{"id":18268,"date":"2016-03-31T02:14:54","date_gmt":"2016-03-31T07:14:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-se-mueve-en-fe-los-milagros-ocurriran\/"},"modified":"2016-03-31T02:14:54","modified_gmt":"2016-03-31T07:14:54","slug":"si-se-mueve-en-fe-los-milagros-ocurriran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/si-se-mueve-en-fe-los-milagros-ocurriran\/","title":{"rendered":"Si se mueve en fe, los milagros ocurrir\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Tener fe en Dios nos asegura una vida de milagros<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Base B\u00edblica:<\/strong> Mateo 15:17-20; Marcos 9:23<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Si el Dios en el que creemos, es el mismo Dios de la Biblia, entonces los milagros ocurren. Y si creemos en ese Dios de milagros, nuestras vidas ser\u00e1n transformadas. La diferencia est\u00e1 en <strong>creer<\/strong> y <strong>actuar<\/strong>. No basta con confesarlo con nuestros labios. Es necesario creerlo y dar pasos en fe. Cuando los cristianos comprendemos esta maravillosa verdad, cruzamos la frontera de lo que humanamente es imposible para el hombre, pero es posible para Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>I.- DIME QUE PIENSAS, TE DIRE QUE CREES Y QU\u00c9 RECIBES<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.-<\/strong> Los pensamientos ejercen una poderosa influencia en nuestro ser (Filipenses 4.8)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.-<\/strong> Si Dios gobierna nuestra mente, nuestros pensamientos ser\u00e1n sanos, propicios para alimentar nuestra <strong><em>actitud de fe<\/em><\/strong> (Filipenses 4.7)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.-<\/strong> Los pensamientos determinan nuestras reacciones. A trav\u00e9s de los pensamientos programamos nuestra mente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.-<\/strong> Para desarrollar una <strong><em>actitud de fe<\/em><\/strong> es necesario que se produzca una reacci\u00f3n en nuestra forma de pensar (Romanos 12.2)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.-<\/strong> Hay dos formas de pensar: conforme lo determinan los <strong><em>patrones del mundo<\/em><\/strong> , o conforme lo ense\u00f1a Dios, lo que alimenta nuestra <strong><em>actitud de fe<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.1.-<\/strong> Una <strong><em>actitud de fe<\/em><\/strong> parte de confesar lo que <strong><em>creemos<\/em><\/strong> en nuestro coraz\u00f3n (Romanos 10:8-10).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.2.-<\/strong> Si creemos, confesamos y obramos bajo una actitud de fe, no hay l\u00edmites para que ocurran sanidades y milagros.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.-<\/strong> Todos los seres humanos <strong><em>expresamos <\/em><\/strong> con palabras lo que <strong><em>creemos<\/em><\/strong> , es decir, lo que hay en nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.-<\/strong> No todo lo que racionalizamos con la mente es real. Es lo que cree el coraz\u00f3n. Sin embargo los milagros desaf\u00edan toda l\u00f3gica (Proverbios 3:5)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.-<\/strong> El cristiano est\u00e1 llamado a<strong><em> modificar<\/em><\/strong> el pensamiento del viejo hombre, dominado por la <strong><em>incredulidad <\/em><\/strong> (Efesios 4.22, 23).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.-<\/strong> Los pensamientos: <strong><em>provienen de Dios<\/em><\/strong> , sembrados en el coraz\u00f3n por Dios, o <strong><em>desde fuera<\/em><\/strong> , alimentados por el diablo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.1.-<\/strong> La oraci\u00f3n y el estudio sistem\u00e1tico de las Escrituras nos ayudan a modificar los patrones de pensamiento.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.2.-<\/strong> Si tan solo aprendemos a pensar con una <strong><em>actitud de fe<\/em><\/strong> que Dios est\u00e1 con nosotros, nos da fuerza, apoyo y compa\u00f1\u00eda, no tendremos temor y alejaremos de la mente toda sombra de duda (Isa\u00edas 41:10).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>II.- CRECER, CONFIAR Y ACTUAR, CLAVE PARA RECIBIR DE DIOS<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.-<\/strong> Generando pensamientos de temor y duda, Satan\u00e1s busca <strong><em>robarnos las bendiciones<\/em><\/strong> que se derivan de la <strong><em>fe <\/em><\/strong> (Apocalipsis 3:11)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.-<\/strong> Es necesario desechar pensamientos de incredulidad o derrota que nos minan la fe (2 Corintios 10:3-5)b.-La actitud de fe se afianza en creer pero se activa confesando y actuando.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.-<\/strong> La <strong><em>actitud de fe<\/em><\/strong> se afianza en creer pero se activa <strong><em>confesando <\/em><\/strong> y <strong><em>actuando<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.1.-<\/strong> No recibimos en la medida que no creamos, confesemos y actuemos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.2.-<\/strong> La gran barrera para que ocurran los milagros est\u00e1 en nuestra <strong><em>mente<\/em><\/strong> Si creemos y confesamos que no se podr\u00e1, nada ocurrir\u00e1 (Hebreos 3:12-14).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.-<\/strong> Hay dos clases de incredulidad:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.-<\/strong> Incredulidad por <strong><em>desconocer <\/em><\/strong> la Palabra y el obrar de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.-<\/strong> Incredulidad por <strong><em>no creer<\/em><\/strong> lo que dice la Palabra.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>c.-<\/strong> El paso aconsejable es enfocar nuestros pensamientos en Dios, conocerle y aprender de su ilimitado poder (Isa\u00edas 26:3).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>d.-<\/strong> La clave es la permanencia en Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3.-<\/strong> Si nos atrevemos a creer, confesar y actuar, absolutamente nada ser\u00e1 imposible (Marcos 9:23; Lucas 1:37)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>III.- ES HORA DE AFIRMARNOS EN CREER, CONFESAR Y ACTUAR<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1.-<\/strong> El enemigo busca sembrarnos la duda, y debemos resistirlo con la fe (1 Pedro 5:8, 9).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>a.-<\/strong> Hoy es el d\u00eda para dejar de lado cualquier brote de incredulidad que nos impida experimentar el obrar de Dios en nuestra vida (Marcos 6:5, 6)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>b.-<\/strong> El poder de Jesucristo que opera en Su pueblo est\u00e1 por encima de cualquier poder del mal, incluso la incredulidad (1 Juan 4:4)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2.-<\/strong> Crear, confesar y actuar nos obliga a permanecer firmes en la fe. Tener la certeza de que Dios responder\u00e1 (Proverbios 4:20-22)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Jam\u00e1s podemos olvidar que hay incredulidad fruto de no conocer lo que dicen las Escrituras y, si lo conocemos, no creerlo. Es esencial que crucemos la frontera que marca la incredulidad. Usted y yo podemos hacerlo. Si cruzamos la frontera, sin duda experimentaremos sanidades y milagros en nuestra vida y en la de quienes nos rodean. Jam\u00e1s podemos olvidar que nuestro Dios tiene un poder ilimitado.<\/p>\n<p><!-- HTML Revisado. CM 2016-03-16 --><\/p>\n<p align=\"justify\">Por: Fernando Alexis Jim\u00e9nez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tener fe en Dios nos asegura una vida de milagros Base B\u00edblica: Mateo 15:17-20; Marcos 9:23 Introducci\u00f3n. Si el Dios en el que creemos, es el mismo Dios de la Biblia, entonces los milagros ocurren. 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