{"id":1800,"date":"2015-12-01T00:28:54","date_gmt":"2015-12-01T05:28:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-abandonan-la-iglesia-los-hijos-de-creyentes\/"},"modified":"2015-12-01T00:28:54","modified_gmt":"2015-12-01T05:28:54","slug":"por-que-abandonan-la-iglesia-los-hijos-de-creyentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-abandonan-la-iglesia-los-hijos-de-creyentes\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 abandonan la iglesia los hijos de creyentes?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por F\u00e9lix Ortiz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La mayor cultura y educaci\u00f3n ha tra\u00eddo consigo nuevas y desconocidas presiones, ataques y cuestionamientos de la fe de los hijos de creyentes. Su fe, en muchos casos una fe cultural, no meditada, no profundizada, no madurada, no asimilada en la vida cotidiana, ha sido despiadadamente desafiada y puesta en entredicho por las ideolog\u00edas y filosof\u00edas prevalecientes en nuestra sociedad.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">I. INTRODUCCI\u00d3N<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recientemente conversaba con un l\u00edder evang\u00e9lico centroamericano y me comentaba la tremenda realidad de que en su pa\u00eds, tres de cada cinco j\u00f3venes abandonaban la iglesia. Este dato era tremendamente preocupante, porque en su opini\u00f3n cuestiona la realidad del crecimiento de la iglesia en aquel pa\u00eds de habla castellana. Dicho de otro modo, \u00bfhay un crecimiento real si perdemos tres de cada cinco j\u00f3venes de nuestras iglesias? El dato era realmente sorprendente; sin embargo, todav\u00eda lo fue m\u00e1s el saber que esta situaci\u00f3n es compartida por muchos de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y, naturalmente, Espa\u00f1a.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al pensamiento no le cost\u00f3 demasiado pasar de la realidad americana a la espa\u00f1ola. La situaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds es sin duda tan grave o m\u00e1s que la de las naciones comentadas. Los hijos de creyentes est\u00e1n abandonando la iglesia. Esto es un hecho que todos nosotros podemos constatar simplemente mirando a nuestro alrededor. Como persona dedicada desde hace a\u00f1os al trabajo entre la juventud lo he podido comprobar visitando y conociendo iglesias no solamente de mi propia denominaci\u00f3n sino tambi\u00e9n de otras. El lamento es un\u00e1nime y generalizado: \u00a1nuestros j\u00f3venes est\u00e1n desertando de la iglesia, abandonan la fe y los valores de sus padres! Esto ha sido corroborado por los comentarios de otros l\u00edderes y compa\u00f1eros de ministerio \u00bfQu\u00e9 sucede con los hijos de los creyentes? \u00bfPor qu\u00e9 abandonan la iglesia? \u00bfPuede detenerse este terrible proceso? Y si la respuesta es positiva, \u00bfqu\u00e9 puede hacerse, qu\u00e9 debe hacerse? <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. CAUSAS<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una fe cultural<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una realidad sociol\u00f3gica que no podemos ni debemos ignorar. En nuestras congregaciones hay un n\u00famero creciente de personas que son segunda e incluso tercera generaci\u00f3n de evang\u00e9licos. Se trata de muchachos y muchachas que, por decirlo de alguna manera, no vienen directamente del mundo, no provienen de un ambiente no cristiano o secular, sino que se incorporan a nuestras iglesias porque sus padres se convirtieron y ellos ya han nacido en un contexto evang\u00e9lico. Es precisamente cuando aumenta el n\u00famero de hijos de creyentes en nuestras iglesias, que comienza la deserci\u00f3n de los mismos. El proceso incluso se ve agravado por la existencia de una tercera generaci\u00f3n de evang\u00e9licos, hijos de los hijos de aquellos que una vez abandonaron el mundo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 quiere decir todo esto? Fundamentalmente, que han habido dos generaciones de evang\u00e9licos que han accedido a la informaci\u00f3n relacionada con la fe y el Evangelio no por una decisi\u00f3n propia sino como consecuencia de una herencia cultural familiar. Estos j\u00f3venes han crecido desde peque\u00f1os conociendo y teniendo acceso a toda la informaci\u00f3n que permite a una persona ser cristiana, han tenido numerosas oportunidades de formaci\u00f3n, de recibir instrucci\u00f3n y de familiarizarse con la fe que puede otorgarles la salvaci\u00f3n. