{"id":18092,"date":"2016-03-30T13:52:29","date_gmt":"2016-03-30T18:52:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-sano-y-normal\/"},"modified":"2016-03-30T13:52:29","modified_gmt":"2016-03-30T18:52:29","slug":"reflexiones-sano-y-normal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-sano-y-normal\/","title":{"rendered":"REFLEXIONES &#8211; SANO Y NORMAL"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\" >            REFLEXIONES CRISTIANAS &#8211; \u00abSANO Y NORMAL\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">por el <strong>Hermano Pablo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Le encontraron 1.800 corbatas de seda; 88 pares de shorts, tambi\u00e9n de seda; 172 juegos electr\u00f3nicos, 45 saleros y pimenteros; 32 peines; 28 portaplumas; y una enorme cantidad de billeteras y carteras de cuero fino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aquella colecci\u00f3n ten\u00eda un valor de 45.000 d\u00f3lares y era el orgullo de su due\u00f1o, Ka Kin Chang, de Hong Kong. Ya satisfecho, disfrutaba de su colecci\u00f3n cuando la polic\u00eda se lo llev\u00f3 preso. Todos esos objetos los hab\u00eda robado a lo largo de ocho a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00abEste hombre es sano y normal \u2014opin\u00f3 el psiquiatra que lo evalu\u00f3\u2014. No me explico por qu\u00e9 robaba.\u00bb<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">He aqu\u00ed un juicio psiqui\u00e1trico interesante. Seg\u00fan los par\u00e1metros de la psiquiatr\u00eda, Ka Kin Chang era un hombre \u00absano y normal\u00bb. No hab\u00eda nada en \u00e9l que se pudiera catalogar como complejo, aberraci\u00f3n, paranoia o esquizofrenia. Por el contrario, era un hombre de negocios, culto, educado e inteligente, completamente <strong>\u00absano y normal\u00bb<\/strong>. Pero robaba. Y adem\u00e1s de robar, ment\u00eda y llevaba una vida doble, y estaba totalmente inconsciente del da\u00f1o que hac\u00eda. Sin embargo, para la psicolog\u00eda, o por lo menos para el psic\u00f3logo que lo examin\u00f3, era un hombre <strong>\u00absano y normal\u00bb<\/strong>. Con raz\u00f3n nos preguntamos: <strong>\u00bfC\u00f3mo puede la psiquiatr\u00eda declarar sano y normal a un sujeto que lleva esa clase de vida?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Si ponemos a ese hombre bajo el escrutinio de las eternas e inmutables leyes divinas, \u00e9stas nos muestran que \u00e9l era un pecador con un car\u00e1cter corrupto y que por consiguiente no reun\u00eda las condiciones del eterno Dios para ser considerado sano y normal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los psic\u00f3logos podr\u00e1n dar cualquier dictamen respecto a los delitos que cometen las personas, pero la eterna e infalible Palabra de Dios afirma que la paga del pecado es muerte<strong> (Romanos 6:23).<\/strong> Es decir, la Biblia considera que el pecado es el causante de la muerte, y si el pecado causa la muerte, entonces es una enfermedad, y m\u00e1s a\u00fan, es una enfermedad mortal. De modo que al pecador no se le puede calificar como \u00absano y normal\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios determina con justicia lo que es bueno y lo que es malo, lo que es aceptable y lo que es reprochable, y nos dice que todos necesitamos ser transformados. Esa transformaci\u00f3n es imprescindible porque estamos enfermos. S\u00f3lo Cristo puede limpiar al injusto. \u00c9l ya pag\u00f3 en la cruz el precio de nuestra limpieza. \u00c9l quiere vernos sanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>REFLEXIONES CRISTIANAS &#8211; \u00abSANO Y NORMAL\u00bb por el Hermano Pablo Le encontraron 1.800 corbatas de seda; 88 pares de shorts, tambi\u00e9n de seda; 172 juegos electr\u00f3nicos, 45 saleros y pimenteros; 32 peines; 28 portaplumas; y una enorme cantidad de billeteras y carteras de cuero fino. Aquella colecci\u00f3n ten\u00eda un valor de 45.000 d\u00f3lares y era &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/reflexiones-sano-y-normal\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abREFLEXIONES &#8211; SANO Y NORMAL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18092","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18092"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18092\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}