{"id":1813,"date":"2015-12-01T00:29:16","date_gmt":"2015-12-01T05:29:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprendamos-de-jesus\/"},"modified":"2015-12-01T00:29:16","modified_gmt":"2015-12-01T05:29:16","slug":"aprendamos-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprendamos-de-jesus\/","title":{"rendered":"Aprendamos de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Miguel Green<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Tener gracia, sagacidad, encanto y sensibilidad, son caracter\u00edsticas de aquellas personas que son capaces de establecer relaciones r\u00e1pidas y relajadas con otras personas de una amplia variedad de trasfondos. Esa es una cualidad que deber\u00edamos anhelar y cultivar todos.\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Algunas afirmaciones \u00fatiles acerca de esta forma de tender puentes son las siguientes: Dios quiere que yo sea su persona (esto resulta fundamental, de otro modo no podr\u00eda utilizarme), pero igualmente desea que sea yo mismo y no trate de copiar a otros o imitar sus dones. \u00c9l es el Dios de la variedad infinita, y puede usar cualquier tipo de personalidad. Resulta importante que nos aceptemos a nosotros mismos para ayudar a otros a encontrar la gratuita y liberadora aceptaci\u00f3n de Dios. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Debemos considerar todos y cada uno de los caminos que existen para llevar a Cristo a la gente. La flexibilidad con la que el Nuevo Testamento presenta su mensaje es enorme, y no hay ninguna excusa para que nosotros nos mostremos inflexibles.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es muy posible que se produzcan contactos ocasionales, y debemos echar mano de inmediato a esas oportunidades pasajeras porque tal vez no vuelvan a repetirse. La franqueza, el humor, la sensibilidad y el amor constituyen los principales ingredientes para hacerlo, juntamente con un dejo de esa sal o un fogonazo de esa luz que Jesucristo ha tra\u00eddo a nuestra vida. A veces pienso que puede compararse con la astucia de quien pesca con mosca, el que lanza su insecto sobre un pez y si este est\u00e1 hambriento lo ingiere; en caso contrario el pescador acostumbrado no contin\u00faa azotando el agua, sino que sigue adelante sabiendo que alguno de esos d\u00edas el pez picar\u00e1. No somos llamados a tomar por asalto las puertas de la incredulidad, sino a avanzar humilde, sensible y vigilantemente tras el Esp\u00edritu Santo, y a estar listos para dar una palabra en saz\u00f3n cuando \u00e9l abra el camino. La oportunidad de hacer girar una conversaci\u00f3n puede muy bien presentarse despu\u00e9s de un programa de televisi\u00f3n o una pel\u00edcula, o tal vez durante una discusi\u00f3n sobre alg\u00fan tema moral como el aborto o los beneficios de las grandes empresas. El llevar una insignia discreta o dejar por la habitaci\u00f3n alguna revista cristiana puede dar lugar a una buena charla. El testimonio sencillo de la realidad de Jesucristo en su propia experiencia tiene mucho poder. Un \u00abyo he comprobado&#8230;\u00bb no es algo que pueda rebatirse; despu\u00e9s de todo lo que usted aporta a la conversaci\u00f3n es su propia experiencia. El otro deber\u00e1 hacer con ella lo que mejor le parezca.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En ocasiones la persona con quien estamos hablando se quedar\u00e1 callada y no querr\u00e1 seguir la conversaci\u00f3n. Vale la pena dejar ah\u00ed el asunto, pero simplemente d\u00e9le algo sobre lo cual reflexionar: \u00abMuy bien, dejemos esta cuesti\u00f3n&#8230; Pero creo que eres un poco miope.\u00bb Sobre todo sea natural. Haga lo que le parezca oportuno.