{"id":1794,"date":"2015-12-01T00:28:39","date_gmt":"2015-12-01T05:28:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-codicia-sexual-la-guerra-interior\/"},"modified":"2015-12-01T00:28:39","modified_gmt":"2015-12-01T05:28:39","slug":"la-codicia-sexual-la-guerra-interior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-codicia-sexual-la-guerra-interior\/","title":{"rendered":"La codicia sexual: la guerra interior"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por An\u00f3nimo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda en m\u00ed dos sentimientos contradictorios: por un lado, el deseo sobrecogedor de ser limpiado y por otro, el deseo de aferrarme a los placeres er\u00f3ticos. Esto debe de ser lo que Pablo quiso decir en algunos pasajes de Romanos 7. \u00bfPero d\u00f3nde estaba Romanos 8 en mi vida?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Un informe se\u00f1ala que durante una convenci\u00f3n de pastores se alquil\u00f3 el mayor n\u00famero de pel\u00edculas pornogr\u00e1ficas en la historia del hotel. Es indudable que tantas tentaciones sexuales descaradas, el bombardeo constante del doble sentido y de los argumentos a favor de la indulgencia inevitablemente atraen.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Muchas justificaciones tientan al l\u00edder cristiano. \u00abTengo que saber lo que pasa&#8230; El \u00abvoyerismo\u00bb es mejor que el adulterio&#8230; Necesito moderaci\u00f3n; la abstinencia total no es necesaria.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>No hay respuestas f\u00e1ciles. Tampoco podemos bloquear nuestros cerebros ni nuestras gl\u00e1ndulas. Sin embargo, Apuntes Pastorales lo invita a leer este art\u00edculo escrito por un hombre que sirve a tiempo completo en el ministerio. Es un art\u00edculo directo, sin tapujos, pero consideramos importante que as\u00ed sea. La tentaci\u00f3n sexual en sus diversas formas siempre ha seducido a los cristianos, pero las oportunidades de nuestros d\u00edas y el clima en que vivimos le dan a este art\u00edculo gran relevancia para todos nosotros.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>E<\/B>scribo este art\u00edculo en forma an\u00f3nima porque siento verg\u00fcenza, no s\u00f3lo por mi mujer y por mis hijos, sino sobre todo por m\u00ed mismo. Hablar\u00e9 de mi lucha personal con la codicia sexual. Creo que mi experiencia no es fuera de lo com\u00fan y quiz\u00e1s sea t\u00edpica de pastores, escritores y conferencistas. (S\u00e9 que no estoy solo porque las pocas veces que compart\u00ed mi lucha con amigos cristianos, respondieron con historias parecidas a la m\u00eda.)<\/P><br \/>\n<P align=justify>Recuerdo la noche en que experiment\u00e9 por primera vez el apetito carnal desmedido. Durante la adolescencia me hab\u00eda deleitado con la revista Playboy pero mi despertar a la codicia sexual fue a\u00f1os m\u00e1s tarde, ya casado, durante un viaje lejos de mi hogar. Sentado en la habitaci\u00f3n del hotel, mientras hojeaba una gu\u00eda de las posibles actividades en la ciudad, volv\u00eda una y otra vez a la foto inquietante de una bailarina ex\u00f3tica. Se ve\u00eda fresca y atrayente; y estaba sin ropa. La primera vez que vi el aviso, como cristiano instintivamente descalifiqu\u00e9 su show porque iba m\u00e1s all\u00e1 de mis l\u00edmites.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin embargo, mientras miraba un programa de TV ins\u00edpido, el cuerpo de la chica se me aparec\u00eda diciendo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no?\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para ser un cristiano eficaz ten\u00eda que experimentar la vida en su totalidad, \u00bfverdad? \u00bfAcaso Jes\u00fas mismo no com\u00eda con pecadores y prostitutas? Yo pod\u00eda ir como un observador, en el mundo pero no del mundo. Los razonamientos se apilaban para fundamentar mis deseos, y en diez minutos estaba en un taxi rumbo a la \u00abzona roja\u00bb de la ciudad. Quiz\u00e1s Dios se presentar\u00eda, borrar\u00eda mis deseos y me convencer\u00eda de que yo estaba equivocado. Incluso se lo pregunt\u00e9 t\u00edmidamente. \u00a1No hubo respuesta!