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto, sin embargo, tiene ventajas e inconvenientes. La ventaja es que les ha permitido un acceso privilegiado al conocimiento de Dios y su Palabra. Desde la ni\u00f1ez han podido aprender conceptos que pueden no s\u00f3lo otorgarles la salvaci\u00f3n sino hacer que sus vidas sean mucho m\u00e1s ricas, plenas y dignas de ser vividas. Han podido conocer el consejo de Dios que puede librar de multitud de situaciones de dolor y sufrimiento como consecuencia del pecado. Pero tambi\u00e9n esto tiene inconvenientes. El conocimiento sin pr\u00e1ctica produce un efecto de inmunizaci\u00f3n. Estos j\u00f3venes saben pero no viven y, por tanto, pueden llegar a pensar que el Evangelio realmente no funciona y no sirve para la vida cotidiana. Pueden pensar que estar en la iglesia es lo mismo que formar parte de la familia de Dios y no ver o no entender la necesidad de la conversi\u00f3n personal. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchos de estos j\u00f3venes se ha dado o se da una confusi\u00f3n en relaci\u00f3n con la experiencia de conversi\u00f3n. \u00bfCreen por convicci\u00f3n personal propia o porque han recibido esas creencias de sus padres? \u00bfSon religiosos o convertidos? \u00bfHan aceptado a Jes\u00fas o han aceptado una \u00e9tica y una moral? \u00bfTienen relaci\u00f3n o tienen religi\u00f3n? Para algunos lectores de este art\u00edculo estas afirmaciones tal vez puedan carecer de sentido, pero son muy importantes. Demasiado a menudo hemos dado por sentado que todos estos j\u00f3venes eran creyentes simplemente porque estaban all\u00ed, y les hemos exigido conformidad con un estilo de vida que no pod\u00edan mantener simplemente porque no eran creyentes y, a diferencia de sus padres, nunca hab\u00edan tenido una experiencia personal de salvaci\u00f3n porque nunca hab\u00edan entendido qu\u00e9 es lo que Dios esperaba y exig\u00eda de ellos. En definitiva, hemos partido de la premisa de que eran creyentes, en vez de que no lo eran.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta crisis de identidad religiosa, esta confusi\u00f3n en relaci\u00f3n con su fe y su experiencia personal de conversi\u00f3n, los hijos de creyentes reaccionan de dos formas diferentes:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Abandono de la iglesia. Tengo 41 a\u00f1os y son muchos los hombres y mujeres de mi generaci\u00f3n que han abandonado el Evangelio. De hecho, me encuentro entre ese escaso n\u00famero de los que permanecimos fieles. Todos nosotros podemos recordar compa\u00f1eros, amigos, familiares que hoy no est\u00e1n con nosotros pero que un d\u00eda estuvieron. Muchos de ellos abandonaron la fe tal vez debido a que conocieron la letra pero nunca tuvieron un encuentro personal con Cristo. Tuvieron religi\u00f3n, no relaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Nominalismo evang\u00e9lico. Esta es la segunda respuesta. M\u00e1s y m\u00e1s el nominalismo no es un fen\u00f3meno exclusivamente cat\u00f3lico. Muchas personas en nuestras iglesias viven una fe nominal, caracterizada por la observancia de un m\u00ednimo de manifestaciones externas y un escaso compromiso con los ideales radicales del Evangelio. Una peque\u00f1a minor\u00eda mantiene vivas y en funcionamiento la mayor\u00eda de nuestras iglesias ante la pasividad y\/o indiferencia de una mayor\u00eda.