{"id":18169,"date":"2016-03-30T14:01:58","date_gmt":"2016-03-30T19:01:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consecuencia-natural\/"},"modified":"2016-03-30T14:01:58","modified_gmt":"2016-03-30T19:01:58","slug":"consecuencia-natural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/consecuencia-natural\/","title":{"rendered":"CONSECUENCIA NATURAL"},"content":{"rendered":"<p><strong>CONSECUENCIA NATURAL<\/strong>por Carlos Rey (D\u00eda Internacional de la Lucha contra el SIDA: 2a. Parte)<\/p>\n<p align=\"justify\">Hab\u00eda en La Espa\u00f1ola caribe\u00f1a del siglo diecis\u00e9is un rey poderoso llamado Caonabo que f\u00e1cilmente aventajaba a los otros cuatro reyes de la isla en todos los sentidos. Por eso los espa\u00f1oles, con gran sutileza y malicia, lo apresaron y lo metieron en un nav\u00edo para llevarlo de muestra a Castilla. Pero esa misma noche una tormenta azot\u00f3 el puerto y hundi\u00f3 los seis nav\u00edos que estaban listos para zarpar rumbo a Espa\u00f1a. En ellos se ahogaron tanto los marineros espa\u00f1oles como el rey Caonabo, cargado de cadenas y grillos. Seg\u00fan Fray Bartolom\u00e9 de las Casas, la tormenta la envi\u00f3 Dios, con la cual quiso mostrar que era una gran injusticia lo que hab\u00edan hecho los espa\u00f1oles.1<\/p>\n<p align=\"justify\">Con el perd\u00f3n del devoto fraile, es tan improbable que esa tormenta haya sido enviada por Dios como lo es que el SIDA sea el juicio divino contra un mundo sumido en pecado. As\u00ed como aquel cacique isle\u00f1o del siglo diecis\u00e9is no hizo nada para merecer la misma suerte que les toc\u00f3 a sus verdugos espa\u00f1oles, tampoco la fiel esposa del siglo veintiuno merece contagiarse del mismo virus mortal que contrae su infiel marido irresponsable. El SIDA es sencillamente una enfermedad m\u00e1s, aunque de las m\u00e1s terribles que jam\u00e1s haya padecido la humanidad, que se ha manifestado como consecuencia natural de su empe\u00f1o en quebrantar las leyes morales establecidas por Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si no hubiera consecuencias naturales de nuestras acciones, tampoco habr\u00eda orden ni l\u00f3gica ni sentido. Ser\u00eda como el tr\u00e1nsito sin se\u00f1ales, las medicinas sin indicaciones para su uso, el f\u00fatbol sin \u00e1rbitros. \u00a1Sin duda ser\u00eda emocionante, pero tambi\u00e9n peligroso y ca\u00f3tico!<\/p>\n<p align=\"justify\">Fue Dios quien instituy\u00f3 el matrimonio. \u00c9l estableci\u00f3 que un solo hombre se casara y viviera con una sola mujer, que los dos fueran un solo ser, y que exclusivamente dentro de esa uni\u00f3n f\u00edsica y espiritual disfrutaran de la intimidad sexual, que es algo de lo m\u00e1s hermoso que \u00c9l pudiera haber dise\u00f1ado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa relaci\u00f3n conyugal es acaso la relaci\u00f3n humana m\u00e1s satisfactoria regida por las leyes morales que Dios ha puesto en vigencia. Cuando quebrantamos esas leyes, Dios no tiene m\u00e1s remedio que permitir que suframos las consecuencias de violar el orden natural que ha establecido.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfPor qu\u00e9 no nos concentramos en disfrutar de lo mejor que Dios ha dispuesto para nosotros en vez de lamentar las consecuencias de lo peor? As\u00ed como cualquiera de nosotros puede contraer el SIDA y la muerte f\u00edsica que lo acompa\u00f1a, tambi\u00e9n podemos optar por contraer matrimonios sanos, tanto con c\u00f3nyuges terrenales que nos pueden librar de una muerte prematura, como con nuestro c\u00f3nyuge celestial, Jesucristo, que nos quiere dar vida eterna. A fin de cuentas, el que halle la vida eterna al pedirle a Dios perd\u00f3n por sus pecados, se arrepentir\u00e1 de sus pecados, pero jam\u00e1s se arrepentir\u00e1 de haberle pedido perd\u00f3n a Dios.1Fray Bartolom\u00e9 de las Casas,\u00a0Brev\u00edsima relaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de las indias, citado en\u00a0Cronistas de indias: Antolog\u00eda, 3a ed. (Bogot\u00e1: El \u00c1ncora Editores, 1992), pp. 43-44.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONSECUENCIA NATURALpor Carlos Rey (D\u00eda Internacional de la Lucha contra el SIDA: 2a. Parte) Hab\u00eda en La Espa\u00f1ola caribe\u00f1a del siglo diecis\u00e9is un rey poderoso llamado Caonabo que f\u00e1cilmente aventajaba a los otros cuatro reyes de la isla en todos los sentidos. 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