<\/P><br \/>\n<P align=justify>Entr\u00e9 al bar y all\u00ed me enfrent\u00e9 con la nueva experiencia de pedir un trago. Animado por mis primeros sorbos de whisky, me sent\u00e9 con los ojos pegados al escenario.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La chica era lo que hab\u00eda prometido el aviso. Empez\u00f3 su actuaci\u00f3n vestida y nos hac\u00eda desear quit\u00e1ndose lentamente cada prenda con una sonrisa provocadora. La miraba sin poder creerlo. Para terminar, en un marco de luces centelleantes cruz\u00f3 el escenario desnuda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dos horas despu\u00e9s, sal\u00ed del bar con una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, una excitaci\u00f3n intensa y sorprendido de que en realidad no me hab\u00eda pasado nada. En pocas horas, uno se da cuenta de que en cierto sentido todo cambi\u00f3, pero por otro lado todo sigue igual. Uno sigue siendo la misma persona.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La codicia sexual, se distingue por ser invisible, escurridiza y dif\u00edcil de identificar. Lo que pas\u00f3 esa noche, \u00bffue un pecado? Al principio me dije que no. Para considerarlo codicia sexual, me dec\u00eda hay que mirar a una mujer deseando tener relaciones sexuales con ella. \u00bfAcaso no era eso lo que Jes\u00fas hab\u00eda dicho? En realidad no pod\u00eda recordar haber deseado relaciones con esa chica. Fue algo m\u00e1s privado, m\u00e1s lejano. Lo que pas\u00f3 fue algo r\u00e1pido que se desvaneci\u00f3 sin dejar huellas. Al menos eso cre\u00ed entonces.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La culpa me alcanz\u00f3 esa misma noche. Cuando regres\u00e9 al hotel, ya estaba haciendo oraciones llorosas pidiendo perd\u00f3n. Por un tiempo, y como resultado de ese sentimiento de culpa, me limit\u00e9 a ver pel\u00edculas y revistas pornogr\u00e1ficas. Durante m\u00e1s de diez a\u00f1os estuve en una guerra sin tregua.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A menudo he pensado en que la codicia sexual no se parece a nada de lo que he experimentado. La mayor\u00eda de las cosas que m\u00e1s nos divierten y nos causan emoci\u00f3n, pierden cierto entusiasmo y atracci\u00f3n una vez que las hemos experimentado. El sexo es diferente. No hay mucho que descubrir ni analizar. Cada persona conoce las formas, colores y tama\u00f1os b\u00e1sicos de los \u00f3rganos sexuales. Sin embargo, el mayor conocimiento no reduce su atractivo. \u00be No hay otra experiencia que tenga esa fuerza salvaje.<\/P><br \/>\n<P align=justify>He tratado de analizar la codicia sexual y fraccionarla hasta llegar a sus componentes. \u00bfAcaso nuestras hormonas y cromosomas no podr\u00edan haber sido dispuestas de manera que las personas pudieran m\u00e1s f\u00e1cilmente hallar satisfacci\u00f3n con un solo compa\u00f1ero? \u00bfPor qu\u00e9 no habremos sido creados como los animales, que, salvo en ciertos per\u00edodos, viven su rutina diaria casi sin pensar en el sexo? Podr\u00eda manejar mejor dicha codicia si supiera que s\u00f3lo me atacar\u00e1 en mayo u octubre. Lo que me vuelve loco es no saber y ser continuamente vulnerable.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La codicia sexual es como desear sal cuando uno se est\u00e1 muriendo de sed. \u00bfPor qu\u00e9 no habremos sido hechos s\u00f3lo con ansias por el agua para as\u00ed quitar la sal de los kioscos de revistas, los programas de TV y las pel\u00edculas? Usted dir\u00e1 que Dios no es el que me hace codiciar sino que yo elijo hacerlo y probablemente Dios lo permite como una oportunidad para ejercitar mi virtud. S\u00ed, lo entiendo, pero algunos de ustedes saben por experiencia propia (como yo) que esas perogrulladas piadosas, si bien son correctas, pierden importancia frente a lo que sucede en mi organismo cuando voy a la playa o tomo una de esas revistas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Muchos de ustedes saben lo que es caminar con la mirada a la altura del pecho, hojear con ansias la revista Time en busca de una fotograf\u00eda sexy, desear que hubiera cadenas en las habitaciones de los hoteles para no salir, a no ser que haya pel\u00edculas pornogr\u00e1ficas en el cuarto. Tambi\u00e9n saben lo que es revolcarse en la culpa de esa obsesi\u00f3n y orar llorando con toda la fe que uno pueda reunir para que Dios nos libere.