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aumento del nivel cultural<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis padres no pudieron ni siquiera acabar sus estudios primarios. Yo he tenido la oportunidad de acabar la universidad y hacer un curso de postgrado en un pa\u00eds extranjero. Mis padres nunca so\u00f1aron que su hijo tendr\u00eda semejantes oportunidades culturales. Mi caso no es \u00fanico. La generaci\u00f3n de la postguerra (en Espa\u00f1a) trabaj\u00f3 duro para conseguir que sus hijos tuvieran las oportunidades culturales y materiales que ellos nunca pudieron obtener. A principios del periodo hist\u00f3rico que abarca este art\u00edculo un graduado universitario en nuestras iglesias era \u00abrara avis\u00bb y el orgullo de toda la congregaci\u00f3n. Conforme fuimos avanzando, el n\u00famero de personas con acceso a la universidad aument\u00f3 notablemente y hoy en d\u00eda los j\u00f3venes con formaci\u00f3n universitaria est\u00e1n siendo cada vez m\u00e1s habituales en los ambientes evang\u00e9licos.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor cultura y educaci\u00f3n ha tra\u00eddo consigo nuevas y desconocidas presiones, ataques y cuestionamientos de la fe de los hijos de creyentes. Su fe, en muchos casos una fe cultural, no meditada, no profundizada, no madurada, no asimilada en la vida cotidiana, ha sido despiadadamente desafiada y puesta en entredicho por las ideolog\u00edas y filosof\u00edas prevalecientes en nuestra sociedad.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los j\u00f3venes han visto su d\u00e9bil fe puesta bajo asedio y se han producido dudas y crisis con respecto a la validez, racionalidad y sentido de la misma. Desgraciadamente y con excesiva frecuencia estas dudas no s\u00f3lo no han sido resueltas por la iglesia, sino que las personas han sido cuestionadas y vistas como sospechosas por el simple hecho de atreverse a no tener las cosas claras. Una duda no resuelta conduce a una crisis de fe, a una creencia de que el Evangelio no es realmente compatible con una mente racional, con una formaci\u00f3n intelectual. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A modo de resumen, es posible que la confusi\u00f3n en relaci\u00f3n a la experiencia de la conversi\u00f3n y la falta de respuesta a las dudas y crisis de fe hayan sido, si no los \u00fanicos, dos factores fundamentales que nos permiten entender el porqu\u00e9 del abandono de la iglesia por parte de los hijos de los creyentes.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Modelos deficientes<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una tercera raz\u00f3n por la cual los j\u00f3venes abandonan la iglesia son los modelos deficientes de espiritualidad que hay a su disposici\u00f3n. Lamentablemente, muy a menudo, no somos lo suficientemente conscientes de la tremenda importancia de los modelos o marcos de referencia para lo j\u00f3venes. \u0083stos proporcionan puntos de orientaci\u00f3n que, por medio del enfrentamiento, el contraste, la comparaci\u00f3n o la imitaci\u00f3n les ayudan a desarrollar y formar su identidad personal, incluyendo naturalmente su identidad espiritual. Cuando estos marcos o modelos son deficientes el joven, como afirma el educador Antonio Jim\u00e9nez Ortiz, desarrolla una aguda fragmentaci\u00f3n interna, sin columna vertebral que sostenga su personalidad. \u00bfCu\u00e1les son los dos marcos b\u00e1sicos de referencia para la formaci\u00f3n de la identidad espiritual del joven? Sin duda, la iglesia y la familia. Entonces, si estos son d\u00e9biles y no cumplen adecuadamente su funci\u00f3n, no ha de extra\u00f1arnos que se produzca un abandono de la fe por parte de los j\u00f3venes.