{"id":17206,"date":"2016-03-29T03:41:16","date_gmt":"2016-03-29T08:41:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-contra-de-la-sumision\/"},"modified":"2016-03-29T03:41:16","modified_gmt":"2016-03-29T08:41:16","slug":"en-contra-de-la-sumision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-contra-de-la-sumision\/","title":{"rendered":"\u00bfEn contra de la sumisi\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><strong>A las que no quieren someterse\u00a0<\/strong><strong><\/strong><strong>            Por lo tanto, si le parece bien a su Majestad, emita un decreto real, el cual se inscribir\u00e1 con car\u00e1cter irrevocable en las leyes de Persia Y Media: que Vasti nunca vuelva a presentarse ante su Majestad, y que el t\u00edtulo de reina se lo otorgue a otra mejor que ella?\u00a0 Ester 1:19<\/strong><strong><\/strong><strong><\/strong>\u00a0La reina Vasti fue depuesta, perdi\u00f3 el favor de su esposo porque se neg\u00f3 a ser expuesta como art\u00edculo de lujo delante de sus alegres amigos.Para el rey ella era una de sus m\u00e1s caras posesiones de lujo, y este banquete que ofrec\u00eda a los altos dignatarios y embajadores era oportuno para que ella realzara el fest\u00edn con su majestuosa belleza, pero la soberana no acept\u00f3 la invitaci\u00f3n-orden, ella no ser\u00eda exhibida como cualquier pertenencia del rey y menos a un grupo de alegres invitados.La reacci\u00f3n de los consejeros del Rey fue inmediata, yo me atrever\u00eda a\u00f1adir que exagerada, se preocuparon de las repercusiones que tal respuesta traer\u00eda al reino:\u00a0\u00a1El d\u00eda en que las mujeres de la nobleza se enteren de la conducta de la reina, les responder\u00e1n de la misma manera a todos los dignatarios de su Majestad! \u00a1Entonces no habr\u00e1 fin al desprecio y a la discordia! Ester 1:18\u00a0\u00a1Que horror una esposa rebelde y contestona, una mujer desobediente y traicionera! Ellos se vieron inmediatamente identificados con el Rey y se visualizaron como pobres hombres sin autoridad y manejados por esposas hoscas y tercas. Entonces inmediatamente redactaron el decreto, ten\u00eda que firmarlo el Rey, era necesario convencerlo que deb\u00eda ser un documento irrevocable, inapelable y forzoso, nadie podr\u00eda cuestionar esta ley, y si una rebelde osaba levantarle la voz a cualquier victima-esposo la carta de repudio la echar\u00eda patitas a la calle.\u00a0<strong>As\u00ed, cuando el edicto real se d\u00e9 a conocer por todo su inmenso reino, todas las mujeres respetar\u00e1n a sus esposos, desde los m\u00e1s importantes hasta lo menos importantes. Entonces envi\u00f3 cartas por todo el reino, a cada provincia y a cada pueblo, proclamando en la lengua de cada pueblo que todo hombre debe ejercer autoridad sobre su familia?.\u00a0 Ester 1:21-22<\/strong>\u00a0El consejo de los sabios no ten\u00eda nada de car\u00e1cter pol\u00edtico, la preocupaci\u00f3n era claramente dom\u00e9stica, imagino que este pueblo sin Dios, sin temor, sin Palabra Divina, carec\u00eda de hogares santos, de hombres prudentes, de mujeres sumisas, de hijos obedientes y esposas virtuosas,\u00a0 eran frecuentes entonces los arrebatos de terquedad, rebeli\u00f3n y libertinaje como el que hizo gala Vasti, la Palabra no dice por qu\u00e9 ella se rebel\u00f3 de este modo, pero la frase que los consejeros del rey levantaron como salida es muy importante:<strong><\/strong><strong>Y que el t\u00edtulo de reina se le otorgue a otra mejor que\u00a0ella&#8221; 1:19<\/strong> <strong><\/strong>Claro que iba a ser mejor la que iba a suceder a la reina rebelde, era mejor porque era una mujer del pueblo escogido por Dios, ella era mejor porque conoc\u00eda su papel como mujer en el plan de Dios, era mejor porque sab\u00eda que la sumisi\u00f3n no significaba invalidez, mutilaci\u00f3n o esclavitud, la sumisi\u00f3n como ella aprendi\u00f3 eran un sin\u00f3nimo de dar honor a la cabeza de su hogar, el respeto y la obediencia no eran un castigo. Ella ser\u00eda corona de su esposo, m\u00e1s que reina con corona, ella ser\u00eda la\u00a0 corona que adornar\u00eda la vida de su esposo:\u00a0<strong>La mujer ejemplar es corona de su esposo; la desvergonzada es carcoma en los huesos\u00ed\u00a0 Proverbios 12:4.