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tambi\u00e9n saben lo que se siente cuando el domingo uno predica sobre la gracia, la obediencia o la voluntad de Dios, con los recuerdos de la noche de codicia sexual todav\u00eda frescos en la mente. Uno se las arregla para terminar el serm\u00f3n prometiendo que no va a permitir que le afecte tanto la pr\u00f3xima vez hasta que, al final del culto, una mujer muy atractiva se acerca sonriendo para saludarlo y felicitarlo por el mensaje. La resoluci\u00f3n desaparece. Y mientras ella le cuenta la bendici\u00f3n que fue el mensaje, uno la est\u00e1 desvistiendo mentalmente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi primera experiencia de codicia sexual no fue la \u00faltima. He visto alrededor de 15 pel\u00edculas pornogr\u00e1ficas. La multitud en esos cines no es como otras con que me relaciono: me recuerdan que ese no es mi lugar, que soy sapo de otro charco. Y desde el punto de vista t\u00e9cnico, est\u00e9tico y er\u00f3tico las pel\u00edculas son aburridas. Sin embargo, cuando anuncian una nueva en el diario, se me hace agua la boca.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aprend\u00ed r\u00e1pidamente que la codicia sexual va en una sola direcci\u00f3n. Uno no puede volver a un nivel m\u00e1s bajo y estar satisfecho. Una revista estremece, una pel\u00edcula excita, un show en vivo inflama la sangre&#8230; Nunca llegu\u00e9 a la prostituci\u00f3n, pero experiment\u00e9 la naturaleza insaciable del sexo lo suficiente como para sentirme aterrado. La codicia sexual no satisface; incita a m\u00e1s.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por momentos esa obsesi\u00f3n lleg\u00f3 a parecerme m\u00e1s bien una posesi\u00f3n. Recuerdo una oportunidad en que sent\u00ed miedo. Estaba de viaje y pas\u00e9 por un bar que anunciaba bailarinas desnudas. Este show no era como los strip tease que hab\u00eda visto. La chica aparec\u00eda desnuda desde el comienzo, y sin verg\u00fcenza se contoneaba a pocos cent\u00edmetros de mi cabeza. Ten\u00eda la mirada clavada en m\u00ed. Eso era tan cercano, tan \u00edntimo que me pareci\u00f3, por un momento aterrador, que se asemejaba m\u00e1s a una relaci\u00f3n que a una actuaci\u00f3n. Lo que sent\u00ed s\u00f3lo puede llamarse posesi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sal\u00ed del bar tambaleando. Sent\u00ed que hab\u00eda cruzado una l\u00ednea divisoria y que ya no podr\u00eda recuperar la inocencia. Ese fin de semana ten\u00eda compromisos importantes pero, en cada uno de ellos, las im\u00e1genes imborrables de la muchacha llenaban mi mente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Me hice una promesa, una m\u00e1s entre tantas. Me promet\u00ed que s\u00f3lo comprar\u00eda Playboy u otras revistas er\u00f3ticas \u00abrespetables\u00bb. Mi inhabilidad para mantenerme puro s\u00f3lo necesitaba algunos l\u00edmites, me dije. Estas son algunas de las justificaciones en las que basaba mi conclusi\u00f3n de contener la codicia sexual en vez de cortarla por lo sano:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl desnudo es un arte. <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa revista Playboy y similares tienen art\u00edculos excelentes. <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nUn poco de estimulaci\u00f3n beneficiar\u00e1 la vida sexual en mi matrimonio. <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nOtros hacen cosas peores. <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfQu\u00e9 es la codicia sexual, al fin y al cabo? El deseo de tener relaciones sexuales con un compa\u00f1ero espec\u00edfico. Yo experimentaba una excitaci\u00f3n general y no un deseo espec\u00edfico. Algunos de