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablemos en primer lugar de la iglesia. \u00bfSomos plenamente conscientes del tremendo poder moldeador que tiene la congregaci\u00f3n sobre el individuo? No es una exageraci\u00f3n afirmar que los grupos, por norma general, moldean a su imagen y semejanza a los individuos que en ellos se integran. \u00bfPor qu\u00e9 se produce esta influencia? Bien, esto es debido a que el grupo ya en funcionamiento y normalmente con muchos a\u00f1os de estructuraci\u00f3n provee al individuo que se desea integrar en \u00e9l una serie de pautas de comportamiento que son presentadas como la \u00abnormalidad\u00bb y por tanto, el reci\u00e9n llegado observa a su alrededor y aprende el comportamiento norma, es decir, lo que se espera de \u00e9l. Pongamos un ejemplo que nos ayude a entenderlo. Si nos incorporamos a un nuevo trabajo, normalmente el primer d\u00eda procuramos llegar con antelaci\u00f3n suficiente a la hora de comienzo de la jornada laboral. Pero si observamos que todo el mundo llega diez o quince minutos m\u00e1s tarde del horario supuesto, se ponen a leer el peri\u00f3dico, comentan las noticias del d\u00eda y el partido del s\u00e1bado y tan s\u00f3lo se ponen a trabajar media hora despu\u00e9s de cuando se supon\u00edan que deb\u00edan hacerlo \u00bfqu\u00e9 conclusiones sacaremos? Si ese comportamiento se da d\u00eda tras d\u00eda, asumiremos que esa es la \u00abnormalidad\u00bb y nos adaptaremos a la misma.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo sucede con nuestras iglesias. Cuando el ni\u00f1o crece y se convierte en joven y busca su propia identidad espiritual, \u00bfhacia d\u00f3nde dirigir\u00e1 sus miradas? Sin duda, en primer lugar a la comunidad (posteriormente hablaremos de la familia). \u0083sta le ofrecer\u00e1 una idea de lo qu\u00e9 significa ser cristiano y en qu\u00e9 consiste la vida cristiana. Si nos encontramos ante una comunidad comprometida, amante de la Palabra, celosa en la evangelizaci\u00f3n, comprometida con la santidad y ardiente en la adoraci\u00f3n, nuestro joven asumir\u00e1 que la vida cristiana \u00abnormal\u00bb consiste precisamente en eso y tendr\u00e1 un modelo correcto y desafiante. Si contrariamente encuentra una comunidad fr\u00eda, legalista, poco comprometida con la santidad, la evangelizaci\u00f3n y carente de entusiasmo por la Palabra, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 nuestro joven? Hay much\u00edsimas posibilidades de que rechace una fe que probablemente considere hip\u00f3crita y carente de sentido.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un estudio realizado por el pastor Carl K. Spackman y publicado en su libro Transmitiendo la fe a nuestros hijos (Ediciones Las Am\u00e9ricas: M\u00e9xico 1992) indica que un 19,3% de los j\u00f3venes encuestados manifestaron que la hipocres\u00eda en la iglesia era la raz\u00f3n decisiva para su abandono de la fe. En efecto, los j\u00f3venes nos observan, sacan sus conclusiones y toman sus decisiones con respecto a la fe. En muchas ocasiones, sin ser ni siquiera conscientes de ello, los estamos empujando al abandono de la fe con nuestro pobre, hip\u00f3crita y mezquino estilo de vida. En este contexto cabr\u00eda recordar las palabras de Jes\u00fas: \u00ab\u0085imposible es que no vengan tropiezos; mas \u00a1ay de aquel por quien vienen! Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos peque\u00f1itos\u00bb (Lucas 17:1, 2)<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las iglesias y sus l\u00edderes nos deber\u00edamos plantear muy seriamente qu\u00e9 tipo de influencia estamos teniendo sobre nuestros ni\u00f1os y nuestros j\u00f3venes. \u00bfPodr\u00eda darse la triste situaci\u00f3n de que lejos de ayudarles a acercarse al Se\u00f1or, seamos una piedra de tropiezo y esc\u00e1ndalo para ellos? Hace falta madurez, honestidad y humildad para contestar esta pregunta y actuar en consecuencia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El otro marco de referencia es el ofrecido por los padres. El Doctor Kenneth E. Hyde, investigador de la Universidad de Birmingham y autor entre otros libros de Religion in Chilhood and Adolescence (La religi\u00f3n en la ni\u00f1ez y la adolescencia,The Religious Education Press: Birmingham, Alabama, 1990) hace una afirmaci\u00f3n