{"id":17898,"date":"2016-03-30T13:41:41","date_gmt":"2016-03-30T18:41:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-cristianas-un-encuentro-en-el-cielo\/"},"modified":"2016-03-30T13:41:41","modified_gmt":"2016-03-30T18:41:41","slug":"reflexiones-cristianas-un-encuentro-en-el-cielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-cristianas-un-encuentro-en-el-cielo\/","title":{"rendered":"Reflexiones Cristianas &#8211; Un Encuentro En El Cielo"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >Reflexiones &#8211; Un Encuentro En El Cielo<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundaci\u00f3n del mundo&#8221; (Mateo 25:34).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando el c\u00e9lebre hombre de <strong>Dios<\/strong> Phillip Brooks estaba si recobrando de una enfermedad y estaba se recusando a recibir visitas, conforme orientaci\u00f3n m\u00e9dica, el agn\u00f3stico Robert G. Ingersoll quiso le visitar, y fue prontamente recibido. &#8220;me siento muy lisonjeado&#8221;, dijo Ingersoll, &#8220;pero, <strong>\u00bfpor qu\u00e9 me recibi\u00f3, despu\u00e9s de recusar a visita de todos sus amigos\u00ed&#8221;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Es muy simple&#8221;,<\/strong> contest\u00f3 el hombre de <strong>Dios<\/strong>, <strong>&#8220;tengo plena confianza de encontrar todos mis amigos en el porvir, mas, \u00e9sta puede ser mi \u00faltima oportunidad de verlo.&#8221;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El hombre y la mujer de <strong>Dios<\/strong>, no apenas si preparan para un encuentro con el Se\u00f1or como tambi\u00e9n se importan con las personas que hacen parte de su vida diaria. Queremos la vida eterna en los Cielos y queremos tambi\u00e9n que nuestros parientes, nuestros amigos y todas las personas de ese mundo, tengan la misma alegr\u00eda, el mismo regocijo, la misma bendici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">El <strong>Se\u00f1or Jesus,<\/strong> un d\u00eda, nos llamar\u00e1 por el nombre. Y dir\u00e1 m\u00e1s:<strong> &#8220;venid, benditos de mi Padre&#8221;<\/strong>. Quiero o\u00edr eso y quiero que todos mis amigos tambi\u00e9n oigan. Soy feliz por tener mi nombre escrito en el Libro de la Vida y deseo ardientemente que el nombre de todos que est\u00e1n me leyendo tambi\u00e9n tengan sus nombres colocados all\u00ed. Quiero festejar con todos la entrada en las mansiones celestiales.<\/p>\n<p align=\"justify\">Existe un himno que dice: <strong>&#8220;Anhelamos ir all\u00e1, anhelamos ir all\u00e1. Que alegr\u00eda ser\u00e1, cuando nosotros nos encontremos all\u00e1&#8221;.<\/strong> S\u00ed, ser\u00e1 un momento de gran alegr\u00eda y goce. Estar en la presencia de nuestro Salvador, para siempre, \u00a1qu\u00e9 felicidad!<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfUsted ya tiene su pasaporte para el Cielo? \u00bfYa abri\u00f3 el coraz\u00f3n para Jesus\u00ed<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones &#8211; Un Encuentro En El Cielo &#8220;Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundaci\u00f3n del mundo&#8221; (Mateo 25:34). Cuando el c\u00e9lebre hombre de Dios Phillip Brooks estaba si recobrando de una enfermedad y estaba se recusando a recibir visitas, conforme orientaci\u00f3n m\u00e9dica, el agn\u00f3stico Robert G. Ingersoll quiso &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-cristianas-un-encuentro-en-el-cielo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abReflexiones Cristianas &#8211; Un Encuentro En El Cielo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17898","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17898","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17898"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17898\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17898"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17898"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17898"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}