estos conceptos (o quiz\u00e1s todos) tienen algo de verdad. Los usaba como un manto para poder atenuar la guerra interior que me atormentaba. Para mi total desconcierto, varias veces hab\u00eda sentido c\u00f3mo la lujuria hac\u00eda eclosi\u00f3n y cobraba un poder siniestro. <\/LI><\/UL><br \/>\n<P align=justify>Cabe aclarar que mi vida no giraba alrededor de la codicia sexual. Pasaban d\u00edas, meses, sin buscar una revista o una pel\u00edcula pornogr\u00e1fica. Y muchas veces lloraba delante de Dios implorando que me quitara ese deseo. \u00bfPor qu\u00e9 no recib\u00eda respuesta? \u00bfPor qu\u00e9 Dios me maldec\u00eda con libertad de decisi\u00f3n cuando esa libertad me alejaba de \u00e9l?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Le\u00ed muchos libros y art\u00edculos sobre la tentaci\u00f3n pero no fueron de mucha ayuda. Los consejos de los diferentes escritos se podr\u00edan resumir de la siguiente manera: \u00abSimplemente deja de hacerlo\u00bb. Aunque intelectualmente pod\u00eda estar de acuerdo con su teolog\u00eda y sus consejos, no hab\u00eda un cambio en m\u00ed.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La mayor parte de ese tiempo odiaba el sexo. Desde ya que conoc\u00eda su placer, pero s\u00f3lo eran cortos momentos que se contrapon\u00edan a d\u00edas y d\u00edas de angustia y culpa. No pod\u00eda conciliar mis fantas\u00edas con la experiencia rutinaria del sexo en el matrimonio. Comenc\u00e9 a ver el sexo como un error de Dios. Al final s\u00f3lo causa tristeza, me dec\u00eda. Con el sexo, cualquier crecimiento espiritual parec\u00eda inalcanzable.<\/P><br \/>\n<P align=justify>He descrito mi ca\u00edda en cierto detalle no para despertar un inter\u00e9s lascivo ni para aumentar la desolaci\u00f3n del que est\u00e1 pasando. Cuento mis luchas porque son reales y para demostrar que hay esperanza, que Cristo vive, y que su gracia puede cortar el c\u00edrculo vicioso de la codicia sexual y la desesperaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En cuanto al efecto de la codicia sexual en mi matrimonio, no lo destruy\u00f3, no me empuj\u00f3 a una relaci\u00f3n ad\u00faltera ni a la prostituci\u00f3n. Fue m\u00e1s sutil. Principalmente me llev\u00f3 a restarle valor a mi esposa como ser sexual. Si admiro un p\u00f3ster de Playboy, Miss Octubre tiene una sonrisa c\u00e1lida e incitante. Ella est\u00e1 conmigo en la sala de mi casa. Se quita la ropa s\u00f3lo para m\u00ed y me deja observarla.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La verdad es que si me sentara al lado de Miss Octubre en un avi\u00f3n, no me dar\u00eda ni la hora ni mucho menos se desvestir\u00eda para m\u00ed. Si yo tratara de iniciar una conversaci\u00f3n, seguramente me parar\u00eda en seco. Sin embargo, por haber recorrido cada cent\u00edmetro de su cuerpo en la fotograf\u00eda, comienzo a mirar a mi esposa desde esa perspectiva. Ella deber\u00eda tener la sonrisa, las curvas, las piernas, la melena pelirroja y los ojos chispeantes de Miss Octubre. Comienzo a concentrarme en los defectos insignificantes de mi esposa y pierdo de vista el hecho de que es una mujer encantadora, c\u00e1lida y atractiva, y que soy muy afortunado por haberla encontrado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El sexo en mi matrimonio se convirti\u00f3 en una v\u00e1lvula de escape para la pasi\u00f3n que crec\u00eda en mi interior. Nunca hab\u00eda hablado del tema con mi esposa, pero estoy seguro de que ella lo percib\u00eda. Creo que empez\u00f3 a verse como un objeto sexual en el sentido de que no era objeto de pasi\u00f3n o romanticismo, sino de mi necesidad f\u00edsica.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Con todo, la dualidad sexual palidec\u00eda ante la dualidad espiritual. Imaginen la brecha que hab\u00eda en m\u00ed cuando dirig\u00eda un retiro espiritual un fin de semana donde ve\u00eda la admiraci\u00f3n y las l\u00e1grimas de compromiso de mis oyentes, y terminaba en mi cuarto devorando el \u00faltimo n\u00famero de Playboy? No pod\u00eda conciliarlo, pero, tampoco pod\u00eda evitarlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hab\u00eda en m\u00ed dos sentimientos contradictorios: por un lado, el deseo sobrecogedor de ser limpiado y por otro, el deseo de aferrarme a los placeres er\u00f3ticos. Esto debe de ser lo que Pablo quiso decir en algunos pasajes de Romanos 7. \u00bfPero d\u00f3nde estaba Romanos 8 en mi vida?