que es desafiante y esperanzadora para todos los padres creyentes:<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para concluir, los descubrimientos cient\u00edficos confirman lo que hac\u00eda tiempo ya hab\u00edamos entendido. La religi\u00f3n es aprendida en primer lugar en el hogar, y la calidad de la vida religiosa de los padres, y su involucramiento activo en la iglesia es la m\u00e1s grande las influencias que reciben los adolescentes. Los hijos adoptan las actitudes y opiniones de sus padres; la adolescencia trae una madurez emocional e intelectual m\u00e1s grande y con ello una actitud m\u00e1s cr\u00edtica\u0085 La influencia de los amigos se convierte en algo de gran influencia \u0097pero su elecci\u00f3n de los amigos habr\u00e1 sido afectada por las actitudes que ya se hayan formado en sus hogares.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esperanza y responsabilidad. El hogar es la principal influencia a la hora de formar la identidad espiritual de los j\u00f3venes. <B>La iglesia no es y no deber\u00eda ser la principal fuerza<\/B> <B>moldeadora de la identidad espiritual de los ni\u00f1os y j\u00f3venes<\/B>. No estamos afirmando nada nuevo. De hecho la Escritura claramente coloca en los hombros de los padres dicho privilegio y responsabilidad. Deuteronomio 6:4-9 es el pasaje emblem\u00e1tico. En contraste, no encontramos ni un s\u00f3lo pasaje en que esta responsabilidad sea delegada en la iglesia, aunque \u00e9sta tenga un papel importante.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente, hoy en d\u00eda se est\u00e1n dando dos fen\u00f3menos que contribuyen a que los j\u00f3venes dejen la fe. Por un lado, la baja calidad espiritual de los padres. Muchos padres no cultivan su propia vida espiritual, no dedican tiempo a un mejor y m\u00e1s profundo conocimiento de Dios y su Palabra y su vida religiosa se ha convertido en nominal en un alto porcentaje. El resultado directo de esto es el abandono de la fe como estilo de vida. Los valores, prioridades, formas de comportamientos, ilusiones y otras fuerzas que mueven a estos adultos ya no son las que emanan de la Biblia, al menos no principalmente, sino las normales que mueven a cualquier miembro de nuestra sociedad. Esta p\u00e9rdida de valores b\u00edblicos afecta a los hijos, que no ven una coherencia entre lo que sus padres dicen y viven. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Doctor Juli\u00e1n Melgosa de la Open University de Londres afirma: <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dice, y con raz\u00f3n, que el joven cierra el o\u00eddo al consejo y abre los ojos al ejemplo. Cuando lo que se sostiene de palabra no es confirmado con los hechos, es l\u00f3gico que no s\u00f3lo se ponga en duda la fidelidad a los principios de los mayores, sino que se cuestione incluso la validez de estos principios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, existen muchos padres que son fieles al Se\u00f1or, comprometidos con su Palabra y la iglesia local, y ven con temor c\u00f3mo sus hijos se acercan a esa edad cr\u00edtica en que pueden dejar la fe. En algunas ocasiones se produce un abandono de la fe porque los padres no han sido conscientes de cu\u00e1l era su papel como educadores y, por tanto, no lo han podido asumir.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La educaci\u00f3n no es algo que simplemente sucede; es una acci\u00f3n consciente de la voluntad que tiene como finalidad producir un cambio conductual y moral en la vida de los hijos. Dicho de otra manera, la educaci\u00f3n no sucede, se provoca y se lleva a cabo, se promueve. Del pasaje de Deuteronomio antes mencionado podemos sacar tres principios claves que todos los padres debemos aplicar en nuestro proceso educativo con los hijos:<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">El primer principio es el de encarnar la verdad en nuestras vidas. Nuestros hijos deben ver que somos coherentes con nuestras creencias, no perfectos; que vivimos aquellos principios, h\u00e1bitos y estilos de vida que nacen de la Palabra y que deseamos que ellos los asuman e incorporen en sus vidas. No vamos a hacer una lista exhaustiva de todos ellos, pero los padres hemos de encarnar, entre otras cosas, el perd\u00f3n, la entrega, el amor incondicional, el servicio y el respeto. Debemos mostrar que amamos y seguimos a nuestro Dios de forma consciente y responsable.