{"id":16758,"date":"2016-03-29T03:26:43","date_gmt":"2016-03-29T08:26:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-hallar-la-paz-de-la-conciencia\/"},"modified":"2016-03-29T03:26:43","modified_gmt":"2016-03-29T08:26:43","slug":"como-hallar-la-paz-de-la-conciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-hallar-la-paz-de-la-conciencia\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo hallar la paz de la conciencia?"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>No har\u00e9 caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice el Se\u00f1or,no guardar\u00e9 para siempre el enojo. Reconoce, pues, tu maldad. Jerem\u00edas 3:12-13.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" ><strong>\u00bfC\u00f3mo hallar la paz de la conciencia?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">            En Lucas 18, el Se\u00f1or Jes\u00fas cuenta una par\u00e1bola acerca de dos hombres que subieron al templo de Jerusal\u00e9n. El primero, satisfecho de s\u00ed mismo, agradec\u00eda a Dios por no ser como los dem\u00e1s hombres, quienes seg\u00fan \u00e9l eran ladrones, injustos, ad\u00falteros. El segundo hombre hac\u00eda un trabajo menospreciado en aquellos tiempos: era recaudador de impuestos para los romanos. \u00c9ste tem\u00eda acercarse y se golpeaba el pecho, diciendo: &#8220;Dios, s\u00e9 propicio a m\u00ed, pecador&#8221;. Entonces Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos que este hombre volvi\u00f3 a casa <strong>&#8220;justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece ser\u00e1 humillado; y el que se humilla ser\u00e1 enaltecido&#8221; (v. 14).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">No se trata de saber cu\u00e1l obr\u00f3 mejor o peor, sino de preguntarse cu\u00e1l tom\u00f3 la posici\u00f3n adecuada ante Dios. El primero, seguro de s\u00ed mismo, esperaba una recompensa: se enorgullec\u00eda de su buena moralidad. El segundo lloraba sobre su indignidad: sab\u00eda que hab\u00eda pecado y tem\u00eda volver a hacerlo. No contaba con sus propios m\u00e9ritos, s\u00f3lo esperaba en Dios. El primero cre\u00eda tener derecho a la estima de Dios; el segundo confiaba en Dios, quien lo justifica.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y usted, estimado lector, \u00bfqu\u00e9 posici\u00f3n tom\u00f3 ante Dios\u00ed \u00bfLa de un ser humano honesto que se esfuerza por agradar a Dios\u00ed Si es as\u00ed, perm\u00edtanos decirle que a los ojos de Dios esto no es suficiente. En cambio, si usted toma ante el Dios santo el lugar de un pecador perdido, puede confiar sin temor en ese Dios Salvador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No har\u00e9 caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice el Se\u00f1or,no guardar\u00e9 para siempre el enojo. Reconoce, pues, tu maldad. Jerem\u00edas 3:12-13. \u00bfC\u00f3mo hallar la paz de la conciencia? En Lucas 18, el Se\u00f1or Jes\u00fas cuenta una par\u00e1bola acerca de dos hombres que subieron al templo de Jerusal\u00e9n. El primero, satisfecho de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-hallar-la-paz-de-la-conciencia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfC\u00f3mo hallar la paz de la conciencia?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16758","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16758"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16758\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}