<\/strong>\u00a0Las intenciones de los consejeros del Rey no me convencen, mejor no pierdo tiempo pensando en sus argumentos, en cambio me quedo con la frase que ellos apuntar\u00edan, ellos ir\u00edan \u00a0en busca de la ?mejor? y la mejor fue una mujer que tem\u00eda al Verdadero Dios\u00a0 y estaba dispuesta a sujetarse a toda las circunstancias con tal de cumplir con la voluntad de \u00c9l.Ester pudo gobernar porque fue respetuosa y diligente, ella pudo gobernar\u00a0 al lado del Rey porque el poder que asumi\u00f3 no fue el pretexto para ser una reina aprovechada y servida, ella m\u00e1s bien fue responsable y su recompensa fue grande:\u00a0<strong>El de manos diligentes gobernar\u00e1; pero el perezoso ser\u00e1 subyugado? Proverbios 123:24<\/strong><strong><\/strong>\u00a0A ninguna mujer de este siglo le gusta mucho el tema de la sumisi\u00f3n, a ninguna mujer de mi Iglesia se le ocurre pedirme que predique sobre este \u00e1lgido y embarazoso inconveniente en la vida cristiana.Pero con amor les hablo sobre todos los temas B\u00edblicos y cada vez que me topo con las historias b\u00edblicas de estas mujeres santas lo primero que resalta es esta virtud.\u00a0 \u00a1Al hecho pecho! Si me callara no ser\u00eda buena Atalaya, entonces aunque me digan anticuada e incluso corra el riesgo de ser borrada de sus contactos, debo decir:\u00a0 Ester fue la mejor y fue mejor porque era una mujer que tem\u00eda Dios y lo que la hizo la MEJOR fue sobre todo lo que la diferenci\u00f3 de la rebelde Vasti: Su Sumisi\u00f3n.\u00a0<strong>As\u00ed mismo, esposas, som\u00e9tanse a sus esposos, de modo que si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados m\u00e1s por el comportamiento de ustedes que por sus palabras, al observar su conducta \u00edntegra y respetuosa, Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos.\u00a0 Que su belleza sea m\u00e1s bien la incorruptible, la que procede de lo \u00edntimo del coraz\u00f3n y consiste en un esp\u00edritu suave y apacible.\u00a0 \u00c9sta s\u00ed que tiene mucho valor delante de Dios.\u00a0 As\u00ed se adornaban en tiempos antiguos las santas mujeres que esperaban en Dios, cada una sumisa a su esposo?<\/strong><strong>I Pedro 3:1-5<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a1A vivir sumisamente mis amadas hermanas, este es el mejor regalo que le podemos dar a Dios!<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>Con amor<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><strong>Martha V. de Bardales <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A las que no quieren someterse\u00a0 Por lo tanto, si le parece bien a su Majestad, emita un decreto real, el cual se inscribir\u00e1 con car\u00e1cter irrevocable en las leyes de Persia Y Media: que Vasti nunca vuelva a presentarse ante su Majestad, y que el t\u00edtulo de reina se lo otorgue a otra mejor &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-contra-de-la-sumision\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfEn contra de la sumisi\u00f3n?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17206","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17206","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17206"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17206\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17206"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17206"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17206"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}