\n<li style=\"text-align: justify;\">El segundo principio es la repetici\u00f3n continuada de los preceptos de la Palabra de Dios. El hogar es el lugar para ense\u00f1ar la Biblia y sus principios a nuestros hijos. Una y otra vez hemos de exponerlos, ense\u00f1arlos y repetirlos. Tenemos que asegurarnos de que nuestros j\u00f3venes conocen y entienden el consejo de Dios y tienen la oportunidad de aplicarlo en sus vidas. Para ellos hemos de tener tiempos formales (culto familiar o similares) y tiempos informales de ense\u00f1anza (usando las situaciones reales y cotidianas de la vida)\n<li style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, hemos de ayudarlos a aplicar los principios de la Biblia en las situaciones de su vida cotidiana. Debemos aprovechar cualquier situaci\u00f3n, incidente y experiencia para hacer aflorar los preceptos y ense\u00f1anzas del Se\u00f1or y relacionarlos de manera viva y relevante con ellos. De esta manera nuestros hijos aprender\u00e1n que la Escritura involucra todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida, y que tiene y puede dar luz sobre cualquier circunstancia o situaci\u00f3n humana. <\/LI>\n<p style=\"text-align: justify;\">III POSIBLES SOLUCIONES<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un buen diagn\u00f3stico es b\u00e1sico para un tratamiento eficaz. Hemos tratado de discernir las causas del abandono de la iglesia por parte de los hijos de los creyentes, porque partir de ellas es fundamental para tratar de aportar soluciones de cara al futuro. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer al respecto?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Ayudar a los j\u00f3venes a clarificar su experiencia de conversi\u00f3n. Vamos a partir de unas premisas claras. Nuestros hijos no son creyentes por el mero hecho de estar en el local de la iglesia. Tampoco lo son por tener toda la informaci\u00f3n necesaria, a menudo fragmentada y presentada sin sistema ni coherencia, o porque se hayan bautizado.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos de pensar en t\u00e9rminos de un campo de misi\u00f3n o evangelizaci\u00f3n interior. Muchos de nosotros nos sorpender\u00edamos al comprobar el escaso conocimiento b\u00edblico de nuestros j\u00f3venes, su deformada comprensi\u00f3n de la vida cristiana, la ideas peregrinas que tienen acerca de Dios, lo mucho que est\u00e1n influidos por valores y filosof\u00edas no cristianas, todo ello incluso aunque est\u00e9n bautizados y activos en su grupo de j\u00f3venes.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesitamos plantearnos estrategias para evangelizar a nuestros j\u00f3venes teniendo en cuenta sus caracter\u00edsticas. Son personas que conocen la informaci\u00f3n b\u00e1sica, que pueden dar las respuestas correctas sin que necesariamente hayan tenido una experiencia real de conversi\u00f3n ni una comprensi\u00f3n del significado y las implicaciones de lo que saben. Para muchos de ellos, la fe es m\u00e1s una cuesti\u00f3n de conceptos que de experiencia.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es trabajo de la iglesia ayudarles a clarificar su posici\u00f3n delante de Dios. No es nuestra responsabilidad negar ni afirmar su situaci\u00f3n ante \u00c9l, antes bien procurar los medios y las situaciones que les permitan a ellos mismos entender de forma clara y directa el Evangelio, c\u00f3mo \u00e9ste se relaciona con su realidad personal y qu\u00e9 espera Dios de cada uno de ellos. Debemos asegurarnos de que todos y cada uno de ellos sean confrontados con el mensaje de salvaci\u00f3n, de tal manera que como resultado de dicha confrontaci\u00f3n todos, sin excepci\u00f3n, entiendan cu\u00e1l es su posici\u00f3n ante Dios.