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aun cuando la codicia sexual estaba bajo control, todav\u00eda sent\u00eda que manten\u00eda un rinc\u00f3n secreto infranqueable para Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>As\u00ed como recuerdo el momento en que despert\u00e9 a la codicia sexual puedo recordar el comienzo de mi compromiso a la sanidad y restauraci\u00f3n. Tambi\u00e9n sucedi\u00f3 durante un viaje, cuando habl\u00e9 en una conferencia sobre vida espiritual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En ese entonces estaba practicando un r\u00e9gimen bastante estricto de \u00ablujuria controlada\u00bb. Pero esa noche me encontr\u00e9 recorriendo las calles de la zona roja de la ciudad. Encontr\u00e9 un show en vivo de muchachas desnudas sobre una plataforma giratoria que se pod\u00eda ver a raz\u00f3n de tres minutos por 25 centavos. No hay arte, belleza, ni baile. La mujer es un mero objeto sexual. Los hombres est\u00e1n aislados en cabinas como animales enjaulados. No hay v\u00ednculo alguno. Las chicas est\u00e1n tan aburridas que se las puede o\u00edr hablar de los precios de los alimentos. Con todo eso, all\u00ed estaba yo, a tres d\u00edas de hablar un retiro sobre la vida espiritual. Esa noche la culpa y la verg\u00fcenza me abatieron como olas furiosas. Nuevamente vi la imagen desoladora de lo bajo que hab\u00eda ca\u00eddo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hab\u00eda sentido ese remordimiento antes. Sin embargo, lo que m\u00e1s me conmocion\u00f3 fue que mi viaje al retiro, antes siempre placentero, no me produjo nada de placer. Me sent\u00eda igual que si hubiera estado en mi casa leyendo el diario y bostezando. Ese pensamiento me perturb\u00f3. Mi mente volv\u00eda una y otra vez a aquella cabina mugrienta. \u00bfMe estaba volviendo loco? \u00bfIba a perder toda sensaci\u00f3n que valiera la pena? \u00bfSer\u00eda que mi alma se estaba vaciando?<\/P><br \/>\n<P align=justify>A duras penas me las arregl\u00e9 para terminar la conferencia y todos aplaudieron mis charlas; todos fueron bendecidos. Esa noche, solo en mi cuarto, no me dediqu\u00e9 a la pornograf\u00eda, sino que me puse a pensar en lo que me hab\u00eda sucedido en esos diez a\u00f1os, y no me gust\u00f3.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tres d\u00edas despu\u00e9s pas\u00e9 una noche en casa de un gran amigo, pastor de una de las iglesias m\u00e1s grandes de la zona. Nunca antes hab\u00eda compartido con alguien detalles de mi vida lujuriosa, pero mi dualidad estaba llegando a tal punto que sent\u00ed que deb\u00eda hacerlo. Mi amigo me escuch\u00f3 en silencio con compasi\u00f3n y sensibilidad mientras le contaba algunos incidentes y mis temores.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s que termin\u00e9 mi relato se qued\u00f3 sentado mucho tiempo con la mirada triste. Yo esperaba sus palabras de consejo, de consuelo, de sanidad o algo. Necesitaba que alguien me dijera: \u00abTus pecados te son perdonados\u00bb. Primero le tembl\u00f3 el labio, los m\u00fasculos de su cara se crisparon y comenz\u00f3 a llorar; eran gemidos profundos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi amigo no lloraba por m\u00ed, sino por \u00e9l. Comenz\u00f3 a contarme de su propio viaje por el camino de la codicia sexual. Hab\u00eda llegado a sus consecuencias l\u00f3gicas de la lujuria: prostituci\u00f3n, y hasta org\u00edas. Incluso su matrimonio se estaba derrumbando en medio de un juicio de divorcio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Durante un par de semanas viv\u00ed bajo una nube de terror y fatalidad. \u00bfHab\u00eda cruzado una l\u00ednea invisible que dejar\u00eda mi alma manchada para siempre? \u00bfMarchar\u00eda yo tambi\u00e9n como mi amigo hacia la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de mi cuerpo y alma? \u00bfNo hab\u00eda salida para \u00e9l ni para m\u00ed?