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algunas veces descubrir\u00e1 que su amigo tiene muchas ganas de abrirse y de discutir las cosas. Tal vez durante alg\u00fan tiempo haya estado deseando en secreto hablar de la fe cristiana sin encontrar una oportunidad hasta el momento. En tal caso d\u00e9le libertad, sea un buen oyente y comience desde ah\u00ed. Otras veces ver\u00e1 que, como respuesta a su iniciativa, se saca a colaci\u00f3n uno de los tantos temas trillados. Es muy posible que eso sea una t\u00e1ctica para mantenerlo a distancia. Entonces, cierto toque de humilde buen humor y una breve pero inteligente respuesta dejar\u00e1 abierto el camino para otra ocasi\u00f3n. Otras veces a\u00fan, es necesario traspasar la cortina de humo y revelar la pobreza de la excusa que se da, pero ser\u00eda prudente no hacer esto en p\u00fablico. A la gente nunca se la ayuda a progresar humill\u00e1ndola. Naturalmente, puede que la persona est\u00e9 lista para una charla seria en ese mismo momento; de ser as\u00ed deje cualquier otra prioridad y siga la corriente. Tr\u00e1tela como tratar\u00eda a un amigo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y en cuanto a los amigos, a menudo hay que recorrer un buen trecho para llevarlos a los pies de Cristo. Necesitamos ganarnos el derecho a hablar por medio de la solicitud, los intereses compartidos, la oraci\u00f3n y el testimonio silencioso de nuestra vida. A medida que vaya pasando el tiempo descubriremos c\u00f3mo funciona y d\u00f3nde vive espiritual e intelec-tualmente nuestro amigo. Vale la pena intentar descubrir la necesidad que siente una persona en su vida, y relacionar con ella a Jesucristo. Alguna gente sostendr\u00e1 que no siente necesidad alguna; en tal caso no es prudente intentar fabricarla. Entonces acometa el tema de la verdad: \u00bfVino o no vino Jesucristo de Dios? \u00bfResucit\u00f3 o no resucit\u00f3 de los muertos? Si estas cosas son ciertas, entonces no se trata simplemente de sentir necesidad. En caso de que Jesucristo sea Dios y haya venido a este mundo por causa de gente como nosotros, es que est\u00e1bamos necesitados, profun-damente necesitados, nos demos o no cuenta de ello.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Despu\u00e9s de descubrir d\u00f3nde se encuentra nuestro amigo, tenemos que tratar de estimular su deseo. Jes\u00fas no es nunca aburrido, ni nuestra conversaci\u00f3n acerca de \u00e9l deber\u00eda serlo tampoco. Fascine a su amigo manifest\u00e1ndole lo que \u00e9l no se espera: que Jes\u00fas est\u00e1 vivo y es enormemente pertinente para su vida diaria. Cu\u00e9ntele algo relacionado con la diferencia que Cristo ha supuesto para usted y para otras amistades que ambos comparten. Procure pensar en alg\u00fan pasaje b\u00edblico en el cual Jes\u00fas se haya acercado y cautivara a una persona de su estilo. Observe la flexibilidad del propio enfoque de Cristo con distinta clase de gente. Con Nicodemo, un te\u00f3logo insulso que se lo sab\u00eda todo, habl\u00f3 del revolucionario concepto de un nuevo nacimiento (Jn 3). A la mujer samaritana, desencantada de los hombres y de la condici\u00f3n de parias en la que se consideraban los naturales de Samaria, Jes\u00fas le ofreci\u00f3 una aceptaci\u00f3n generosa: bebi\u00f3 del mismo recipiente que ella, demostrando as\u00ed su falta de prejuicios, y le habl\u00f3 de la cristalina agua interior de vida que pod\u00eda transformar su penosa caminata diaria hasta el pozo (Jn 4). Al ladr\u00f3n que mor\u00eda a su lado en terrible agon\u00eda, con la fe en que iba a recibir un reino despu\u00e9s de la muerte, Jes\u00fas le ofreci\u00f3 el alivio y el gozo de estar con \u00e9l en el para\u00edso, el huerto de Dios, ese mismo d\u00eda (Lc 23). Esto fue algo tanto m\u00e1s