentes, \u00abblasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria\u00bb (Apoc. 16: 9). Extra\u00f1a y terrible es la ceguera que produce el pecado.<\/p>\n<p align=\"justify\">En segundo lugar hay otro hecho fundamental. No solo las grandes faltas como las de Ca\u00edn y la mujer que debe purgar 759 a\u00f1os de c\u00e1rcel causan dureza de coraz\u00f3n. Tambi\u00e9n las faltas sencillas de la vida cotidiana, los pecados que no alarman demasiado el coraz\u00f3n de los seres humanos, ser\u00e1n castigados severamente. Tambi\u00e9n esos castigos ser\u00e1n recusados por los pecadores impenitentes. Habr\u00e1 muchos m\u00e1s pecadores que se pierdan por los pecados sin nombre \u00abde todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre\u00bb (Lev. 6: 3) que los que se pierdan por horribles pecados como el de Ca\u00edn. Busquemos a Dios hoy para que limpie y suavice nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Juan O. Perla\u00a0 Meditaciones Matinales para Adultos, 2009<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Y dijo Ca\u00edn a Jehov\u00e1: \u00abGrande es mi castigo para ser soportado. 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