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Crear espacios de libertad para las dudas y las crisis. La duda no es mala, es una actitud intelectual que hace que la persona precise de m\u00e1s informaci\u00f3n o una mejor comprensi\u00f3n que la que actualmente tiene, y no debe ser confundida con la incredulidad, que es una negativa a creer. La duda es honesta, la incredulidad no lo es. La duda debe de ser respetada, valorada y aceptada. Es m\u00e1s, creemos que debe primarse que los j\u00f3venes puedan expresar sus dudas con toda crudeza y profundidad, sin que ello implique el riesgo de que sean \u00abcatalogados\u00bb o bien marginados emocional o espiritualmente. <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos adultos, dirigentes o no, ven la duda como algo peligroso a erradicar. Las dudas no se erradican, si por tal t\u00e9rmino se entiende reprimirlas, ignorarlas, pretender que no existen u obligar, directa o indirectamente, a sus portadores a ocultarlas. Las dudas se resuelven con amor y con respuestas honestas, \u00edntegras y coherentes. Un l\u00edder de j\u00f3venes, que siempre favoreci\u00f3 que \u00e9stos expresaran todo tipo de dudas, acostumbraba agradecerles su confianza por hacerlo y promet\u00eda que siempre encontrar\u00edan una respuesta \u00edntegra, honesta e intelectualmente coherente. Tal vez no ser\u00eda la que los j\u00f3venes deseaban o\u00edr, pero sin duda los propios j\u00f3venes sabr\u00edan apreciar la coherencia de la misma. Pensamos sinceramente que \u00e9ste es el tipo de actitudes que deber\u00edan de existir ante la duda. Es posible que la raz\u00f3n por la que muchos adultos se horrorizan delante de \u00e9stas sea el hecho de la propia debilidad e inseguridad espiritual en la que ellos mismos viven. La inseguridad de otros pone de manifiesto su propia inseguridad y debilidad, tan laboriosamente mantenida bajo control.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos de transmitir a nuestros hijos el sentimiento de que la fe no ha de tener miedo de ser cuestionada. La fe, si es verdadera, tal y como creemos los cristianos, no debe tener miedo de la prueba de la duda. Si permitimos que nuestros j\u00f3venes se cuestionen y planteen su fe y somos responsables en elaborar y proveer respuestas coherentes y maduras, la fe de nuestros hijos prevalecer\u00e1. Sin embargo, no olvidemos que una duda no resuelta o reprimida puede ser una semilla de incredulidad. Por otra parte, animar a nuestros j\u00f3venes a expresar sus dudas puede ser tremendamente beneficioso para nosotros, ya que nos permitir\u00e1 conocer sus necesidades reales, sabremos cu\u00e1l es su situaci\u00f3n, y estaremos en condiciones de ayudarlos.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Hacer una seria autocr\u00edtica como congregaci\u00f3n. Cuando nos convertimos somos a\u00f1adidos al cuerpo de Cristo, pasamos a formar parte de la familia de Dios y, nos guste o no, seamos conscientes o no, entramos en una situaci\u00f3n de interdependencia los unos de los otros. Ya no somos seres aislados que viven su vida en solitario e individualmente. Como cuerpo interdependiente, todo lo que yo hago tiene repercusiones positivas o negativas en otros miembros de la asamblea. Mi testimonio, sin que yo tal vez tenga la m\u00e1s m\u00ednima conciencia, puede ser un factor de motivaci\u00f3n, est\u00edmulo, consuelo y \u00e1nimo para otros hermanos y hermanas, o de des\u00e1nimo, desmotivaci\u00f3n y una raz\u00f3n m\u00e1s para que otros se alejen o se enfr\u00eden en su relaci\u00f3n con el Se\u00f1or. Por esta raz\u00f3n, las congregaciones encabezadas por sus l\u00edderes deben hacer un sano y necesario ejercicio de autocr\u00edtica y plantearse: \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 afectando a nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes nuestra vida como congregaci\u00f3n? \u00bftenemos un estilo de vida digno de ser imitado? \u00bfsomos motivo de \u00e1nimo, est\u00edmulo y motivaci\u00f3n para el sector m\u00e1s joven de nuestra hermandad?