{"id":16779,"date":"2016-03-29T03:27:25","date_gmt":"2016-03-29T08:27:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/prisionera-de-sus-propias-manos\/"},"modified":"2016-03-29T03:27:25","modified_gmt":"2016-03-29T08:27:25","slug":"prisionera-de-sus-propias-manos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/prisionera-de-sus-propias-manos\/","title":{"rendered":"PRISIONERA DE SUS PROPIAS MANOS"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>PRISIONERA DE SUS PROPIAS MANOS<\/strong> por Carlos Rey<\/p>\n<p align=\"justify\">Eran manos bellas, bell\u00ed            simas. No hab\u00eda ninguna imperfecci\u00f3n en ellas. Todo \u2014las u\u00f1as, los nudillos, la piel, la palma\u2014 revelaba la m\u00e1s exquisita perfecci\u00f3n. Eran manos perfectas en su forma, en la largura y en la elegancia de los dedos. Eran, en fin, manos bell\u00edsimas, sugestivas, en cualquier posici\u00f3n que las pusiera.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero esas manos perfectas de la modelo Patricia Tilley se hab\u00edan convertido en su obsesi\u00f3n, en su drama, m\u00e1s aun, en su esclavitud. La verdad es que Patricia, por orden de sus agentes, las ten\u00eda en tan alta estima que no pod\u00eda hacer nada con ellas: ni lavar, ni cocinar, ni planchar, ni tejer, ni bordar, y ni siquiera estrechar la mano de otra persona. Por razones de contratos, ten\u00eda que mantenerlas perfectas. Su mayor belleza lleg\u00f3 a convertirse en su mayor angustia.<\/p>\n<p align=\"justify\">He aqu\u00ed un caso excepcional. Patricia Tilley ten\u00eda manos perfectas que se exhib\u00edan en fotos de publicidad. Con ellas se hac\u00eda la propaganda de anillos, de pulseras, de cigarrillos, de lapiceros y de mil art\u00edculos m\u00e1s en que era necesario presentar manos hermosas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero lo que era su mayor belleza y su mayor fuente de ingresos, ya que ganaba cien mil d\u00f3lares al a\u00f1o con esas manos, era tambi\u00e9n su mayor preocupaci\u00f3n, su mayor obligaci\u00f3n y su mayor angustia. Sus manos la dominaban, la esclavizaban, la despojaban de su libertad y le robaban la felicidad. Tanto era as\u00ed que, a pesar de todo lo que ganaba, Patricia lleg\u00f3 al extremo de decir que hubiera sido m\u00e1s feliz con manos rugosas, callosas, pero manos de ama de casa, de madre, de abuela. La iron\u00eda del caso es que se volvi\u00f3 prisionera de lo que pudo haberle dado libertad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abNo todo lo que brilla es oro\u00bb, dice el refr\u00e1n. La vida est\u00e1 llena de paradojas, pues las cosas no son necesariamente como aparentan ser a primera vista. Lo que parece provechoso \u2014como el dinero, la belleza, el f\u00edsico, la voz y los talentos\u2014 puede convertirse en una desventaja. Los artistas de cine conocen muy bien la presi\u00f3n de esa paradoja.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo cierto es que todos somos esclavos de algo o de alguien, y la cosa o la persona a la que servimos se convierte en nuestro amo. Eso es lo que sucede cuando servimos al pecado. Por eso dijo Jesucristo: <strong>\u00abTodo el que peca es esclavo del pecado\u00bb (Juan 8:34)<\/strong>. A Dios gracias que \u00c9l nos permite escoger qu\u00e9 o a qui\u00e9n hemos de servir.<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay mejor posesi\u00f3n en esta vida que la paz que da Cristo. Amarlo, creer en \u00c9l, seguirlo y contar con su amistad es la mayor riqueza, la mayor alegr\u00eda, el mayor tesoro que el ser humano puede disfrutar. Ya que hemos de ser esclavos de alguien, se\u00e1moslo de Cristo. \u00c9l es un amo fiel, justo y bondadoso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PRISIONERA DE SUS PROPIAS MANOS por Carlos Rey Eran manos bellas, bell\u00ed simas. No hab\u00eda ninguna imperfecci\u00f3n en ellas. Todo \u2014las u\u00f1as, los nudillos, la piel, la palma\u2014 revelaba la m\u00e1s exquisita perfecci\u00f3n. Eran manos perfectas en su forma, en la largura y en la elegancia de los dedos. 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