{"id":16696,"date":"2016-03-29T03:24:50","date_gmt":"2016-03-29T08:24:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mucho-que-recordar\/"},"modified":"2016-03-29T03:24:50","modified_gmt":"2016-03-29T08:24:50","slug":"mucho-que-recordar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mucho-que-recordar\/","title":{"rendered":"Mucho que recordar"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><strong>Proverbios 10:11-21<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">11Vena de vida es la boca del justo: Mas violencia cubrir\u00e1 la boca de los imp\u00edos. 12El odio despierta rencillas: Mas la caridad cubrir\u00e1 todas las faltas. 13En los labios del prudente se halla sabidur\u00eda: Y vara \u00e1 las espaldas del falto de cordura. 14Los sabios guardan la sabidur\u00eda: Mas la boca del loco es calamidad cercana. 15Las riquezas del rico son su ciudad fuerte; Y el desmayo de los pobres es su pobreza. 16La obra del justo es para vida; Mas el fruto del imp\u00edo es para pecado. 17Camino \u00e1 la vida es guardar la correcci\u00f3n: Mas el que deja la reprensi\u00f3n, yerra. 18El que encubre el odio es de labios mentirosos; Y el que echa mala fama es necio. 19En las muchas palabras no falta pecado: Mas el que refrena sus labios es prudente. 20Plata escogida es la lengua del justo: Mas el entendimiento de los imp\u00edos es como nada. 21Los labios del justo apacientan \u00e1 muchos: Mas los necios por falta de entendimiento mueren.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El que refrena sus labios es prudente. \u2014Proverbios 10:19<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abLe agradezco un mont\u00f3n\u00bb, le dijo el hombre detr\u00e1s de la ventanilla en la oficina postal a la dama que estaba delante de m\u00ed en la fila. El empleado, Juan, me hab\u00eda visto en la fila y esperaba que yo le hubiese o\u00eddo. Cuando lleg\u00f3 mi turno, salud\u00e9 a Juan, quien hab\u00eda sido alumno m\u00edo cuando yo ense\u00f1aba en la secundaria en los a\u00f1os 80.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00ab\u00bfNot\u00f3 lo que le dije a la se\u00f1ora? \u2014pregunt\u00f3 Juan\u2014. Le dije, \u2018le agradezco un mont\u00f3n\u2019\u00bb. Al percibir que yo no lograba captar a qu\u00e9 se refer\u00eda, me explic\u00f3,: \u00ab\u00bfRecuerda lo que nos dec\u00eda acerca del t\u00e9rmino un mont\u00f3n? Usted dec\u00eda que un mont\u00f3n era un c\u00famulo de cosas superpuestas, no una frase que debiera usarse para expresar mucho como en el caso de muchas gracias\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Asombroso! Una lecci\u00f3n de lengua de hac\u00eda un cuarto de siglo hab\u00eda causado un impacto en Juan a lo largo de todos esos a\u00f1os. Eso nos habla claramente acerca de la importancia de lo que les decimos a los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n respalda una de mis citas favoritas, dicha por la poetisa Emily Dickinson: \u00abAlgunos dicen que una palabra est\u00e1 muerta cuando se pronuncia. Yo digo que \u00e9se es el d\u00eda cuando reci\u00e9n comienza a vivir\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Puede que las palabras que digamos tengan consecuencias a largo plazo. Nuestros comentarios, nuestros cumplidos e incluso nuestras duras cr\u00edticas pueden quedarse pegadas al oyente por d\u00e9cadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">No es de sorprender que las Escrituras digan: \u00ab<strong>El que refrena sus labios es prudente\u00bb (Proverbios 10:19). Las palabras que decimos hoy siguen vivas. Asegur\u00e9monos que provengan de \u00abla lengua del justo\u00bb (v. 20).<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Proverbios 10:11-21 11Vena de vida es la boca del justo: Mas violencia cubrir\u00e1 la boca de los imp\u00edos. 12El odio despierta rencillas: Mas la caridad cubrir\u00e1 todas las faltas. 13En los labios del prudente se halla sabidur\u00eda: Y vara \u00e1 las espaldas del falto de cordura. 14Los sabios guardan la sabidur\u00eda: Mas la boca del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mucho-que-recordar\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMucho que recordar\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16696","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16696\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}