grato puesto que las v\u00edctimas crucificadas a menudo pasaban d\u00edas enteros agonizando. O piense en Zaqueo, tan consciente de la hostilidad y la marginaci\u00f3n que sufr\u00eda, y tratando de restaurar su soledad mediante ganancias deshonestas. Jes\u00fas se ofrece para ir a comer con \u00e9l (Lc 19). \u00a1Me pregunto cu\u00e1nto tiempo har\u00eda que no le hab\u00edan propuesto tal cosa! O en el hombre paral\u00edtico necesitado de sanidad, pero m\u00e1s aun de perd\u00f3n, lo cual Cristo sab\u00eda y al cual toc\u00f3 en esa \u00e1rea cruda e insospechada de su vida produci\u00e9ndose luego la sanidad (Mc 2). O recuerde a la mujer sorprendida en el acto de adulterio, la cual no necesitaba que se le mencionase su culpa (Jn 8): lo que la dej\u00f3 boquiabierta fue la generosa palabra de perd\u00f3n que le dio Jes\u00fas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Como puede usted ver, un enfoque totalmente distinto en cada ocasi\u00f3n, pero apropiado para el individuo del que se trataba. Nosotros no acer-taremos todas las veces \u0096lejos de ello\u0096, pero vale la pena ponerse ese objetivo. Jes\u00fas es el \u00fanico camino a Dios, y no obstante hay muchas sendas que llevan a Cristo. El temor, la esperanza, la confianza y el amor son cuatro de las principales fuerzas motiva-doras de la humanidad, y pueden muy bien proporcionar una forma de llegar al coraz\u00f3n. Algunas personas son muy miedosas, y a veces quiz\u00e1s estar\u00eda bien trasladar su temor a un plano diferente. Existe tal cosa como el debido temor de Dios (Lc 13.1-5). Pero si vamos a seguir esa l\u00ednea de conducta habremos de ser sumamente sensibles y recordar que el amor echa fuera el temor (1 Jn. 4.18). Mucha gente es optimista por naturaleza, pero tiene poca base para su optimismo. En Cristo, quien ha entrado en el cielo por nosotros, hay una esperanza que constituye el ancla firme del alma, y no debemos tener ning\u00fan reparo en afirmarlo (Heb 6.19). A las personas confiadas, que tan a menudo son v\u00edctimas del enga\u00f1o a causa de su car\u00e1cter bonach\u00f3n, se\u00f1\u00e1leles a Aquel que es absolutamente digno de confianza y que jam\u00e1s les fallar\u00e1 (Ro 5.1; Jn. 6.37). Y los individuos afectuosos y amantes con quienes nos encontramos, se sentir\u00edan sumamente ayudados y cortejados por el amor de Jes\u00fas que los busca a pesar de lo poco que le han respondido hasta ese momento (Jn 3.16; Gl 2.20). Averig\u00fce la forma apropiada de llegar al coraz\u00f3n de cada persona.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es de la mayor importancia que uno se cerciore de que est\u00e1 logrando comunicarse. A menudo los cristianos creen que est\u00e1n haci\u00e9ndolo, cuando no es as\u00ed, de modo que la gente escucha pero no entiende. Hemos de traducir tanto nuestro lenguaje como nuestra manera de pensar a aquello que tiene sentido para nuestro amigo; utilizar abundantes ejemplos del \u00e1mbito de su experiencia; tener un pie en el N. T. y otro en el mundo dram\u00e1tico, musical, intelectual y social de la persona. Si tenemos el inter\u00e9s suficiente nos aseguraremos de ser comprendidos; m\u00e1s aun, de no dar lugar a ser malinterpretados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y luego deberemos relacionar a Jesucristo con la persona a la que hemos estado \u00abinvestigando\u00bb.