{"id":17385,"date":"2016-03-29T03:47:17","date_gmt":"2016-03-29T08:47:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/palabrasdefe-es-hora-de-reconocer-nuestros-errores\/"},"modified":"2016-03-29T03:47:17","modified_gmt":"2016-03-29T08:47:17","slug":"palabrasdefe-es-hora-de-reconocer-nuestros-errores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/palabrasdefe-es-hora-de-reconocer-nuestros-errores\/","title":{"rendered":"[PalabrasDeFe] Es hora de reconocer nuestros errores"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >Es hora de reconocer nuestros errores<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Tard\u00f3 veinte a\u00f1os en reconocer su error. Lo hizo el d\u00eda que le notificaron sobre la retenci\u00f3n de su hijo. Choc\u00f3 una moto contra el amplio ventanal de una cafeter\u00eda. Tres personas resultaron heridas. El muchacho qued\u00f3 bastante golpeado. Iba embriagado. La noche apenas ca\u00eda sobre la ciudad. En su aturdimiento, no sab\u00eda qu\u00e9 hab\u00eda pasado.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ese d\u00eda, camino de la estaci\u00f3n policial, record\u00f3 la crianza. Nada buena para el jovencito. Volviendo atr\u00e1s, como en una pel\u00edcula, reflexion\u00f3 que pudo estar m\u00e1s cerca de los problemas del hijo. Pero se neg\u00f3. No quer\u00eda admitir la realidad de lo que le rodeaba. Tampoco el impacto que generaban los malos tratos a los que lo someti\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Admiti\u00f3 su culpa. Pudo haber cambiado a tiempo. Pero no lo hizo. Hasta que vio la gravedad del asunto. Y aunque parec\u00eda tarde, le pidi\u00f3 perd\u00f3n. Lo hizo en la propia delegaci\u00f3n policial. Sin importar cu\u00e1ntos curiosos estuvieran alrededor, apreciando la escena. Las circunstancias ameritaban que emprendiera un nuevo camino. Nada perder\u00eda con intentarlo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Reconocer que fallamos nos ayuda a crecer<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Quien no admite sus errores, se estanca en el proceso de crecimiento espiritual y personal. S\u00f3lo quienes reconocen sus fallas, pueden emprender el camino de corregirlas y dirigirse a nuevos senderos de cambio.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>No es nada nuevo. Se trata de un hecho que ha acompa\u00f1ado al hombre a trav\u00e9s de la historia. Personas, que pese a incurrir en hechos, palabras y gestos que atentan contra los dem\u00e1s, nunca lo reconocen.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Un an\u00e1lisis sencillo a este hecho ineludible, lo hizo el rey David. El escribi\u00f3 \u00bfQui\u00e9n se da cuenta de sus propios errores\u00ed \u00a1Perdona, Se\u00f1or, mis faltas ocultas! Qu\u00edtale el orgullo a tu siervo; no permitas que el orgullo me domine. As\u00ed ser\u00e9 un hombre sin tacha; estar\u00e9 libre de gran pecado. (Salmo 19:12, 13. Versi\u00f3n Popular Dios habla hoy).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La importancia de admitir los errores<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Por naturaleza, los seres humanos rechazamos cualquier observaci\u00f3n respecto a nuestra conducta. Generalmente consideramos que todo cuanto hacemos est\u00e1 bien. Y all\u00ed radica el error. Porque herimos con palabras o hechos, y justificamos las acciones, imponiendo nuestro criterio.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Es a este aspecto fundamental que se refiere el autor cuando escribe: \u00bfQui\u00e9n se da cuenta de sus propios errores\u00ed \u00a1Perdona, Se\u00f1or, mis faltas ocultas! (vers\u00edculo 12).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Estas l\u00edneas nos llevan a reflexionar que hay errores en los que incurrimos a sabiendas, y aquellos que obramos de manera inconsciente. Estos son los m\u00e1s peligrosos para nuestro ser, y los que mayor da\u00f1o causa a quienes nos rodean.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Vencer el orgullo, un paso ineludible<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Al escribir este memorable Salmo, el rey David enfatiza: Qu\u00edtale el orgullo a tu siervo; no permitas que el orgullo me domine. As\u00ed ser\u00e9 un hombre sin tacha; estar\u00e9 libre de gran pecado. (vers\u00edculo 13).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Como hombre de Dios, era consciente que en tanto prevaleciera el orgullo, dif\u00edcilmente pod\u00eda cambiar. Era necesario que ese muro cayera.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Tal vez su vida est\u00e9 atravesando por un per\u00edodo de crisis. En medio de ese panorama ensombrecido reconoce que puede cambiar. Que debe cambiar. Que necesita cambiar. Dec\u00eddase. Es hora de hacerlo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Uno de los pasos que le ayudar\u00e1, es reconocer al Se\u00f1or Jesucristo como su \u00fanico y suficiente Salvador. Le invito para que lo haga. D\u00edgale:Se\u00f1or Jesucristo, reconozco que he pecado. Gracias por perdonarme por tu sacrificio en la cruz. Entra a mi vida y haz de mi la persona que t\u00fa quieres que yo sea. Am\u00e9n.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ahora que tom\u00f3 esta determinaci\u00f3n, la mejor de su existencia, le invitamos para que asuma tres principios importantes en su ser. El primero, que hable con Dios en oraci\u00f3n cada d\u00eda; el segundo, que busque Su voluntad divina en La Biblia, y el tercero, que se congregue con un grupo de creyentes pr\u00f3ximos a su vivienda.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ps. Fernando Alexis Jim\u00e9nez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es hora de reconocer nuestros errores Tard\u00f3 veinte a\u00f1os en reconocer su error. Lo hizo el d\u00eda que le notificaron sobre la retenci\u00f3n de su hijo. Choc\u00f3 una moto contra el amplio ventanal de una cafeter\u00eda. Tres personas resultaron heridas. El muchacho qued\u00f3 bastante golpeado. Iba embriagado. La noche apenas ca\u00eda sobre la ciudad. 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