{"id":17571,"date":"2016-03-30T13:14:34","date_gmt":"2016-03-30T18:14:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-claves-para-hablar-con-nuestros-hijos-adolescentes\/"},"modified":"2016-03-30T13:14:34","modified_gmt":"2016-03-30T18:14:34","slug":"las-claves-para-hablar-con-nuestros-hijos-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-claves-para-hablar-con-nuestros-hijos-adolescentes\/","title":{"rendered":"Las Claves para hablar con nuestros hijos adolescentes"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            Las Claves para hablar con nuestros hijos adolescentes<\/p>\n<p align=\"justify\">La comunicaci\u00f3n con un chico (a) adolescente es realmente importante para poder acercarse a \u00e9l. Pero es muy frecuente encontrar que los padres\u00a0<strong>no logran poder comunicar m\u00e1s de una frase con su hijo adolescente<\/strong>, y despu\u00e9s de un tiempo se convierte en una situaci\u00f3n que no puede controlarse. Hoy te compartimos una art\u00edculo donde podr\u00e1s encontrar las claves para comunicarte con un chico adolescentes. Te invitamos a leerlo:<\/p>\n<p>En la relaci\u00f3n entre padres e hijos, la clave est\u00e1 en el di\u00e1logo. Hablar de un problema es tenerlo ya medio solucionado. Pretender educar sin propiciar el di\u00e1logo es como intentar construir una casa sin una segura cimentaci\u00f3n. Pero, \u00a1cu\u00e1nto cuesta hablar con los hijos adolescentes! \u00a1Cu\u00e1ntas conversaciones acaban en mon\u00f3logos! \u00a1Cu\u00e1ntas parecen \u201cdi\u00e1logos de sordos\u201d! \u00a1Cu\u00e1ntas finalizan en una nueva pelea! \u201cMi hijo no me escucha\u201d, \u201cno se puede hablar con ella\u201d, \u201csiempre acabamos a gritos\u201d, \u201cparece que hablemos idiomas diferentes\u201d\u2026 suelen ser las quejas justificadas de muchos padres. La verdad es que no resulta f\u00e1cil hablar con ellos, sin embargo, hay que intentarlo. Quiz\u00e1 se podr\u00eda empezar teniendo en cuenta que el di\u00e1logo con adolescentes tiene unos requisitos propios:\u00a0<strong>En primer lugar, se trata de crear el ambiente propicio<\/strong>\u00a0y buscar el momento adecuado: no cuando los padres quieren, sino cuando ellos lo necesitan. No es f\u00e1cil estipular un momento al d\u00eda para hablar, porque quiz\u00e1 \u201ctenga que contar algo\u201d en el momento menos oportuno. En ese caso hay que dejarlo todo y atenderle, porque, aunque en ese preciso instante haya cosas muy urgentes, seguro que no hay nada m\u00e1s importante. Si se deja pasar la ocasi\u00f3n, porque \u201cahora no, que estoy ocupada\u201d o \u201cdespu\u00e9s me lo cuentas, que tengo trabajo\u201d, habr\u00e1 desaparecido para siempre. Por eso, es decisivo que sepan que cuentan siempre con sus padres, que estamos ah\u00ed, y que lo estemos realmente.\u00a0<strong>El requisito de toda comunicaci\u00f3n es la confianza<\/strong>. Si la primera vez que un hijo nos hace una confidencia \u201cun poco fuerte\u201d, nos echamos las manos a la cabeza, armamos un esc\u00e1ndalo o lo castigamos severamente, probablemente sea la \u00faltima vez que se sincera con nosotros. La confianza es una virtud rec\u00edproca, quien la otorga la recibe a su vez. No es una virtud que se adquiere, sino que se da: la condici\u00f3n de todo di\u00e1logo. Si no confiamos en nuestros hijos, si no les damos confianza, aunque nos resulte dif\u00edcil e, incluso, nos parezca arriesgado, nos quedaremos sin saber lo que les pasa.