{"id":18005,"date":"2016-03-30T13:47:49","date_gmt":"2016-03-30T18:47:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-una-mesa-repleta-de-bendiciones\/"},"modified":"2016-03-30T13:47:49","modified_gmt":"2016-03-30T18:47:49","slug":"reflexiones-una-mesa-repleta-de-bendiciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-una-mesa-repleta-de-bendiciones\/","title":{"rendered":"Reflexiones &#8211; Una Mesa Repleta De Bendiciones"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >Reflexiones Cristianas &#8211; Una Mesa Repleta De Bendiciones<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&#8220;Mi Dios, pues, suplir\u00e1 todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jes\u00fas&#8221; (Filipenses 4:19).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Podemos imaginar una mesa repleta, llena de comidas deliciosas.  A su rededor est\u00e1n reunidas personas hambrientas.  Dios dispuso la comida.  Es totalmente gratuita.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si alguna persona est\u00e1 alrededor de la mesa y no saborea la comida, es una decisi\u00f3n exclusivamente de ella.  Estar hambriento, delante de una mesa llena, y no aprovechar la comida, es un comportamiento irracional.  Es eso lo que ha acontecido todo el tiempo .  la generosidad de Dios no es aprovechada.  Dios ofrece comida espiritual, pero, \u00c9l no forzar\u00e1 a nadie a comerla.  El hombre debe tomar iniciativa y participar de aquello que Dios le da.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfHemos nosotros estado delante de las bendiciones del Se\u00f1or sin disfrutar de ninguna de ellas\u00ed  \u00bfHemos ignorado todo cuanto el Se\u00f1or nos ofrece, preferiendo los enga\u00f1os del mundo que no alimentan el alma y a\u00fan nos alejan de Su presencia?  \u00bfHemos pasado hambre espiritual \u00a0estando delante de un harto banquete que Dios tiene listo para nosotros\u00ed<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Muchas veces nos lamentamos de abandono mientras sobre la mesa del <strong>Se\u00f1or<\/strong> est\u00e1 colocado el &#8220;estoy contigo todos los d\u00edas&#8221;.  Murmuramos en cuanto a la falta de todo, sin nos dar cuenta de que sobre la mesa de las bendiciones est\u00e1 &#8220;el <strong>Se\u00f1or<\/strong> suplir\u00e1 todas sus necesidades&#8221;.  Preocupamonos con enfermedades y no confiamos que, sobre la mesa, est\u00e1 el &#8220;soy el <strong>Se\u00f1or <\/strong>que te sara&#8221;.  La frustraci\u00f3n de las derrotas por pasos mal dados nos atormenta y ni miramos que, bien en el centro de la mesa, est\u00e1 el &#8220;sin m\u00ed nada pod\u00e9is hacer&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estamos hambrientos, sentados alrededor de la mesa del<strong> Se\u00f1or<\/strong>, y bastar\u00eda apenas levantar una de nuestras manos para recibir todo lo que nuestro Salvador coloc\u00f3 a nuestra disposici\u00f3n.  All\u00ed encontramos todo lo que necesitamos: alegr\u00eda, paz, gracia, unci\u00f3n, fe y vida abundante.  Nada falta encima de la mesa del <strong>Se\u00f1or<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Empiece a aprovechar los &#8220;manjares&#8221; santos que el<strong> Se\u00f1or<\/strong> coloc\u00f3 sobre la mesa.  Encontrar\u00e1 la dicha que ha estado buscando hace mucho tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones Cristianas &#8211; Una Mesa Repleta De Bendiciones &#8220;Mi Dios, pues, suplir\u00e1 todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jes\u00fas&#8221; (Filipenses 4:19). Podemos imaginar una mesa repleta, llena de comidas deliciosas. A su rededor est\u00e1n reunidas personas hambrientas. Dios dispuso la comida. Es totalmente gratuita. Si alguna persona est\u00e1 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-una-mesa-repleta-de-bendiciones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abReflexiones &#8211; Una Mesa Repleta De Bendiciones\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18005","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}