{"id":1827,"date":"2015-12-01T00:29:46","date_gmt":"2015-12-01T05:29:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-escondas-tus-sentimientos\/"},"modified":"2015-12-01T00:29:46","modified_gmt":"2015-12-01T05:29:46","slug":"no-escondas-tus-sentimientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-escondas-tus-sentimientos\/","title":{"rendered":"No escondas tus sentimientos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Gloria Q. de Morris<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Esconder los sentimientos en el matrimonio es un juego peligroso, pero tan com\u00fan que muchas veces no se le concede la importancia debida. Quiz\u00e1s te sorprenda saber en cu\u00e1ntas diferentes formas el temor mantiene al marido y a la mujer alejados de esa relaci\u00f3n \u00edntima que ellos desear\u00edan tener. Todas hemos experimentado ese deseo de conservar nuestra individualidad y, al mismo tiempo, sentirnos unidas con nuestro esposo. En el mismo suspiro decimos: \u00ababr\u00e1zame, \u00a1pero no demasiado fuerte!\u00bb<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Cu\u00e1ntas veces el esposo llega a casa y ya, al abrirle la puerta, nos damos cuenta de que algo le ocurre. Como consecuencia l\u00f3gica le preguntamos qu\u00e9 le pasa, y nos contesta \u00abno es nada\u00bb. Pero su rostro y su cuerpo nos est\u00e1n diciendo lo contrario, que algo le est\u00e1 molestando. Si indagamos un poco m\u00e1s, quiz\u00e1s nos conteste que no es nada importante y que ya se le pasar\u00e1. Aunque \u00e9l no tenga la intenci\u00f3n de enga\u00f1ar a su esposa, existe una evidente contradicci\u00f3n entre lo que dice y lo que se refleja en su rostro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>No importa lo que digamos verbalmente: no podemos esconder nuestros sentimientos, especialmente de alguien tan cercano como nuestro esposo. Quiz\u00e1s afirmemos que no estamos enojadas, pero nuestras palabras hirientes nos traicionan. Puede ser que no admitamos que nos sentimos defraudadas, pero la tristeza en nuestros ojos nos delata.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Probablemente digamos que la actitud de nuestro esposo no nos doli\u00f3, pero las l\u00edneas profundas de nuestro rostro manifiestan lo contrario. Podemos controlar lo que decimos, pero nunca podremos controlar completamente nuestras se\u00f1ales no verbales (o silenciosas). Quiz\u00e1s Dios nos hizo de esta manera en un esfuerzo por minimizar los posibles secretos en el matrimonio. Queriendo que fu\u00e9ramos una sola carne, \u00c9l se asegur\u00f3 de que, de alguna manera, algo de nuestros sentimientos m\u00e1s profundos salieran al exterior, aun cuando nuestras palabras estuviesen transmitiendo un mensaje diferente.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si usted o su esposo tienen problemas en expresar los sentimientos, recuerden que compartir honestamente el uno con el otro es esencial para construir la intimidad en el matrimonio. Trabajen juntos para aprender a no ocultar sus sentimientos, sino a hablar con naturalidad de ellos, ya que son parte de la vida en com\u00fan.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQu\u00e9 pasa si fracaso?<\/P><br \/>\n<P align=justify>El temor a fracasar en el intento es el obst\u00e1culo n\u00famero uno. Los esposos son los que m\u00e1s vacilan en compartir con sus esposas, casi siempre porque no lo han hecho antes, y tratan de evitar todo aquello en lo que de alguna manera pudieran fracasar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La mujer necesita intimidad y, quiz\u00e1s durante a\u00f1os, intenta conseguir que su esposo exteriorice sus sentimientos para evitar la frustraci\u00f3n que, inexorablemente, va a producirse ante necesidades no saciadas, pero muchas veces se ve forzada a dejar de intentarlo. Eso conduce, precisamente, al segundo temor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfY si me siento rechazada?<\/P><br \/>\n<P align=justify>La barrera de un posible rechazo nos impide expresar cosas negativas o dolorosas a nuestra pareja. No olvidemos que el temor, en todas sus formas, es el m\u00e1s peligroso enemigo de la buena comunicaci\u00f3n en el matrimonio. Pero la Palabra de Dios dice que el amor perfecto echa fuera el temor (1 Jn. 4:18). Al procurar, pues, buscar una mejor comunicaci\u00f3n a pesar de nuestros miedos, el mayor grado de confianza logrado podr\u00e1 desterrar los temores que se han estado interponiendo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando hay sinceridad y amor no se corre el riesgo del rechazo, pero si hay enga\u00f1o es posible que la falta de honestidad en la pareja lo produzca.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfY si pierdo el control?