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Un mes despu\u00e9s de la c\u00f3nversaci\u00f3n con mi amigo le\u00ed un breve libro de memorias, \u00abLo que creo de Frances Mauriac.\u00bb En un cap\u00edtulo sobre la pureza, Mauriac llega a la conclusi\u00f3n de que s\u00f3lo hay una raz\u00f3n para seguir la pureza: \u00abBienaventurados los de limpio coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb (Mt 5.8). La pureza, se\u00f1ala Mauriac, es la condici\u00f3n necesaria para amor sublime, para obtener la posesi\u00f3n superior a cualquier otra: Dios mismo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las bienaventuranzas indican que los pecados son impedimentos para el crecimiento espiritual. Si pecamos los que sufrimos somos nosotros pues no habr\u00e1 desarrollo en nuestro car\u00e1cter ni gozaremos de la imagen de Cristo que hubi\u00e9ramos tenido de no haber pecado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Este pensamiento fue como una alarma a mis o\u00eddos. Comprend\u00eda lo que me estaba perdiendo por seguir alimentando mi codicia sexual: estaba limitando mi intimidad con Dios. El amor que \u00e9l ofrece es tan trascendente y pleno que requiere que nuestras facultades sean purificadas para poder contenerlo.\u00bfPodr\u00eda Dios darme otra sed y otra hambre distinta de lo que yo nunca hab\u00eda podido satisfacer? \u00bfPodr\u00eda el Agua Viva apagar la sed de la codicia sexual?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Conoc\u00eda la vida de Mauriac lo suficiente como para saber que su observaci\u00f3n era la culminaci\u00f3n de una vida de lucha. El hab\u00eda llegado a esa conclusi\u00f3n como la \u00fanica justificaci\u00f3n posible para la abstinencia. Quiz\u00e1s, la disciplina y el compromiso que implica permitirle a Dios purgar las impurezas, conformaban el primer paso esencial hacia una relaci\u00f3n con Dios que yo nunca hab\u00eda conocido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La combinaci\u00f3n de dos factores me prepar\u00f3 para intentar nuevamente un acercamiento a Dios en confesi\u00f3n y fe: por un lado, el pavor que me produjo la dolorosa historia de mi amigo pastor y por otro, el rayo de esperanza de que la b\u00fasqueda de la pureza podr\u00eda transformar el hambre insaciable que hab\u00eda sentido por diez largos a\u00f1os. Or\u00e9 sin esconder nada, y Dios me oy\u00f3.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Deb\u00eda dar un paso de arrepentimiento doloroso pero necesario. El arrepentimiento, se\u00f1ala C.S. Lewis, \u00abno es algo que Dios demanda de ti para recibirte y que te podr\u00eda evitar si lo deseara; es simplemente la descripci\u00f3n del regreso\u00bb. Para m\u00ed, el regreso deb\u00eda incluir una charla con mi esposa, que hab\u00eda sufrido en silencio todos la esos a\u00f1os. Yo hab\u00eda pecado contra ella, y la hab\u00eda ofendido tanto como a Dios. Quiz\u00e1 mi impureza hab\u00eda impedido que nuestro amor creciera, de la misma forma que hab\u00eda bloqueado el amor que pod\u00eda experimentar con Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Le cont\u00e9 casi todo, sabiendo que le estaba poniendo una carga que quiz\u00e1s no pudiera soportar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La hab\u00eda lastimado. S\u00f3lo ella sab\u00eda cu\u00e1nto. Durante diez a\u00f1os, ella hab\u00eda visto c\u00f3mo una neblina invisible me hab\u00eda cautivado, haci\u00e9ndome actuar en forma extra\u00f1a, alej\u00e1ndome de ella.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ahora ella confirmaba sus sospechas. Debe de haberle parecido un rechazo: \u00abno eras suficiente para m\u00ed en el aspecto sexual y tuve que buscar en otro lado\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aun as\u00ed, a pesar del dolor, me dio su perd\u00f3n y su amor. Consider\u00f3 a mi enemigo su enemigo. Abraz\u00f3 mi sed. Me am\u00f3 que con un amor sorprendente, incomprensible y totalmente inmerecido.