{"id":17025,"date":"2016-03-29T03:34:57","date_gmt":"2016-03-29T08:34:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocionales-diarios-la-manana-anhelada\/"},"modified":"2016-03-29T03:34:57","modified_gmt":"2016-03-29T08:34:57","slug":"devocionales-diarios-la-manana-anhelada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocionales-diarios-la-manana-anhelada\/","title":{"rendered":"Devocionales Diarios &#8211; La ma\u00f1ana anhelada"},"content":{"rendered":"<p>LA MA\u00d1ANA ANHELADA por: Dr. Jos\u00e9 Luis Gonzalez<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp; &quot;Preparate, pues, para ma\u00f1ana, y sube de ma\u00f1ana al monte de Sinai, y presenta te ante mi sobre la cumbre del monte&quot;&nbsp;  (&nbsp; \u00c9xodo 34: 2&nbsp; )<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">&nbsp;Todos los&nbsp; d\u00edas, para&nbsp; ir al colegio, Lourdes, tiene que despertar a las 5: 45 a.m. a su hija Cony, de quince a\u00f1os, le prepara el desayuno, la peina y la lleva a sus estudios. Nunca, la ni\u00f1a, se ha despertado por su cuenta, debido a que esta acostumbrada a que su madre la despierte. Pero llego el d\u00eda de una excursi\u00f3n, y tenia que estar presente a las 4 a.m. en la escuela. Cony, puso la alarma de su tel\u00e9fono celular por primera vez, tambi\u00e9n se aseguro que Lourdes, programara el suyo para las&nbsp; 3 a.m.;&nbsp; y antes de acostarse, la ni\u00f1a hab\u00eda dejado todo preparado, incluyendo el desayuno y el almuerzo para la excursi\u00f3n. Al amanecer, Cony fue la primera en levantarse, se ba\u00f1o, y luego su madre la llevo a la escuela, donde llena de jubilo se uni\u00f3 al resto de sus compa\u00f1eras. &nbsp;En la vida cristiana, tambi\u00e9n nos pasa as\u00ed, por mucho tiempo pasamos dependiendo de otros, y el avance en la fe, no progresa, parecemos hormigas, sin diferencia unos de los otros, oramos por el pan nuestro de cada d\u00eda, y luego nos damos cuenta que ese pan, lo compramos con el fruto de nuestro trabajo; si nos duele la cabeza, oramos por salud, e inmediatamente, abrimos el botiqu\u00edn, donde tenemos una mi ni farmacia . Dios se goza en darnos trabajo y salud como medios de bendici\u00f3n. Pero tambi\u00e9n desea que conozcamos mas el camino de la fe. Un d\u00eda, nos enteramos, que las fuentes&nbsp; que nos sostienen, aquellas columnas que han sidos nuestras fuerzas, comienzan a debilitarse, y poco a poco, a medida que el sol de tus provisiones se va opa cando, tu rostro ira buscando a Dios. A medida que el amor que los dem\u00e1s han sentido por ti, se va extinguiendo, comenzaras a buscar el amor de Dios. A medida, que el orgullo de tus fortalezas, se eclipsa, tu mirada se ira humillando, reconociendo, que sin Dios, no podr\u00edas vivir un segundo mas. Cuando llegas a la noche de tu vida, cuando no brilla el sol para ti; cuando la esperanza se ha marchado de tu horizonte; cuando tu rostro no tiene brillo y la alegr\u00eda de vivir, hace a\u00f1os luz desapareci\u00f3 de tus pensamientos; cuando sientes que todo lo bueno que has sido con los dem\u00e1s, no ha servido para nada; cuando eval\u00faas que tus mejores a\u00f1os los diste para Dios, y ahora, El te&nbsp; ha desechado. En ese momento, recibir\u00e1s un aviso, una invitaci\u00f3n especial, por parte de Dios. El te estar\u00e1 invitando a subir al monte, y que lo hagas por la ma\u00f1ana. &nbsp;Esa invitaci\u00f3n llegara, ve prepar\u00e1ndote, dispon tu coraz\u00f3n para ese momento. Quiz\u00e1 ahora no lo creas, porque estas en harapos espirituales, ahora estas herido, te sientes menor que un perro callejero, sin amo, ofendido, menospreciado, pobre, y adem\u00e1s de eso, aquellos que dependian de ti, a los cuales les hablabas de la fe, al verte as\u00ed, ya no tienen fe, y tu, sufres mas, no solamente por ti, sino por ellos, porque ya no sabes que hacer, las dudas te invaden, quisieras quitarte la vida, pero al mismo tiempo piensas que no les dejas ni para el ata\u00fad tuyo. Ahora te digo, tu estas en las manos de Dios, suspende todo intento&nbsp; para dejarte morir, Dios sabe que ya no puedes mas, que estas sin nada en los bolsillos, que estas endeudado y terriblemente abatido por las enfermedades y la soledad. Dios sabe que eres un valioso hijo suyo, que no estas as\u00ed por rebelde, sino porque&nbsp; El tiene algo maravilloso para ti. Tu invitaci\u00f3n para subir al monte viene en camino, cuando la recibas en tu coraz\u00f3n, no dudes en subir. Dios te dar\u00e1 la fuerza para hacerlo, tu sol brillara, las bendiciones fluir\u00e1n en tu vida, y todo lo bueno que has sembrado, comenzara a nacer milagrosamente. Tu vida sera distinta, ya no seras una hormiga mas, te lo aseguro, seras un cristiano distinto. La palabra de Dios estar\u00e1 en ti, el amor de Dios reposara en tu vida, y vendr\u00e1s a formar parte de los cristianos que mediante su vida, hacen a Cristo: &nbsp;Visible,Audible y Accesible. &#8212; Devocionales Cristianos www.devocionalescristianos.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA MA\u00d1ANA ANHELADA por: Dr. Jos\u00e9 Luis Gonzalez &nbsp; &quot;Preparate, pues, para ma\u00f1ana, y sube de ma\u00f1ana al monte de Sinai, y presenta te ante mi sobre la cumbre del monte&quot;&nbsp; (&nbsp; \u00c9xodo 34: 2&nbsp; ) &nbsp;Todos los&nbsp; d\u00edas, para&nbsp; ir al colegio, Lourdes, tiene que despertar a las 5: 45 a.m. a su hija &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/devocionales-diarios-la-manana-anhelada\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDevocionales Diarios &#8211; La ma\u00f1ana anhelada\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17025","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17025","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17025"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17025\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17025"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17025"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17025"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}