<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Proveer a los padres con motivaci\u00f3n, recursos y adiestramiento para que puedan desempe\u00f1ar su funci\u00f3n educadora. Hemos afirmado el protagonismo de los padres en la funci\u00f3n de transmitir la fe y ayudar a los j\u00f3venes a formar su identidad religiosa. La iglesia no puede dejar solos ante tama\u00f1a responsabilidad a los progenitores. Tenemos la firme convicci\u00f3n de que es responsabilidad de la iglesia local ser un soporte y un constante motivo de \u00e1nimo para los padres. La iglesia local puede cumplir esta funci\u00f3n de la siguiente manera: <\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, dando a los padres ense\u00f1anza y visi\u00f3n acerca de cu\u00e1l es su papel como padres. La iglesia debe ense\u00f1arles qu\u00e9 es lo que el Se\u00f1or espera de ellos en relaci\u00f3n a la educaci\u00f3n de sus hijos y motivarlos a llevar a cabo la tarea encomendada.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, la iglesia debe adiestrar a los padres acerca de c\u00f3mo llevar a cabo la tarea. No s\u00f3lo hemos de alertar a las personas acerca de su responsabilidad. A menos que los adiestremos y les ense\u00f1emos c\u00f3mo hacerlo, vamos a producir en muchos padres m\u00e1s frustraci\u00f3n que \u00e1nimo. No olvidemos que, afortunadamente, muchos son plenamente conscientes de su responsabilidad y lo \u00fanico que necesitan es que alguien les ayude a saber c\u00f3mo pueden llevarla a cabo.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00faltimo lugar, las comunidades locales deben proveer a sus miembros con los recursos necesarios para realizar su tarea. La iglesia debe buscar y averiguar cu\u00e1les son los mejores materiales y m\u00e9todos que pueden ser usados por los padres y ponerlos a disposici\u00f3n de los mismos.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IV. CONCLUSI\u00d3N<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestros hijos han de tomar sus propias decisiones en relaci\u00f3n a Dios. Todo ser humano es responsable personal e individualmente de la actitud que tome ante el Se\u00f1or y su Evangelio. Nuestros j\u00f3venes son entidades morales libres y responsables, y finalmente es suya la decisi\u00f3n. Sin embargo, es responsabilidad de la iglesia proveer lo necesario para que esta decisi\u00f3n pueda ser tomada con plena comprensi\u00f3n de las implicaciones y consecuencias de la misma. \u00bfEvitaremos que nuestros hijos abandonen la iglesia si les ayudamos a clarificar su confusi\u00f3n con relaci\u00f3n a la conversi\u00f3n y les proveemos de respuestas a sus dudas? Mi convicci\u00f3n es que probablemente muchos casos de deserci\u00f3n podr\u00edan ser solucionados si prest\u00e1ramos atenci\u00f3n a estos dos factores claves. Quiera Dios que ning\u00fan joven m\u00e1s abandone la fe debido a que no hemos provisto los medios necesarios para ayudarlos en este sentido.<\/P><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F\u00e9lix Ortiz Fern\u00e1ndez ha trabajado durante veinte a\u00f1os con Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo. Actualmente comparte esa actividad con la de pastor de j\u00f3venes en la iglesia Bona Nova en Barcelona, Espa\u00f1a. Ha estudiado Historia y Educaci\u00f3n para adultos, y tiene una maestr\u00eda en Educaci\u00f3n. Es autor de varios libros para j\u00f3venes: Expediente X, Conociendo a Jes\u00fas, Siguiendo a Jes\u00fas, Vaya caos, etc\u00e9tera.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por F\u00e9lix Ortiz La mayor cultura y educaci\u00f3n ha tra\u00eddo consigo nuevas y desconocidas presiones, ataques y cuestionamientos de la fe de los hijos de creyentes. 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