\u00a0<strong>El tercer requisito para que funcione el di\u00e1logo con hijos adolescentes es aceptar sus formas<\/strong>. No podemos esperar que todo funcione como una balsa de aceite. La serenidad la tenemos que poner los adultos; los hijos tendr\u00e1n probablemente salidas de tono, levantar\u00e1n la voz o discutir\u00e1n apasionadamente. Pretender una conversaci\u00f3n afable con un hijo o una hija adolescente es no entender su registro.<strong>Mediante el di\u00e1logo se razona<\/strong>. No se trata de entablar batallas dial\u00e9cticas, en las que pierde el que menos grita y no gana nadie, sino de razonar y hacer razonar. Pero eso no se consigue a base de poner sobre la mesa buenas razones desde nuestro punto de vista, sino de presentarles razones que tengan peso para ellos. Puede que para un adolescente \u201cestudiar para llegar a ser algo en la vida\u201d no tenga tanto peso como \u201cestudiar para poder trabajar en lo que le gusta\u201d.\u00a0<strong>En quinto lugar, padres e hijos debemos intentar llegar a establecer pactos<\/strong>. El \u201cregateo\u201d puede ser una forma de conversaci\u00f3n que da mucho juego. Aqu\u00ed hay que saber ceder en lo superficial, para \u201cganar\u201d en lo esencial. Quiz\u00e1 merezca la pena \u201ccambiar\u201d un corte de pelo o un tatuaje por un domingo con la familia. La cuesti\u00f3n es que cuando se pacta, se produce un compromiso y el compromiso une.\u00a0<strong>Por \u00faltimo, hay que aprovechar el di\u00e1logo para dar criterios a los hijos<\/strong>. No se trata de hacer de cada conversaci\u00f3n un serm\u00f3n o una reprimenda, que generalmente no sirve para nada, porque el hijo ya est\u00e1 sobre aviso. Los t\u00edpicos sermones o broncas se parecen a esa tormenta que, como se ve venir, nos da tiempo a refugiarnos o a coger el paraguas: te puedes mojar la primera vez, pero no las sucesivas. Siguiendo con el s\u00edmil, las conversaciones con los hijos adolescentes no deber\u00edan ser tormentosas, sino como un fino <strong>\u201ccalabobos\u201d<\/strong> que no logra alarmarnos lo suficiente como para buscar un refugio o sacar el paraguas, pero que acaba moj\u00e1ndonos. Ese \u201cchirimiri\u201d continuo permite que los padres podamos ir sembrando valores y criterios en nuestros hijos.\u00a0En todo momento debemos procurar transmitir optimismo, quiz\u00e1 es lo que m\u00e1s necesitan en la etapa vital que est\u00e1n viviendo. Si somos unos padres gru\u00f1ones que s\u00f3lo sabemos quejarnos por todo, que siempre estamos \u201crallando\u201d con lo mismo, que somos incapaces de ver lo positivo de sus cosas, seguramente estaremos levantando sin querer un muro que intercepta toda comunicaci\u00f3n. Algunas expresiones, que usamos demasiado a menudo, como: <strong>\u201cEstoy harta de ti\u201d, \u201cEres incapaz de hacerlo\u201d, \u201cAprende de tu hermano\u201d, \u201cMe matas a disgustos\u201d\u2026 no propician el di\u00e1logo, sino todo lo contrario. Mejor adoptar una actitud optimista y decir cosas como: \u201cEstoy seguro de que eres capaz de hacerlo\u201d, \u201cEstoy muy orgulloso de ti\u201d, \u201cNoto que cada d\u00eda eres mejor\u201d, \u201cT\u00fa lo lograr\u00e1s\u201d\u2026, seguro que hablamos m\u00e1s con nuestros hijos, porque encuentran en notros \u201cunos padres con los que se puede hablar\u201d.<\/strong>Fuente | Eduquemos en la red<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las Claves para hablar con nuestros hijos adolescentes La comunicaci\u00f3n con un chico (a) adolescente es realmente importante para poder acercarse a \u00e9l. 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