<\/P><B><br \/>\n<P align=justify>C\u00f3mo lo hicieron<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Es \u00fatil ver c\u00f3mo el mismo Jes\u00fas abordaba esta delicada tarea de atraer a la fe a un individuo. Tal vez el ejemplo m\u00e1s c\u00e9lebre de los Evangelios sea el de Juan 4; donde Cristo mantiene un di\u00e1logo con una mujer de Samaria. Se trata de un pasaje muy conocido y sobre el que se predica con frecuencia, pero que ciertamente tiene algunas lecciones importantes que ense\u00f1arnos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Primeramente, es claro que en el interior de Jes\u00fas hab\u00eda un fuego ardiente, un deseo apasionado de compartir las buenas nuevas del Reino, as\u00ed como el presentimiento de que ser\u00eda con alguien de Samaria. \u00abLe era necesario pasar por Samaria\u00bb (v. 4). Pero realmente no ten\u00eda por qu\u00e9 hacerlo. Si bien es cierto que la ruta directa atravesaba esa regi\u00f3n, las relaciones entre jud\u00edos y samaritanos eran tan malas que los hebreos ortodoxos se tomaban la molestia de dar un gran rodeo para evitar la contaminaci\u00f3n que supondr\u00eda el entrar en dicha zona de raza y religi\u00f3n mezcladas. Sin embargo no suced\u00eda lo mismo con Jes\u00fas, quien sent\u00eda pasi\u00f3n por alcanzar a los necesitados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En segundo lugar, puedo ver que Cristo se molest\u00f3 por un solo individuo (v. 7), salt\u00f3 las convenciones hablando con una mujer a solas, desafi\u00f3 al agotamiento (v. 6), y acept\u00f3 aquella oportunidad cuando seguramente menos ganas ten\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En tercer lugar, por muy curioso que sin duda le habr\u00e1 parecido a la mujer, Jes\u00fas le pidi\u00f3 a esta que le hiciese un favor (v. 7). Esa es muchas veces la forma de ganarse la confianza de alguien y, a su debido tiempo, su coraz\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En cuarto lugar, Jes\u00fas comenz\u00f3 por aquello en lo que ella estaba interesada: el agua. Esa mujer no buscaba ninguna conversi\u00f3n espiri-tual: hab\u00eda ido en busca de agua. Y con sumo tacto y sagacidad Jes\u00fas la hizo avanzar desde all\u00ed. Hay que aprovechar las v\u00edas naturales que se nos presentan.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En quinto lugar, despert\u00f3 la curiosidad de la mujer e hizo que esta sintiera sed espiritual: \u00abSi conocieras \u0096dijo Jes\u00fas\u0096 &#8230; qui\u00e9n es el que te dice: Dame de beber&#8230;\u00bb (v. 10). Debemos buscar maneras de conseguir esa curiosidad inicial que har\u00e1 que la persona avance en la direcci\u00f3n debida. La adoraci\u00f3n es una de esas maneras, y el testimonio otra; y si hay una sanidad o una lengua con interpretaci\u00f3n, o una declaraci\u00f3n prof\u00e9tica \u0096y en nuestros d\u00edas estas cosas se dan en muchos c\u00edrculos cristianos\u0096, a menudo eso tambi\u00e9n producir\u00e1 la curiosidad inicial en individuos que aparentemente no tienen ning\u00fan inter\u00e9s.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En sexto lugar, lo siguiente que resulta obvio en este pasaje es la forma en que Jes\u00fas comienza a entusiasmar a la mujer con las posibilidades de una verdadera vida espiritual. La \u00abfuente\u00bb de agua viva en su propio coraz\u00f3n reseco debi\u00f3 ser una imagen poco menos que irresistible para ella, tan cansada de la penosa caminata hasta el pozo. Y ese entusiasmo hizo posible que la mujer se conformase con una respuesta muy breve a la pregunta que hab\u00eda planteado en cuanto al lugar apropiado para adorar, algo un poco ajeno al tema del que estaban hablando.