{"id":16714,"date":"2016-03-29T03:25:21","date_gmt":"2016-03-29T08:25:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-hay-peor-ciego-que-el-que-no-quiere-ver\/"},"modified":"2016-03-29T03:25:21","modified_gmt":"2016-03-29T08:25:21","slug":"no-hay-peor-ciego-que-el-que-no-quiere-ver","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-hay-peor-ciego-que-el-que-no-quiere-ver\/","title":{"rendered":"No hay peor ciego que el que no quiere ver"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><strong>El dios de este siglo ceg\u00f3 el entendimiento de los incr\u00e9dulos,para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo.2 Corintios 4:4.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>No hay peor ciego que el que no quiere ver<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abS\u00f3lo se ve bien con el coraz\u00f3n, lo esencial es invisible para los ojos\u00bb. La experiencia humana comprueba esta muy conocida sentencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">La curaci\u00f3n de un ciego de nacimiento fue una prueba indiscutible de que Jes\u00fas era &#8220;de Dios&#8221; (Juan 9:33), que era el Mes\u00edas prometido, seg\u00fan las palabras del profeta Isa\u00edas: &#8220;Te pondr\u00e9&#8230; por luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos&#8221; (42:6-7). Los rabinos, escribas y fariseos lo sab\u00edan bien. Sin embargo, cuando el mendigo ciego volvi\u00f3 sano del estanque de Silo\u00e9, rehusaron creer. Le interrogaron largamente a \u00e9l y a sus padres, buscaron poner en tela de juicio su buena fe, lo injuriaron y lo echaron de la sinagoga. Jes\u00fas lo encontr\u00f3 fuera y se revel\u00f3 a \u00e9l como el Hijo de Dios. El hombre pudo ver con sus ojos y con el coraz\u00f3n a aquel que lo san\u00f3; entonces lo ador\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los verdaderos ciegos son los que est\u00e1n en las tinieblas morales. A \u00e9stos Jes\u00fas les dice: &#8220;Porque dec\u00eds: Vemos, vuestro pecado permanece&#8221;<strong> (Juan 9:41). Y tambi\u00e9n: &#8220;\u00a1Fariseo ciego!&#8221; (Mateo 23:26).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Ning\u00fan milagro convence a aquel que ha decidido rechazar a Jes\u00fas. El incr\u00e9dulo niega lo evidente. No puede creer, porque como dice el vers\u00edculo del encabezamiento, sus ojos son cegados y su coraz\u00f3n endurecido. Pero el que abre su coraz\u00f3n al amor del Se\u00f1or Jes\u00fas ser\u00e1 definitivamente transformado<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dios de este siglo ceg\u00f3 el entendimiento de los incr\u00e9dulos,para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo.2 Corintios 4:4. \u00a0 No hay peor ciego que el que no quiere ver \u00a0 \u00abS\u00f3lo se ve bien con el coraz\u00f3n, lo esencial es invisible para los ojos\u00bb. La experiencia humana &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-hay-peor-ciego-que-el-que-no-quiere-ver\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNo hay peor ciego que el que no quiere ver\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16714","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16714"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16714\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}