<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00c9ste es otro de los temores m\u00e1s comunes. Es natural desear mantener el control de nuestra vida, pero la intimidad en el matrimonio es un reto o desaf\u00edo al mismo. Si no hay una total confianza en el otro, la persona puede temer que su pareja pueda usar la informaci\u00f3n confidencial en contra de \u00e9l (ella) o explotar esa intimidad como una forma de control.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Joaqu\u00edn confesaba no hace mucho: \u00abYo he procurado hacer que In\u00e9s pueda ver cu\u00e1les son mis necesidades. Le he dicho cu\u00e1nto necesito o\u00edrla decirme \u0091te amo\u0092. Pero In\u00e9s rehusa hacerlo si yo no me avengo a hacer todo lo que ella quiere. Me siento manipulado y controlado. Ahora s\u00e9 que es demasiado peligroso compartir mis m\u00e1s profundas necesidades con ella, as\u00ed que he dejado de hacerlo\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La buena noticia es que la comunicaci\u00f3n honesta y persistente puede romper esta barrera. Al crecer la confianza entre las dos personas, esos temores pueden ser desterrados.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfQu\u00e9 pasa si el compartir produce una pelea?<\/P><br \/>\n<P align=justify>El conflicto es parte de la comunicaci\u00f3n, ya que toda pareja tiene derecho a tener opiniones distintas. \u00abTodo tiene su tiempo\u00bb, dice Eclesiast\u00e9s, y el compartir tambi\u00e9n. Hay cosas que demandan ser compartidas diariamente. En cambio existen otras, muy \u00edntimas, que revelan la verdadera personalidad. En ese caso, tendr\u00e1 que pedirle al Se\u00f1or que le diga cu\u00e1ndo y c\u00f3mo hablar de esos sentimientos con su esposo. Nunca producir\u00e1 una pelea aquello que se dice en el tiempo oportuno con sinceridad, amor y sabidur\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfY si nos unimos demasiado?<\/P><br \/>\n<P align=justify>El temor de llegar a una intimidad donde se sienta que realmente somos una unidad se debe a que tenemos miedo a no guardar un equilibrio entre mantener la individualidad y desarrollar un mayor acercamiento al c\u00f3nyuge. Siempre est\u00e1 el peligro de que la personalidad de uno de los dos domine la relaci\u00f3n. Una pareja me dijo: \u00abpor supuesto que queremos llegar a ser uno, pero todav\u00eda no hemos decidido cu\u00e1l de los dos\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Llegar a disfrutar de ese equilibrio lleva tiempo. Elsa y Pedro hab\u00edan logrado ese equilibrio. Pero ahora, al llegar a los 50 a\u00f1os de casados, Pedro tuvo miedo de esa intimidad que siempre hab\u00edan experimentado, porque en ese momento sinti\u00f3 que no pod\u00eda compartir con Elsa sus sentimientos de preocupaci\u00f3n, pues no quer\u00eda que ella se inquietara. Sin embargo, fue imposible todo intento de ocultarlos. Estaban tan unidos que no necesitaban hablar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Desenmascarando a la verdadera persona<\/P><br \/>\n<P align=justify>Muy pocas personas est\u00e1n dispuestas a revelar la gama completa de sus debilidades, aun a su c\u00f3nyuge. Sin embargo, puedo garantizar que el pretender defender una autoimagen ideal habr\u00e1 de erosionar la intimidad de la pareja.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para ayudarnos a evitar llegar a ser una contradicci\u00f3n viviente, todas necesitamos recordar que Dios no nos ha llamado a defender nuestra propia imagen, sino a proteger y desarrollar nuestro matrimonio. Cuanto m\u00e1s consistentes sean nuestras palabras, sentimientos y comportamiento, m\u00e1s estaremos favoreciendo nuestro matrimonio. <\/P><br \/>\n<P align=justify>No importa cu\u00e1nto tratemos de disimular, no podemos realmente ocultar nuestros sentimientos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Conclusi\u00f3n<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debemos ense\u00f1ar a la juventud que el matrimonio significa desear formar una sola carne con la persona amada. As\u00ed de simple. Querer compartir todo con esa persona, conforme hemos declarado al momento de contraer matrimonio. Debemos ir preparados y deseosos de cumplir los votos hechos ante la presencia del Se\u00f1or; estar dispuestos a cumplir su mandamiento de ser los dos una sola carne, y poner en pr\u00e1ctica 1 Corintios 13.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Gloria Q. de Morris es esposa del conocido pastor, maestro y escritor espa\u00f1ol Carlos Morris, y directora de la revista Caminemos Juntas. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Tomado de Caminemos Juntas. Usado con permiso.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Gloria Q. de Morris Esconder los sentimientos en el matrimonio es un juego peligroso, pero tan com\u00fan que muchas veces no se le concede la importancia debida. Quiz\u00e1s te sorprenda saber en cu\u00e1ntas diferentes formas el temor mantiene al marido y a la mujer alejados de esa relaci\u00f3n \u00edntima que ellos desear\u00edan tener. 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