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En s\u00e9ptimo lugar, observo que Jes\u00fas no sinti\u00f3 verg\u00fcenza de se\u00f1alarle su pecado. Lo hizo con mucha cortes\u00eda y sin profundizar (v. 16), pero tambi\u00e9n con firmeza. Para que la gente se d\u00e9 vuelta y encuentre a Cristo, tiene que haber un acto de arrepentimiento. Por as\u00ed decirlo, no podemos comer a su mesa sin lavarnos las manos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En octavo lugar, la mujer ten\u00eda una dificultad que plante\u00f3 entonces (v. 19). No hay duda de que se trataba de un verdadero problema para ella, pero el exponerlo en ese momento sugiere que quiz\u00e1 haya sido tambi\u00e9n una especie de cortina de humo. Yo creo que podemos suponer que la mujer no quer\u00eda que Jes\u00fas continuara indagando en sus asuntos matrimoniales. El Se\u00f1or contest\u00f3 a su pregunta \u0096se tratase o no de una evasiva\u0096 con gran concisi\u00f3n, y trajo de nuevo a la mujer al tema que \u00e9l mismo hab\u00eda planteado: el agua de vida y lo que ella pensaba hacer al respecto.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En noveno lugar vemos a Jes\u00fas guiando a la fe a aquella mujer con gran sencillez y mano segura. La fe en cuesti\u00f3n no estaba muy bien formulada, ni era muy extensa. Ten\u00eda un contenido indudablemente deficiente, pero bast\u00f3 para que ella y el Salvador iniciaran el contacto. La mujer albergaba alguna idea de qui\u00e9n era Jes\u00fas (v. 26), y ten\u00eda cierto vislumbre de la transformaci\u00f3n que \u00e9l pod\u00eda efectuar por medio de aquella \u00abagua viva\u00bb (v. 14). Eso era m\u00e1s bien todo: no mucho, pero suficiente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Y en d\u00e9cimo lugar, este instructivo relato concluye con dos hechos encantadores. Primeramente vemos que la mujer, entusiasmada de veras con Jes\u00fas, da testimonio a otros de lo que hab\u00eda empezado a descubrir (v. 29). Ese es con mucha frecuencia el resultado de que alguien encuentre a Cristo: no puede guardar silencio al respecto sino que desea comunicarlo a los dem\u00e1s. Y luego descubrimos a los hombres de Samaria que responden a su vez a Jes\u00fas (vv. 39-42), en parte como consecuencia de lo que la mujer les hab\u00eda dicho y en parte por haberle conocido ellos mismos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El relato entero es un modelo maravilloso de evangelizaci\u00f3n personal, una lecci\u00f3n del propio Maestro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero si nos parece que no podemos siquiera pensar en igualar las habilidades de Jes\u00fas, echemos un vistazo a Felipe tal como se nos presenta en Hechos 8. Evidentemente, Lucas quiere que lo consideremos como un modelo de esa campa\u00f1a de evangelizaci\u00f3n personal de los primeros cristianos que tanto influy\u00f3 en la propagaci\u00f3n de la iglesia.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ante todo Felipe era un hombre que ten\u00eda contacto con Dios (vv. 26, 29, 39), y el Se\u00f1or pod\u00eda guiarlo porque \u00e9l permanec\u00eda en Cristo y era sensible a su voz.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En segundo lugar, esa sensibilidad lo llevaba a obedecer (vv. 26- 27). Felipe fue adonde se le orden\u00f3, y respondi\u00f3 al suave impulso del Esp\u00edritu Santo para abandonar Samaria y desplazarse lejos hacia el sur, aunque le hubiera resultado muy f\u00e1cil aducir buenas razones para no hacer aquello que Dios le estaba diciendo que hiciese.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En tercer lugar, se trataba obvia-mente de un hombre humilde. Aunque era uno de los siete \u00abdi\u00e1conos\u00bb de Hechos 6, Felipe hab\u00eda descubierto claramente que sus dones m\u00e1s importantes no estaban en la administraci\u00f3n sino en la predicaci\u00f3n, y la primera parte del cap\u00edtulo 8 del libro de los Hechos abunda en las proezas que realiz\u00f3 en Samaria, donde parece haber habido algo semejante a un avivamiento. Tal vez estuviera recogiendo lo que Jes\u00fas hab\u00eda sembrado all\u00ed. De cualquier modo, Felipe estuvo dispuesto a dejar atr\u00e1s todo eso, abandonar el centro de la escena y viajar m\u00e1s de cien kil\u00f3metros, intern\u00e1ndose en el desierto, sin perspectivas de encontrar un auditorio, s\u00f3lo porque una persona en aquel lugar lo necesitaba (algo que \u00e9l ni siquiera sab\u00eda). No le import\u00f3 ser el siervo de un eunuco et\u00edope por amor de Cristo. Ciertamente Felipe no ten\u00eda nada de remilgado, ni de dif\u00edcil.