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ya hace un a\u00f1o de esa conversaci\u00f3n con mi esposa. En ese tiempo, ocurri\u00f3 un milagro. La guerra interior termin\u00f3. En una ocasi\u00f3n, fall\u00e9 nuevamente, un mes despu\u00e9s. Fui a otro show barato. No hab\u00edan transcurrido ni diez segundos cuando empec\u00e9 a sentir un terror despavorido. La sangre golpeaba en mis sienes. El mal se estaba apoderando de m\u00ed. Tuve que salir del show inmediatamente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Corr\u00ed, lo m\u00e1s r\u00e1pidamente que pude para alejarme del lugar y me di cuenta de que hab\u00eda cambiado mucho: antes me sent\u00eda seguro al ceder a la lujuria, pero ahora me sent\u00eda seguro huyendo de la tentaci\u00f3n (2 Ti 2.22). Ped\u00ed al Se\u00f1or fuerzas y me fui.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Aparte de ese encuentro, no he vuelto a tener esa compulsi\u00f3n. Por supuesto que las chicas con blusas o vestidos cortos me llaman la atenci\u00f3n (\u00bfpara qu\u00e9 las usan si no?) pero el terror ya no existe. Los kioscos de revistas perdieron su fuerza de atracci\u00f3n. Hace doce meses que paso frente a ellos Sin tomar una revista. Tampoco volv\u00ed a entrar a un cine de pel\u00edculas pornogr\u00e1ficas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No puedo negar que era placentero. Sin embargo, he ganado una suerte de alarma que me alerta cuando pierdo el rumbo. Por fin despu\u00e9s de diez a\u00f1os, tengo una conciencia y una reserva de fuerzas a mi disposici\u00f3n. Me ha sido necesario mantener una comunicaci\u00f3n abierta y honesta con Dios y con mi esposa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>He tenido dos nuevas experiencias que, debo admitir, han colmado y contrarrestado totalmente la p\u00e9rdida de las experiencias de la codicia sexual.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>En primer lugar, comprob\u00e9 que Dios cumpli\u00f3 su parte del trato<\/B>. He llegado a verlo como no lo hab\u00eda conocido antes. He tenido experiencias con Dios que me han sorprendido por su profundidad e intimidad, experiencias de un orden que no sab\u00eda que exist\u00eda. Algunos de esos momentos fueron mientras le\u00eda la Biblia u oraba, otros, al conversar con otras personas, y el m\u00e1s memorable, debido a mi ocupaci\u00f3n, fue mientras predicaba en una conferencia. Esas experiencias me tocaron, me humillaron, me renovaron y me limpiaron. No hab\u00eda conocido ese nivel de experiencia espiritual y tampoco lo hab\u00eda buscado. Dios se me hab\u00eda revelado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tambi\u00e9n sucedi\u00f3 algo que ni siquiera le hab\u00eda pedido a Dios. <B>La pasi\u00f3n est\u00e1 volviendo a mi matrimonio<\/B>. Mi esposa es nuevamente el centro del romanticismo. Su cuerpo, no el de otra, est\u00e1 cobrando gradualmente la atracci\u00f3n que yo hab\u00eda canalizado en otras fuentes. El acto sexual, que antes hab\u00eda sido irritante y traum\u00e1tico, tanto como una experiencia placentera, est\u00e1 volviendo a tener el misterio, la trascendencia y el deleite indescriptible, partes de su dise\u00f1o original.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Estos dos hechos que ocurrieron con tan poco tiempo entre s\u00ed me mostraron por qu\u00e9 los m\u00edsticos, incluyendo los autores b\u00edblicos, suelen emplear la experiencia de la intimidad sexual como met\u00e1fora de \u00e9xtasis espiritual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tomado de Leadership. Usado con permiso<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por An\u00f3nimo Hab\u00eda en m\u00ed dos sentimientos contradictorios: por un lado, el deseo sobrecogedor de ser limpiado y por otro, el deseo de aferrarme a los placeres er\u00f3ticos. Esto debe de ser lo que Pablo quiso decir en algunos pasajes de Romanos 7. \u00bfPero d\u00f3nde estaba Romanos 8 en mi vida? 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