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En cuarto lugar, Felipe era un entusiasta (v. 30): uno tiene que serlo para correr a aquel desierto donde la temperatura puede alcanzar los sesenta grados a la sombra. Su celo debi\u00f3 brotar, en el fondo, de comprender la necesidad de aquel hombre \u0097sin Cristo y sin esperanza\u0097 mientras avanzaba en su carro leyendo en alta voz. Algo de la propia compasi\u00f3n de Jes\u00fas se apoder\u00f3 de Felipe y lo incit\u00f3 a la acci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En quinto lugar, se trataba de alguien con tacto: una virtud que no siempre acompa\u00f1a al entusiasmo. As\u00ed que no actu\u00f3 precipitadamente, sino que escuch\u00f3, hizo muchas preguntas y ofreci\u00f3 sus servicios (vv. 30-35). Luego comenz\u00f3 precisamente desde donde se encontraba aquel hombre. Un tacto como ese brota del amor, de un inter\u00e9s real por la gente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En sexto lugar, Felipe estaba bien informado. Conoc\u00eda lo suficiente su Biblia como para reconocer el pasaje que se le\u00eda en voz alta de un modo tan sorprendente al aire del desierto. Pertenec\u00eda a Isa\u00edas 53, y \u00e9l pudo utilizarlo muy bien como trampol\u00edn para predicar a Jes\u00fas. No hay atajos que eviten el aprender de memoria al menos unos pocos pasajes de la Escritura con el objeto de poder utilizarlos para ayudar a otros. Naturalmente, \u00a1no todo contacto ocasional estar\u00e1 leyendo Isa\u00edas 53! Pero de cualquier forma la idea es v\u00e1lida: debemos estar preparados para el enfoque que nos sugiera la situaci\u00f3n en la cual se encuentran aquellos a quienes tratamos de servir.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por \u00faltimo Felipe era muy directo (v. 35), y le transmiti\u00f3 a aquel hombre necesitado, pero buscador, no ideas o doctrinas religiosas, sino a Cristo: la persona viva y amante de Jes\u00fas. La franqueza parece haber sido un rasgo caracter\u00edstico de Felipe (vv. 5, 12), y todav\u00eda resulta eficaz si la utilizamos con amor. Ciertamente Jes\u00fas mismo debe constituir la esencia de lo que tenemos que comunicar a la gente. \u00c9l, y s\u00f3lo \u00e9l, puede transformar la vida de las personas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tomado y adaptado de La iglesia local, agente de evangelizaci\u00f3n, Michael Green, Nueva Creaci\u00f3n, 1996. Usado con permiso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Michael Green fue pastor de la Iglesia St. Aldate de Oxford por muchos a\u00f1os. Posteriormente fue profesor en Regent College, Vancouver, Canad\u00e1. Actualmente dirige un programa relacionado con \u00abd\u00e9cada de la evangelizaci\u00f3n\u00bb de la Iglesia Anglicana en las Islas Brit\u00e1nicas. Es conocido como conferencista en todo el mundo y ha escrito numerosos libros.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Miguel Green Tener gracia, sagacidad, encanto y sensibilidad, son caracter\u00edsticas de aquellas personas que son capaces de establecer relaciones r\u00e1pidas y relajadas con otras personas de una amplia variedad de trasfondos. Esa es una cualidad que deber\u00edamos anhelar y cultivar todos. 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